Aguirre inaugura el nuevo centro de Salud de Maqueda en Latina que atenderá a 29.000 vecinos

El nuevo Centro de Salud de Maqueda, en el distrito madrileño de Latina, atenderá a 29.000 vecinos, una cuarta parte de los cuales tiene más de 65 años, en unas nuevas instalaciones que cuentan con atención de familia, pediatría, urgencias, curas y hasta un ecógrafo portátil. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, acompañada por el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, ha inaugurado este lunes el centro, que ocupa una parcela de 2.200 metros cuadrados en la calle Seseña.

El nuevo ambulatorio tiene casi 2.400 metros cuadrados construidos (cuatro veces más que antes) y consta de trece consultas de Medicina de Familia --una destinada a ecografías, que también podrán realizarse a domicilio gracias al ecógrafo portátil, según ha dicho Aguirre--, tres consultas de pediatría y catorce de enfermería.

Además, aquí se podrán realizar procedimientos de cirugía menor, y también se implementará el programa de Atención al Mayor Polimedicado, que busca "reducir el uso inadecuado y mejorar la seguridad" de estas personas en el consumo de su medicación. Además, hay sala de urgencias y curas, biblioteca y una sala de extracciones, así como salas comunes y de trabajo. La plantilla del centro estará compuesta por 20 médicos de familia (+25 por ciento respecto al anterior ambulatorio), tres pediatras, 19 enfermeras, dos auxiliares de enfermería, nueve auxiliares administrativos y dos celadores.

Este miércoles comenzará a prestarse la atención al ciudadano, que aquí dispondrá de "las instalaciones sanitarias más modernas". De hecho Aguirre, que ha revisado incluso los cuartos de baño, no ha parado de felicitar todo el tiempo a los arquitectos que han diseñado el edificio, Carlos Baena y Juan Carlos Fernández.

"Qué contenta estoy, hay que felicitar a los arquitectos. (El centro) tiene mucha luz, es acogedor y muy bonito, no parece un hospital. Qué amplitud, qué gusto. Estoy muy contenta", ha repetido la presidenta durante su visita.

Este centro de salud sustituye así al antiguo ambulatorio de Maqueda, "muy deteriorado", gracias a la aportación de la parcela por parte del Ayuntamiento. En su construcción, que comenzó en agosto del año pasado, se han invertido casi dos millones de euros, a los que hay que sumar 235.000 euros para mobiliario y 2,8 millones anuales para la gestión.

AMBULATORIO PARA TODOS

"Unos 29.000 vecinos del barrio se beneficiarán de este centro, pero también los madrileños que hagan uso de su libertad de elegir médico y enfermero y que quieran ser tratados aquí", ha recordado Aguirre.

Según ella, éste y los otros 73 centros de salud que se han inaugurado desde su llegada a la Presidencia regional, así como los nuevos hospitales y los antiguos que han sido remodelados, demuestran el "compromiso" de su equipo con la sanidad pública.

Sin embargo, Aguirre ha abogado por que las funciones de los ambulatorios madrileños continúen avanzando. "Los centros de salud deben avanzar poco a poco en la prestación de servicios sanitarios y no limitarse únicamente a los recortes. Tienen que tener mayor capacidad resolutiva", ha dicho.

Finalmente, la presidenta autonómica ha recordado que en los últimos ocho años la sanidad pública madrileña ha alcanzado los 4.500 médicos de familia y pediatras y 3.200 enfermeros que atienden cada año 53 millones de consultas.

Además, ha recordado que junto a los cinco centros de salud inaugurados en este tiempo en Latina, los vecinos de la zona (y también los de Carabanchel) pueden ahora acudir al Hospital Gómez Ulla, que en nueve meses de apertura al público civil ha atendido ya más de 97.000 consultas.

"Continuaremos invirtiendo en mejorar la calidad de la sanidad madrileña, tanto en las infraestructuras como en los profesionales", ha concluido la presidenta regional.

MANIFESTACION FUERA

Mientras Aguirre visitaba las nuevas instalaciones, fuera se manifestaban una treintena de personas con pitos, cacerolas y, en unos pocos casos, las camisetas verdes que identifican al colectivo de la enseñanza, movilizado contra los "recortes" dictados por la Consejería de Educación.

Muy controlados por una decena de agentes de la Policía Nacional, los manifestantes sólo han podido pitar y gritar algunas consignas como '¿Dónde está el hospital?', 'Esperanza fuera a la lista de espera' o 'Recortes pa'las cortes', aunque manteniéndose en todo momento al otro lado de la calle. Además, algunos de ellos también portaban carteles reclamando servicio de urgencias, matrona o fisioterapeuta para los vecinos del distrito. Al llegar la presidenta, el tono de los gritos y los pitidos se ha elevado, aunque la presencia de otros vecinos curiosos que querían ver a Aguirre de cerca ha contrarrestado las críticas con vítores y aplausos.

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha comentado que "por lo que sea los señores del PSOE" quieren ponerle "de dóberman" como sucedió en su día con Francisco Álvarez Cascos pero les ha advertido de que en su caso particular "les va a costar un poquito de trabajo".

Aguirre se ha referido así a las declaraciones que hizo ayer el candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien aseguró que la presidenta de Madrid y su Gobierno eran la "avanzadilla" de la extrema derecha liderada por Mariano Rajoy.

Aguirre ha asegurado tajante que los madrileños "están muy contentos con el Gobierno del PP" y por eso ha criticado a los que "protestan" cuando ella inaugura hospitales, colegios o centros de salud como el de hoy que, según ha destacado, hace el número 74 de los que se han abierto siendo ella presidenta de la Comunidad de Madrid. "Ni siquiera he podido inaugurarlos todos, ni la décima parte de ellos, por la cantidad que son" ha recalcado la presidenta.

Ha asegurado además que Pérez Rubalcaba, y no ella, es el responsable de las leyes de Educación "que han llevado a España a la situación tremenda en que nos encontramos" y que su Gobierno trata de "paliar" con programas como el bilingüismo, el Bachillerato de Excelencia, la mejora de infraestructuras y con "planes de estudio serios".

Cuando la presidenta ha abandonado las instalaciones, poco más de una hora después, tan sólo quedaban sus defensores, que le han dedicado un sonoro aplauso mientras subía a su coche oficial.

TENDINITIS

A su llegada al acto, Aguirre ha explicado también a los periodistas las razones por las que lleva la mano derecha vendada hasta prácticamente la mitad del antebrazo: sufre una tendinitis. "Es una chorrada, una tendinitis, creo. Llevaba unos días con dolor y hoy he ido (al médico) y me ha infiltrado", ha señalado.