Botella pide al Gobierno más rigor de Bruselas con las emisiones de los coches diésel

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha pedido por carta al Gobierno que se dirija a la Unión Europa para exigir al sector automovilístico mayor rigor en las medidas contra la contaminación atmosférica que generan las emisiones de los coches, sobre todos los diésel.En declaraciones a los periodistas tras visitar la remodelada Estación Sur de Autobuses, la alcaldesa ha calificado como "fundamental" que el Gobierno intervenga en este sentido ante la Unión Europea, "que es muy exigente con las ciudades y sin embargo no lo es tanto con los fabricantes de coches".

Fuentes municipales han indicado a Efe que la alcaldesa de Madrid ha enviado cartas a los titulares de Industria, José Manuel Soria; Agricultura y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina; y Sanidad, Alfonso Alonso. En esas cartas se ha eco de la petición que ya ha remitido a la Comisión Europea la red de ciudades Eurocities, de la que Madrid forma parte, para que se controle con un nuevo protocolo que las pruebas de emisiones contaminantes de los actuales vehículos diésel -que ahora se denomina Euro 6- sean las reales, ya que entienden que los índices que se están obteniendo son inferiores a los verdaderos.

Los vehículos diésel, que en Madrid representan dos tercios de los recorridos en coche que se realizan por la ciudad -en buena parte por el acceso de ciudadanos de otras poblaciones a la ciudad-, son responsables en gran medida de la contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2), que es la única en la que la capital tiene dificultad para cumplir los límites establecidos por la UE. "El contaminante que tenemos que mejorar es el dióxido de nitrógeno y eso va unido al diésel", ha subrayado hoy Botella, que ha insistido en que "la Unión Europea tiene que ser exigente con los fabricantes de coches" para que disminuyan las emisiones de NO2.

Ana Botella ha asegurado que "la calidad del aire ha mejorado muchísimo en los últimos años" en Madrid porque el Ayuntamiento ha hecho "muchísimas cosas" en aplicación del vigente Plan de Calidad del Aire, del que próximamente se hará balance. Además, ha propuesto "una reflexión: si miráramos una serie de años atrás y viéramos cómo ha aumentado el número de coches, si no hubiéramos tomados medidas para disminuir el tráfico las ciudades no hubieran aguantado".

Botella ha afirmado asimismo que "sin duda" en el futuro los centros de las ciudades "van a ir siendo peatonales poco a poco". "Habrá que ir a centros con menos vehículos y absolutamente libres de contaminantes, probablemente eléctricos, como ya ocurre con los autobuses urbanos de Madrid. Ese es un camino sin retorno", ha señalado.

DESAPARECER LA BOINA DE CONTAMINACIÓN

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que la boina de contaminación que cubre Madrid comenzará a "moverse algo" a partir de mañana y "desaparecerá completamente" del cielo de la capital este jueves, con la llegada de un frente atlántico que traerá lluvias de 5 o 6 litros por metro cuadrado.

Así lo ha avanzado la AEMET, después de que en los nueve primeros días de 2015 cuatro estaciones de medición de la calidad del aire -las de Plaza Elíptica, Ensanche de Vallecas, Sanchinarro y Barrio del Pilar- superaran los niveles de concentración de dióxido de nitrógeno (NO2).

Asimismo, las 10:00 horas de hoy las estaciones de Barrio del Pilar y de Cuatro Caminos registraban 214 y 213 microgramos de dióxido de Carbono (NO2) por metro cúbico del aire, respectivamente, por encima del nivel recomendable -es decir, más allá de los 200 microgramos por metro cúbico-.

Según ha explicado un portavoz de la AEMET, con el anticiclón se produce el fenómeno de la "subsidencia" o inversión térmica, que impide que los contaminantes -humos de los escapes y calefacciones- se disipen en la atmósfera libremente, por lo que se quedan confinados en "una capa de aire de apenas 100 metros de altura pegada a la capital".

Tras casi veinte días sin renovación de esta masa de aire, la previsión es que este martes un pequeño frente atlántico, que hará entrada por el noroeste peninsular, contribuya a empezar a limpiar algo los cielos y, aunque no llegará hasta Madrid, se empezará a notar algo de dispersión de la contaminación.

"La buena noticia" es que el jueves viene un frente atlántico bastante más activo que sí va a afectar a Madrid, y se prevé que para el jueves el problema de la contaminación esté totalmente acabado: "la atmósfera empieza a mover a partir de mañana y el jueves estará limpia del todo", añade la misma fuente.

Este martes el tiempo empezará a ponerse gris y el miércoles caerán "algunas gotas" sobre la capital. El jueves lloverá en torno a 5 litros por metro cuadrado, así como la madrugada del viernes, pero el día se despejará desde por la mañana y no se prevén lluvias tampoco el sábado.

Para el domingo hay "algo de posibilidad remota de que llueva", según el portavoz de la Aemet que ha resumido así la situación vivida en la región en las últimas semanas: "hemos tenido buena suerte con el tiempo y mala suerte con la contaminación", ha apostillado.

El tiempo anticiclónico que afecta a Madrid en lo que va de 2015 ha motivado que más de una decena de las 24 estaciones de medición de calidad del aire de la ciudad, y varias de las 23 estaciones del resto de la región hayan rebasado el umbral de aviso por concentración de dióxido de nitrógeno, fijado en 200 microgramos por metro cúbico.

Otras localidades más allá de Madrid, como Alcalá de Henares y Collado Villalba también han rebasado en los primeros días del año los niveles recomendables. La Directiva europea 2008/50/CE establece a lo largo del año un tope máximo de 18 superaciones horarias en cada estación del nivel de los 200 microgramos de dióxido de nitrógeno por metro cúbico del aire, y limita a 40 microgramos la concentración media anual de este contaminante por estación.