May no negociará la soberanía de Gibraltar "sin consentimiento de su pueblo"

Un antiguo ministro británico propone la soberanía compartida de Gibraltar

Para evitar que el peñón quede fuera de la Unión Europea

Gibraltar

internacional

| 06.04.2017 - 09:59 h
REDACCIÓN

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La primera ministra británica, Theresa May, trasladó hoy al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que no negociará la soberanía de Gibraltar "sin el consentimiento de su pueblo".

En la primera reunión entre ambos desde que el Reino Unido activara el proceso de salida de la Unión Europea (UE), el 29 de marzo, May "subrayó que la posición del Reino Unido no ha cambiado respecto al tema de Gibraltar", dijo un portavoz de Downing Street al término de la reunión.

Tusk y May se reunieron durante casi dos horas en el despacho oficial de la primera ministra en Londres para sentar las bases de las futuras negociaciones sobre la salida británica de la UE.

Por otra parte, el exministro británico Peter Hain cree que el Reino Unido debería estudiar la posibilidad de compartir con España la soberanía de Gibraltar para evitar que el peñón quede fuera de la Unión Europea (UE), publica hoy "The Guardian". En un artículo publicado hoy en ese diario, Hain -exministro para Irlanda del Norte- pide al Gobierno de la primera ministra, Theresa May, que evalúe "resucitar (la idea de) la soberanía compartida" para que los gibraltareños tengan más libertad y seguridad.

"Un acuerdo de soberanía compartida ha sido y es (para que) ganen todas las partes en la disputa", agrega Hain tras la reciente polémica surgida al conocerse las líneas negociadoras de la UE sobre el "brexit", que indican que ningún acuerdo sobre la salida del Reino Unido del bloque comunitario podrá aplicarse en Gibraltar si no hay antes consenso entre Londres y Madrid.

Esa posición de la UE, que concede un aparente veto a España sobre la situación de Gibraltar, ha inquietado a los habitantes del peñón, cuya soberanía reclama España. "La única concesión que los gibraltareños tendrían que hacer es poner una bandera española en la Roca junto con una británica. Su querida ciudadanía británica, tradiciones, su aduana y forma de vida no serían modificadas, excepto para mejor, porque desaparecería el asedio de España", escribe el político laborista, quien fue secretario de Estado para Europa.

"La cerveza sería servida en los pubs de estilo británico. Los gibraltareños podrían conservar sus instituciones, su gobierno autónomo, su Asamblea elegida, tribunales y servicio policial", señala Hain, quien en 2002 trató de negociar con España un acuerdo sobre cosoberanía del Peñón.

La polémica sobre Gibraltar se intensificó después de que el antiguo líder conservador Michael Howard afirmase el domingo que la primera ministra estaría dispuesta a defender por la fuerza Gibraltar, como lo hizo Margaret Thatcher con las Malvinas en 1982, cuando la ocupación argentina de las islas desencadenó una guerra entre Argentina y el Reino Unido.

Hain sugiere que las tensiones sobre Gibraltar podrían disminuir si se alcanzase un acuerdo sobre la soberanía como el que se aplica en Andorra, donde el presidente de Francia y el obispo de Cataluña son "copríncipes" de ese principado. "The Guardian" recuerda que el exministro estuvo cerca de cerrar un acuerdo de este tipo en 2002 antes de que España se echase atrás.

"Resucitar la soberanía compartida hoy provocaría sin duda una reacción similar sobre la Roca, si bien está en una situación mucho peor que hace 15 años por la posible exclusión de la UE, muy en contra de su voluntad. Con todo, les daría a los gibraltareños más libertad y seguridad que nunca", agrega. "Seguro que es hora de sacarle el polvo a esos archivos, y que los políticos en Gibraltar, el Reino Unido y España muestren un poco de verdadero liderazgo", puntualiza el antiguo ministro laborista.

El aparente poder de veto concedido a España de cara al "brexit", que parece convertir el futuro del Peñón en una cuestión bilateral, indignó a los diputados británicos y al Gobierno gibraltareño, cuyo ministro principal, Fabián Picardo, acusó recientemente al Ejecutivo español de intentar "manipular" al Consejo Europeo.

A raíz de las palabras de Howard del domingo, el ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, declaró en Madrid que "alguien en el Reino Unido está perdiendo los nervios".

Por su parte, Theresa May ha reiterado su apoyo a Picardo y mantiene que negociará con Bruselas un acuerdo para "el Reino Unido y todas sus partes", lo que incluye la colonia ubicada en el sur de España, bajo soberanía británica desde 1713.

En el referéndum europeo del pasado 23 de junio, los gibraltareños votaron a favor de la permanencia en la UE.