El escudo antimisiles, en Rota

  • La ciudad gaditana será en 2013 base naval del sistema de defensa antimisil que la OTAN y Estados Unidos
  • España espera que el acuerdo de defensa con EEUU cree 1.000 empleos

Rota será a partir de 2013 base naval del sistema de defensa antimisil que la OTAN y Estados Unidos esperan desplegar para contrarrestar amenazas balísticas de países como Irán o Corea del Norte, ha anunciado este miércoles el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. En una comparecencia ante la prensa junto al secretario general de de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, en Bruselas, Zapatero ha adelantado que EEUU va a desplegar en Rota cuatro buques con el sistema de defensa antimisil AEGIS y unos 1.100 militares.

"España va a acoger este componente del sistema debido a su posición geoestratégica y como puerta de entrada al Mediterráneo", ha explicado Zapatero en una rueda de prensa junto al secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, y el secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta.

El jefe del Ejecutivo, Jose Luis Rodríguez Zapatero ha subrayado el impacto socioeconómico que esta presencia tendrá en la Bahía de Cádiz y ha estimado en "un millar" los puestos de trabajo que se podrían generar.

España espera que el acuerdo alcanzado con Estados Unidos para que Rota (Cádiz) sirva de base a 4 buques estadounidenses de defensa antimisiles cree unos 1.000 puestos de trabajo y genere en la zona unos 50 millones de euros anuales.

Según ha explicado en una rueda de prensa el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, la iniciativa -que incluirá el despliegue de unos 1.100 militares- "tendrá un impacto muy significativo en términos socioeconómicos".

En concreto, se espera la creación de unos 1.000 empleos directos o indirectos en la bahía de Cádiz y un buen número de infraestructuras y contratos.

Según fuentes del Gobierno, el impacto económico global se calcula en unos 50 millones de euros anuales en la zona de Rota.

Además, Madrid espera que se cierren contratos con la industria española por valor de 8,5 millones de euros al año y que Estados Unidos invierta en la base naval entre 3 y 6 millones de euros en nuevas infraestructuras.

Según el acuerdo alcanzado entre EEUU y España, los buques estadounidenses comenzarán a usar la base de Rota en 2013 para complementar el escudo antimisiles que desarrolla la OTAN para proteger el territorio europeo de posibles ataques.

España mantiene su "papel clave" en la seguridad del Mediterráneo con el acuerdo anunciado hoy para acoger cuatro destructores estadounidenses en la base de Rota, según afirmó el secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta.

Los cuatro buques, equipados con el sistema de defensa antiaérea "Aegis", formarán parte del proyecto de defensa antimisiles que la OTAN está poniendo en marcha y que se prevé completar para 2018.

El acuerdo es "muy importante" ya que "aumenta de forma significativa" la capacidad de la OTAN en la "región clave" del Mediterráneo, aseguró Panetta.

"Al acoger los buques, España continúa con su papel crucial en el incremento de la seguridad de la región, el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico", añadió Panetta.

También aseguró que la decisión estadounidense de relocalizar los navíos en España supone "una señal muy fuerte" de que Washington mantiene su compromiso con la OTAN y con la seguridad en Europa.

EEUU está "firmemente comprometido" a crear un sistema de defensa anitimisiles que proteja a todos los países de la OTAN y sus poblaciones "contra la creciente amenaza" de cohetes balísticos, agregó.

Panetta agradeció personalmente a Zapatero "su esfuerzo" por forjar una mejor cooperación entre España y Estados Unidos así como su "fuerte apoyo" a la Alianza Atlántica.

UN ESCUDO DEFENSIVO GLOBAL PARA 2018

El sistema antimisiles de la OTAN, en el que España participará con la base naval de Rota, consiste en la creación de un "escudo" para proteger a los miembros de la Alianza de eventuales ataques con misiles, que se prevé esté operativo en 2018.

La OTAN adoptó en noviembre de 2010 una de sus decisiones más ambiciosas durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Lisboa, al aprobar un nuevo modelo de actuación en cualquier lugar del mundo y asumir el sistema de defensa antimisiles en colaboración con Rusia.

Esta estrategia se pondrá en marcha durante la próxima década y hasta el momento, además de España, albergarán instalaciones y componentes Polonia, Rumanía, Holanda y Turquía.

Al renunciar en 2009 EEUU a sus planes de despliegue de elementos estratégicos de su escudo en Polonia y la República Checa, que Rusia consideraba una amenaza directa a su seguridad, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, propuso conectar los sistemas antimisiles de EEUU, la OTAN y Rusia.

EEUU venía desarrollando un escudo antimisiles desde la etapa de George W. Bush (2000-2008), quien lo paralizó tras encontrarse con problemas de carácter financiero por su elevado coste (se estimó en más de 20.000 millones de dólares) y por las reticencias de algunos aliados.

Barak Obama anunció el 17 de septiembre de 2009 el abandono del proyecto tal como se concibió y se sumó a uno de alcance global, lo que abrió el camino para una mejora de las relaciones con Rusia.

El sistema antimisiles de la OTAN, que aún se encuentra en fase de desarrollo, será operativo para misiles de corto y medio alcance con una proyección de hasta 3.000 kilómetros.

Consiste en un complejo entramado de comunicaciones, radares y cohetes que se encargará de detectar y destruir en vuelo cualquier misil o conjunto de misiles lanzados contra la OTAN.

El sistema antimisiles combina varios componentes (terrestre, naval y aéreo) de varios orígenes, el primero de los cuales está compuesto por las capacidades terrestres que EEUU está desarrollando en varios países europeos y que cederá a la Alianza.

Estas capacidades incluyen un radar en Turquía y misiles interceptores de medio alcance en Polonia y Rumanía, países que han firmado ya acuerdos bilaterales con Washington, mientras que se esperan más pactos en un futuro próximo con otros Estados.

El componente naval está formado por radares y sistemas de interceptación basados en buques -como los equipados con sistemas de defensa aérea "Aegis" que EEUU ya ha puesto a disposición del proyecto-.

El objetivo de la Alianza es que para la próxima primavera pueda haber ya una capacidad provisional de defensa antimisiles, que recibiría el visto bueno de la cumbre que la OTAN celebrará en mayo de 2012 en Chicago (EEUU).

El calendario actual incluye un despliegue casi inmediato de buques en el Mediterráneo oriental, y para 2015 se prevé la entrada en funcionamiento de los misiles interceptores basados en Rumanía, y posteriormente se sumarían los basados en Polonia (2018).

La OTAN espera que el programa que conectará los dispositivos de varios países sea capaz de funcionar para la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de mayo del año próximo en Chicago.

El coste del sistema defensivo rondará los 200 millones de euros, suma que será distribuida entre los 28 aliados por un período de diez años.