El presidente portugués abre consultas con los partidos ante la grave crisis lusa

El presidente portugués abre consultas con los partidos ante la grave crisis lusa
El presidente portugués abre consultas con los partidos ante la grave crisis lusa |Telemadrid

El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, ha convocado a consultas a los partidos políticos y al primer ministro, Pedro Passos Coelho, ante la crisis de Gobierno abierta por la dimisión, ayer, del número dos del Ejecutivo.

Una breve nota de la jefatura del Estado informó de que Cavaco, que tiene hoy mismo una audiencia pedida con urgencia por el líder de la oposición, el socialista Antonio José Seguro, decidió convocar mañana jueves tanto a Passos Coelho como a los líderes de los demás partidos.

Cavaco optó por abrir estas consultas "ante la situación creada" por la petición de dimisión del ministro de Exteriores, Paulo Portas, líder de los democristianos que garantizan la mayoría parlamentaria del Ejecutivo conservador. La dimisión, pese a ser "irrevocable", no ha sido aceptada por Passos Coelho.

El primer ministro habló por la noche del martes al país y, en medio de las peticiones de toda la oposición para que se convoquen elecciones anticipadas, anunció que no va a dimitir y que intentará solucionar la salida del Gobierno de Portas y cumplir los compromisos del rescate financiero de su país.

El dimisionario ministro, presidente del Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP) se ha mostrado contrario al algunas de las últimas medidas de austeridad adoptadas en Portugal por exigencias del rescate y renunció, descontento, con el nombramiento de la nueva ministra de Finanzas, Maria Luís Albuquerque.

Passos Coelho tomó esa decisión sin "consensuarla" con su socio de coalición, según Portas, para quien la renuncia, el lunes, del anterior titular de Finanzas y artífice de las políticas de austeridad, Vitor Gaspar, era una oportunidad de abrir un nuevo ciclo en la gestión del Ejecutivo.

EL LÍDER SOCIALISTA PIDE ELECCIONES EL 29 DE SEPTIEMBRE

El líder de la oposición de Portugal, el socialista Antonio José Seguro, pidió hoy elecciones anticipadas el 29 de septiembre tras la primera de las reuniones previstas entre los partidos y el jefe de Estado, Anibal Cavaco Silva.

Seguro declaró a los periodistas que Portugal necesita "un Gobierno fuerte" que equilibre las cuentas del país y supere la crisis abierta por la salida del Gobierno de Paulo Portas, líder del partido democristiano que garantiza la mayoría absoluta del Ejecutivo conservador.

Cavaco recibió a Seguro por petición urgente del líder socialista, pero ante la situación creada por la dimisión, el martes, de Portas como ministro de Exteriores, hoy convocó también a consultas al primer ministro, Pedro Passos Coelho, al que recibirá mañana jueves, así como a los demás partidos.

Por el contrario los democristianos portugueses anunciaron hoy que negociarán su permanencia en el Ejecutivo del primer ministro, Pedro Passos Coelho, e intentarán resolver la crisis abierta con la dimisión de su líder como ministro de Asuntos Exteriores.

En una escueta declaración al país, el dirigente del CDS-PP Luís Queiró precisó que su presidente y dimisionario ministro, Paulo Portas, se reunirá "en breve" con Passos Coelho para encontrar "una solución fiable para la gobernación" del país. Portas, en desacuerdo con el nombramiento de una nueva ministra de Finanzas, presentó ayer la renuncia, "irrevocable" pero no aceptada por Passos Coelho, y puso en riesgo la mayoría parlamentaria de la alianza conservadora de Gobierno.

LAS CONSECUENCIAS EN EL PLANO FINANCIERO

Entretanto, la crisis política ha tenido ya consecuencias en el plano financiero, y los mercados castigaban hoy con fuerza a Portugal, después de meses de tranquilidad, por la incertidumbre sobre la continuidad o no del actual Gobierno conservador.

A las 12.30 horas la Bolsa de Lisboa perdía más de un 5% tras moderar ligeramente la caída sufrida nada más comenzar la sesión, con las veinte compañías que componen su principal índice en rojo.

Los bancos portugueses eran los más afectados del PSI-20, con retrocesos superiores en todos los casos al 10%. La situación de inestabilidad que atraviesa el país también tuvo consecuencias en los mercados de deuda soberana, con los títulos lusos penalizados por elevadas tasas de interés.

Los inversores exigían una rentabilidad superior al 8% para comprar obligaciones a diez años -el plazo utilizado habitualmente como referencia-, lo que supone una subida de más de un entero respecto a ayer, cuando no llegaban al 7%. La deuda portuguesa a largo plazo no cotizaba a tasas tan altas desde noviembre del año pasado.

Portugal, que atraviesa la peor crisis de su historia reciente y está bajo la asistencia financiera de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI) desde mayo de 2011, tiene como objetivo prioritario rebajar los intereses que penalizan sus títulos para poder volver a emitir obligaciones con normalidad.

Estas tasas, sin embargo, se acercan ya a las que sufría el país en el momento de su petición de rescate y son consideradas por los analistas como demasiado altas e insostenibles.