Trasladan el cadáver de Chávez hasta un cuartel de Caracas

internacional

| 15.03.2013 - Actualizado: 21:26 h
REDACCIÓN

Las Fuerzas Armadas de Venezuela y miles de personas han trasladado el cuerpo de Hugo Chávez desde la Academia Militar de Caracas, donde el expresidente ha sido velado durante nueve días, hasta el Cuartel de la Montaña, en una barriada de la capital donde dio su fallido golpe del 4 de febrero de 1992.

El féretro fue llevado por soldados de caballería en uniforme de húsares al patio del recinto militar, en el que más de mil cadetes le rindieron honores.

Tras recorrer las calles de la capital, sus restos permanecerán en el Cuartel de la Montaña, hasta que se decida su sepultura definitiva.

Flanqueado por su escolta personal y seguido por una caravana que encabezaban los padres del fallecido jefe de Estado, Elena y Hugo de los Reyes, familiares, funcionarios y la cúpula militar, el féretro cubierto con el tricolor venezolano recibió honores mientras se escuchaba el himno nacional y salvas de cañones.

También se encontraba el presidente de Bolivia, Evo Morales, quien la semana pasada asistió al funeral organizado por el Gobierno de Venezuela, al que acudieron más de 50 delegaciones internacionales y una treintena de jefes de Estado y de Gobierno.

El recorrido sobre la explanada del patio militar y una alfombra roja lo continuaron familiares de Chávez mientras los cadetes entonaban "Patria querida", tonada militar que el fallecido gobernante cantó el 8 de diciembre en su último mensaje a los venezolanos.

Posteriormente introdujeron el ataúd en un coche fúnebre para dar comienzo el periplo de una caravana de automóviles hasta el lugar de destino.

Aviones Sukhoi sobrevolaron el cielo de Caracas durante la ceremonia en el patio militar, que fue precedida por una misa y palabras del mayor general Jacinto Pérez Arcay, al que Chávez siempre identificó como maestro; del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello; y de la hija del fallecido presidente María Gabriela Chávez.

EMOTIVAS PALABRAS DE UNA DE SUS HIJAS EN SU DESPEDIDA

María Gabriela Chávez, hija del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, dedicó hoy a su padre unas emotivas palabras de despedida y le prometió defender su legado, en la ceremonia que precedió al traslado al Cuartel de la Montaña del féretro del gobernante.

Con gafas oscuras, María Gabriela leyó en la Academia Militar de Caracas, donde estuvo instalado el velatorio de Chávez para que los ciudadanos pudieran despedirle, un texto en el que expresó su dolor por la muerte el pasado día 5 de su padre, víctima de cáncer.

"Duele tu partida, es un dolor que me quema el alma, qué difícil se me puso la vida sin ti", dijo la hija de Chávez ante los miembros del Gobierno y la cúpula militar, y toda la familia del hombre que gobernó Venezuela desde 1999 hasta la semana pasada.

"Gracias por tanto amor de padre, gracias por tu constante ejemplo, gracias por tu risa, gracias por tu llanto (...) gracias por tu absoluta y eterna entrega pero, sobre todo, gracias comandante por devolvernos la patria", dijo la joven.

"Nosotros cuidaremos tu patria y defenderemos tu legado como tú nos enseñaste a hacerlo, jamás te irás", añadió entre los aplausos de los asistentes.

La hija de Chávez pronunció sus palabras instantes antes de que comenzara el traslado del féretro del gobernante desde la Academia Militar.

Desde el pasado día 6, el féretro del gobernante ha estado expuesto en la Academia Militar de Caracas para que cientos de miles de personas le dieran el último adiós en una capilla ardiente, cuyo acceso se cerró al público alrededor de las 02.30 hora local de hoy (07.00 GMT).

Chávez falleció el 5 de marzo a los 58 años como consecuencia de un cáncer contra el que luchó durante más de 20 meses y por el que pasó en cuatro ocasiones por el quirófano, la última vez el 11 de diciembre en Cuba.

El jefe de Estado asumió el poder en febrero de 1999 y en octubre pasado había conquistado su tercera reelección consecutiva para el período 2013-2019, que se inició el pasado 10 de enero y para el cual no pudo juramentarse por su condición de salud.