Aguirre inaugura el nuevo acceso a Alcalá desde la M-300 que beneficia a más 45.000 vehículos

El nuevo acceso al municipio de Alcalá de Henares desde la M-300 ha quedado inaugurado este martes después de una inversión de 16 millones de euros en un trabajo donde se ha utilizado de forma pionera un asfalto realizado con plásticos y caucho de neumático reciclados gracias a la participación de la Comunidad en un proyecto europeo de I+D. La presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, ha sido la encargada de abrir este nuevo tramo, acompañada del consejero de Transportes e Infraestructuras, Pablo Cavero, y el alcalde de Alcalá, Javier Bello, que ha valorado la "importancia" de este acceso ubicado en una zona tradicional de industrias y empresas.

Aguirre ha explicado que con esta nueva infraestructura se mejora la fluidez de los 45.000 vehículos diarios que circulan por la misma y que los vecinos de la zona se van a poder ahorrar un millón de horas al año. No obstante, ha destacado que el "fin" último era mejorar la "seguridad vial" de esta especie de "calle" por la que pasan tanto vehículos como peatones.

En concreto, la nueva vía permite separar el tráfico urbano que se dirige a Alcalá de Henares del interurbano que se dirige a otros municipios como Loeches o Arganda del Rey. El trabajo ha incluido la construcción de un paso elevado que a partir de ahora acogerá el tráfico procedente de la actual carretera M-300 que se dirija hacia Alcalá, evitando así el paso por la Glorieta de Arganda.

También se han remodelado más de 2 kilómetros de esta carretera y se ha construido un desvío que discurrirá por la hasta ahora calle Iplacea, que se transforma en carretera autonómica de doble calzada, con dos carriles por sentido y vías de servicio para permitir el acceso a las naves industriales.

Por otro lado, la actuación ha incluido la ampliación de arcenes y aceras, la mejora de la iluminación, la dotación de más plazas de aparcamiento, la construcción de una nueva vía de servicio en la margen izquierda de la carretera y la construcción de una nueva pasarela peatonal que permite cruzar a ambos lados de la vía sin riesgos.

"Como todos los madrileños sabemos, la ciudad de Alcalá de Henares es Patrimonio de la Humanidad, y la nueva infraestructura ayuda a la conservación de los tesoros históricos y artísticos alcalaínos", ha destacado la presidenta en este sentido.

MATERIAL RECICLADO

En esta carretera se ha utilizado de forma pionera un tipo de material procedente del reciclado de plásticos y caucho de neumáticos gracias a la participación de la Comunidad de Madrid en un proyecto de investigación financiado con fondos europeos cuyo objetivo es desarrollar nuevos materiales de construcción mediante el reciclado de materiales usados y comprobar su efectividad en entornos reales.

Dentro de este proyecto, la M-300 ha sido la primera carretera en la que se ha extendido de forma experimental este nuevo tipo de asfalto, puesto que hasta ahora se habían realizado diversas investigaciones de carácter teórico a nivel internacional, en países como Reino Unido e India, pero es la primera vez que se utiliza este tipo de material en una obra. Denominado Polymix, el programa se enmarca dentro del proyecto Life+, un instrumento de financiación de la UE dirigido a promover iniciativas de carácter medioambiental. Cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros, de los que aproximadamente la mitad están financiados por Unión Europea y el resto por los diferentes participantes, entre ellos la Universidad de Cantabria, Acciona y el Centro de Innovación y Tecnología AIMPLAS.

En el caso de la aportación regional, supone coste cero para el Ejecutivo autonómico porque se financia a través del trabajo del personal especializado de la Dirección General de Carreteras. Dentro de este proyecto, el tipo de asfalto que se ha desarrollado emplea desechos que de otro modo deberían trasladarse a vertederos o usarse como combustible, por lo que contribuye a preservar el medio ambiente.

Pero, además, ofrece importantes ventajas al ser utilizado en infraestructuras viarias, puesto que mejora la resistencia del asfalto, lo que supone una menor necesidad de mantenimiento y permite reducir el consumo de asfalto, lo que también supone un ahorro económico, han informado desde el Gobierno regional.