Aguirre recibe el alta y abandona el hospital tras la operación

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha recibido hoy el alta médica en el Hospital Clínico, donde el pasado martes fue operada de cáncer de mama. Con buen aspecto, Aguirre ha aparecido a las 11:50 horas ante la prensa congregada a las puertas del hospital, acompañada de varios facultativos y del consejero madrileño de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty. Aguirre, ha dicho que sale del hospital "con mucho ánimo" para recuperarse lo antes posible y ponerme "al frente de la Comunidad", lo que ocurrirá, según calculó, dentro de al menos diez días. Segun el parte médico ahora Aguirre seguirá el posoperatorio en su domicilio.

Aguirre, que ha recordado con la voz todavía un poco tomada por haber estado entubada que entró hace 48 horas en el "magnífico" Hospital Clínico de Madrid para extirparle "un tumor maligno de una mama", ha continuado sonriente señalando que sale "ya sin el tumor" y con "mucho ánimo" que le han dado "los miles de ciudadanos anónimos" que le han mandado mensajes, "desde Madrid y fuera de Madrid".

También se ha acordado de sus compañeros de partido. "Han estado todos a mi lado", ha manifestado, al tiempo que ha hecho referencia también a los apoyos de sus "adversarios políticos". "Tengo que decir que han estado extraordinariamente cariñosos, todos ellos". "Quiero agradecérselo a todos", ha apostillado.

Así, se ha referido "muy especialmente" a los doctores y a todo el personal que en este Hospital le han "curado" mencionando al doctor Román Santamaría, responsable de la operación; al jefe de Servicio de Ginecología, el doctor Vidart; "al anestesista maravilloso, el doctor Velasco y a los patólogos que en el quirófano analizaron todos los bordes del tumor".

Además, ha recordado al jefe del Servicio de Medicina Nuclear, el doctor Carreras, que le puso el ganglio centinela; a todos los que le hicieron allí "todas las pruebas para ver a dónde iban las células cancerosas"; a la cirujana plástica que le "arregló la cicatriz y a todos en general".

Ha proseguido agradeciendo el trato de "las enfermeras, de los celadores y de todos" los que le han atendido a la salida del quirófano así como a los pacientes que estaban a su lado, y, en general, a todo el personal del hospital. En este punto ha concretado que la planta en la que estaba ingresada estaba abierta. "No sé quien dice que estaba cerrada. Pues no...", ha manifestado.

"EN ESTE HOSPITAL SE COME DE MARAVILLA"

La presidenta también ha hecho un guiño a las palabras del alcalde de Alcobendas, Ignacio García de Vinuesa, quien este miércoles, después de visitar a Aguirre salió diciendo que ésta se había quejado de la comida del centro. "Tengo que decir que se come de maravilla en este hospital. Quién dijo que a mí no me gustaba la comida... ¡Lo que tenía yo era un hambre de muerte!", ha matizado.

Y es que, según ha explicado, el doctor le había puesto a dieta. "En ese momento no había tomado bocado...Ayer me comí toda la comida y toda la cena", ha explicado, para agradecer en la misma dirección al personal de cocina y a los de la limpieza así como a los medios de comunicación.

En su opinión, estos últimos han estado "supercariñosos, con apoyo, cariño y transmitiendo a los ciudadanos" que lo que le pasaba a ella "es una enfermedad grave pero curable". "A mí me están tratando y salgo con muchos ánimos para tratarme", ha agregado

Todas estas declaraciones las ha hecho Aguirre en apenas tres minutos y rodeada del consejero de Sanidad, del doctor responsable de la operación, el jefe de la Unidad de Patología Mamaria del Servicio de Ginecología, José María Román; el jefe de este último servicio, José Antonio Vidart; el gerente del centro, José Soto; el subgerente, el doctor Javier Guerra; y el director médico, Joaquín Poch.

Tras finalizar su breve intervención, Aguirre, sin dejar de sonreír, se ha dirigido a uno de los compañeros de su equipo de Comunicación y le ha preguntado: "¿Cómo me ves?". "Muy bien", le han respondido, al igual que muchos otros ciudadanos, que se han acercado hasta ella para darle ánimos y mensajes de apoyo.

Sin poder dar la mano, porque aún tenía el algodón en el punto donde ha tenido puesta la vía, Aguirre ha besado a los que se han dirigido a ella y ha agradecido "de verdad" a todas las personas que le han parado en el camino al coche, donde su marido le esperaba para llevarla a casa e iniciar su recuperación.