La próxima cumbre de la UE verá el primer borrador del nuevo tratado

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La próxima cumbre de la Unión Europea, a finales de enero o comienzos de febrero, estudiará ya el primer borrador del nuevo tratado intergubernamental que sellará la disciplina fiscal de los países del euro.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, anunció hoy la celebración de la nueva reunión de líderes comunitarios, aún sin fecha concreta, y varias fuentes indicaron que los líderes discutirán ya entonces el primer borrador.

"El objetivo es que esa cumbre estudie ya el primer borrador con vistas a firmar el tratado a principios de marzo", indicó hoy a Efe una fuente diplomática.

El borrador comenzará a discutirse el próximo lunes a cargo de un grupo de trabajo especial formado por delegaciones (cada una de tres miembros) de cada país participante, la Comisión, el Parlamento y el Banco Central Europeo, según una carta enviada a los Veintisiete por el secretario general del Consejo de la UE, el alemán Uwe Corsepius.

La carta señala que los países de la Unión Europea que no forman parte del euro pero que han mostrado su disponibilidad a participar en el tratado (todos menos el Reino Unido) deberían ser invitados a participar en los preparativos, según explicó la fuente.

Sin embargo, la carta señala que se respetará el papel del Comité de Representantes Permanentes (embajadores de los estados miembros ante la UE) en la supervisión de los trabajos, por lo que el Reino Unido (que rechazó participar en el nuevo tratado) podría tener alguna participación.

La primera reunión del grupo especial, el próximo lunes, discutirá un borrador inicial, que debería estar listo ya desde finales de esta semana.

El Parlamento Europeo nombró hoy a sus tres representantes: Elmar Brok (alemán, PPE); Roberto Gualtieri (italiano, Socialista) y Guy Verhofstadt (belga, Liberal).

Fuentes comunitarias avanzaron que el documento será, muy probablemente, de formato totalmente muy jurídico y técnico, y no político.

El nuevo texto se llamaría "Acuerdo Internacional para una Unión de Estabilidad Fiscal".

La cumbre acordó el pasado viernes 9 crear un "pacto presupuestario" que consagra la "regla de oro" para que los países no tengan déficit estructurales anuales superiores al 0,5 % del PIB, que además se incluirá en las constituciones de los países o en legislaciones equivalentes.

Un total de 23 de los Veintisiete países de la UE se sumaron a la idea (los diecisiete del euro y seis más), mientras que Suecia, Hungría y República Checa pidieron consultar antes a sus parlamentos y el Reino Unido no la aceptó al ser rechazadas sus exigencias para que el distrito financiero de Londres tuviera una derogación respecto a las normas comunitarias de control del sector financiero.

En general, la próxima reunión de los jefes de Estado y Gobierno de los Veintisiete tratará la aplicación de las decisiones tomadas en las cumbres de octubre y diciembre, dentro de las que sobresalen el "pacto presupuestario" y el tratado intergubernamental.

A pesar de que el Reino Unido se quedó solo en la cuestión de cómo plasmar por escrito el compromiso con la disciplina presupuestaria (se hará como mucho a Veintiséis por un tratado intergubernamental al no haber unanimidad para reformar los tratados), Van Rompuy recalcó hoy que la nueva cumbre será a Veintisiete.

También insistió en que los líderes comunitarios mantendrán en su próxima cita una discusión que no pudieron tener en la última cumbre acerca de la competitividad, la economía y el empleo.

La Comisión Europea había elaborado un informe, que había sido distribuido a los dirigentes, pero la larga discusión sobre disciplina presupuestaria y tratados impidió debatirlo.

"En momentos de estancamiento, incluso de recesión, es muy importante tratar estos asuntos y no hablar solo de consolidación fiscal", destacó el belga Van Rompuy.