Los palestinos conmemoran los 70 años de Israel con duelo y huelga

Los palestinos conmemoraron la Nakba ("Catástrofe), como denominan a la desposesión y exilio que les supuso la fundación del Estado de Israel en 1948, con dos muertos más en las protestas llevadas a cabo hoy en Gaza y el duelo nacional por los 60 fallecidos ayer por disparos del Ejército israelí.

Dos palestinos murieron hoy por fuego israelí y cien quedaron heridos, 14 de ellos por munición real, en nuevas manifestaciones de la llamada Gran Marcha del Retorno que se desarrollan en Gaza desde el 30 de marzo y terminan hoy.

"Si nos quitan Jerusalén. No hay nada más que perder", dijo a Efe sobre el traslado ayer de la Embajada de EE.UU. a esta ciudad el manifestante Amar Imad, que hoy regresó a uno de los puntos de protesta, donde los asistentes coincidían en denunciar que "la Nakba continúa".

Miles de personas asistieron a los funerales de 25 de los 60 fallecidos que fueron enterrados hoy, entre ellos, una niña de ocho meses que al parecer murió por inhalación de gases lacrimógenos en los incidentes ocurridos en el campo de refugiados de Malaka. "No hemos faltado ningún viernes. Ellos (los padres) se acercaron demasiado ayer y cayeron los gases. La niña estaba asfixiada e intentaba respirar, pero ya no podía. Murió de camino al hospital", narró a Efe la abuela Laila.

Las protestas fueron visiblemente menos concurridas hoy, con cientos de personas mirando al lado israelí, mientras que algunos palestinos lanzaron cócteles molotov y quemaron ruedas junto a la frontera.

El Ejército israelí lanzó gases lacrimógenos en el campo de Malaka, a más de 300 metros de la línea divisoria sin que aparentemente se hubieran producido disturbios, según pudo comprobar Efe.

En un comunicado, el Ejército israelí aseguró hoy que "al menos 24 terroristas con antecedentes documentados" están entre los palestinos -ocho de ellos menores- abatidos ayer en las protestas en la frontera, en las que hubo también más de 2.700 heridos, de ellos más de mil por impacto de bala.

El Ministerio del Interior en Gaza publicó las fotografías de diez de sus miembros, muertos en las protestas, que trabajan para el aparato de seguridad del enclave, controlado por el movimiento islamista Hamás desde hace más de una década.

El enviado de la ONU para Oriente Medio, Nickolay Mladenov, afirmó hoy que "no hay justificación" para la "tragedia" vivida el lunes en Gaza y señaló a Israel y Hamás por su responsabilidad en lo ocurrido.

El presidente palestino, Mahmud Abás, convocó hoy una huelga general que fue seguida masivamente en Gaza, Jerusalén Este y en Cisjordania, donde también estallaron enfrentamientos con el Ejército israelí que se saldaron con al menos 66 palestinos heridos, según la Media Luna Roja. Dos palestinos "resultaron heridos por munición real y docenas presentaron síntomas de asfixia" en los enfrentamientos" en la ciudad cisjordana de Hebrón.

Asimismo, se produjeron disturbios en la ciudad norteña de Tubas, en el municipio de Al Bireh y en la localidad de Qalqilia.

En las ciudades cisjordanas de Belén y Ramala sonaron esta mañana las sirenas durante 70 segundos para conmemorar las siete décadas de la "nakba", que supuso que centenares de miles de árabes de Palestina se vieron forzados a abandonar sus tierras tras la primera Guerra Árabe-Israelí, de 1948-1949.

Entre ayer y hoy, 38 palestinos han sido arrestados por las fuerzas israelíes, 20 de ellos en Jerusalén durante las protestas contra el traslado de la embajada estadounidense a la ciudad, cuya mitad oriental fue ocupada por Israel en la Guerra de los Seis Días, de 1967 y anexionada unilateralmente en 1980.

Israel reabrió hoy el cruce de mercancías con Gaza de Kerem Shalom, después de mantenerlo cerrado dos días tras los daños que causaron manifestantes palestinos a la infraestructura en protestas del pasado viernes.

Hoy es el último día de las protestas que comenzaron hace más de seis semanas en Gaza, convocadas por sectores políticos y sociales para reclamar el derecho al retorno de los 700.000 palestinos exiliados tras la creación del Estado de Israel y sus descendientes, que ha congregado a decenas de miles de personas y ha dejado un total de 109 muertos y miles de heridos.

DASTIS CRITICA POR "DESPROPORCIONADO" EL USO DE LA FUERZA

El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, ha tildado de "desaconsejable y no acertado" el traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén y, sobre la muerte de 58 palestinos en Gaza, ha denunciado el uso "desproporcionado" de la fuerza por parte del ejercito israelí.

Durante su intervención en un desayuno informativo en Sevilla, el titular de Exteriores ha considerado que las manifestaciones de los palestinos son "legítimas" y que la respuesta del ejército de Israel ha sido "desproporcionada"."La solución a este conflicto desgraciado, que dura demasiados años, tiene que ser una solución negociada en la que el final sea un Estado en el que Israel se sienta seguro junto a un Estado palestino que sea viable y que compartan una capital (por Jerusalén) que es considerada santa por la tres religiones", ha indicado.

En opinión del ministro, el estatuto final de Jerusalén tiene que ser el resultado de esta negociación, por lo que cree que toda decisión que "prefigure o condicione" este estatuto es "desaconsejable y no nos parece acertada".

Por este motivo, ha dicho, "no hemos saludado, sino al contrario", la decisión de Estados Unidos de trasladar su embajada a Jerusalén. Según ha explicado, esta decisión "ha sido seguida por un número limitado de estados, pero nosotros no lo vamos a hacer, y nuestra postura ha sido siempre coherente en este sentido.

"Nosotros lo que hemos hecho es hacer un llamamiento a parar el uso de la fuerza, especialmente de la fuerza desproporcionada y a poner fin a las muertes y a los heridos. Creemos que no es la manera de actuar", ha declarado Dastis.

Preguntado si consideraba proporcionada la fuerza que ha provocado 58 muertos, el ministro ha incidido en que "para hacer frente a manifestaciones hay que desarrollar una fuerza pero limitada, no se puede utilizar armas de fuego y causar muertes", algo que, en su opinión, "naturalmente es absolutamente inaceptable".