Solemne adiós al expresidente y Nobel de la Paz israelí, Simon Peres

Al funeral asisten 24 jefes de Estado y diez jefes de gobierno y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas

Destaca la presencia del Rey de España en una ceremonia en la que Obama ha exhortado a Israel a retomar el camino de la paz

El dispositivo de seguridad en torno a las exequias del antiguo mandatario israelí es considerado el mayor de la historia del país

Peres, fallecido el miércoles a los 93 años, será enterrado en el cementerio del Monte Herzl de Jerusalén

internacional

| 30.09.2016 - 09:34 h
REDACCIÓN

Grandes medidas de seguridad han arropado el funeral del expresidente israelí Simon Peres en Jerusalén, una ceremonia en la que han participado noventa delegaciones de setenta países y que ha cerrado con un discurso el presidente de EE.UU., Barack Obama, tras las intervenciones de los líderes de Israel.

EL REY DE ESPAÑA

El Rey Felipe VI ha mantenido este viernes un encuentro con el presidente del Estado de Israel, Reuven Rivlin, antes de asistir al funeral. El Rey, quien entre sus títulos dinásticos ostenta también el de Rey de Jerusalén, se encontró en varias ocasiones con el difunto Peres, entre ellas en abril de 2011 cuando, siendo aún príncipe de Asturias, visitó el país junto a su esposa y actual Reina, en su primer viaje oficial a Israel, y fue recibido por este en la residencia de la Presidencia.

DISCURSO DE BARAK OBAMA EN EL FUNERAL

El presidente estadounidense exhortó a Israel a retomar el camino de la paz en su discurso en el funeral de Simón Peres, al que comparó con "gigantes del siglo XX" como Nelson Mandela o la reina Isabel II. En un discurso laudatorio que puso fin a las exequias por el expresidente israelí, Obama rescató su talante conciliador al incidir en que "incluso frente a ataques terroristas, pese a repetidas decepciones en la mesa de negociación, insistió en que, como seres humanos, los palestinos debían ser vistos como iguales en dignidad a los judíos y debían por tanto ser iguales en su derecho a la autodeterminación".

El líder estadounidense ha lamentado que Peres murió sin ver cumplido su sueño de paz, y que la región vive una situación caótica. "Peres entendió que la paz sería difícil en una región donde a la población árabe se la suele enseñar a odiar", ha dicho Obama,

Obama ha sido, junto al expresidente Bill Clintón, el único mandatario mundial que ha hablado en la ceremonia. Entre los altos cargos y personalidades políticas estadounidenses que lo acompañan figuran el secretario de Estado, John Kerry, y la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, así como más de una veintena de congresistas y senadores y varios diplomáticos.

Antes el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, señaló que le unió a Simon Peres una fuerte amistad, pese a sus desacuerdos, y resaltó su optimismo, su búsqueda de la paz y su amor por Israel. "No es secreto que fuimos rivales políticos", comentó en un discurso laudatorio en las exequias de Peres, antes de recalcar que en los últimos años se hicieron amigos. Por su parte el jefe del Estado de Israel, Reuvén Rivlin, destacó que la nación israelí fue "bendecida" por haber tenido a Simón Peres como presidente, y destacó su labor como hombre de paz y constructor del Estado

NETANYAHU Y ABÁS SE ESTRECHAN LA MANO

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abás, se estrecharon hoy la mano en el funeral de Simón Peres, uno de los principales impulsores de la paz entre ambos pueblos, hoy estancada. Ambos dirigentes se saludaron y hablaron brevemente poco antes de que diera comienzo el funeral que se celebra hoy en el Monte Herzl de Jerusalén, donde están enterrados los "Grandes de la Nación".

De acuerdo a la edición digital del diario "Haaretz", Abás le dijo a Netanyahu durante el saludo: "Ha transcurrido tiempo desde nuestro último encuentro", a lo que el primer ministro israelí respondió: "Aprecio mucho que haya venido al funeral". La visita de Abás a las exequias de Peres ha despertado encendidos comentarios y críticas en medios de comunicación y páginas de internet, incluidas del movimiento que dirige, Al Fatah, y de Hamas.

Abás se cuenta entre los 24 jefes de Estado y una decena de presidentes de Gobierno que asistieron hoy al sepelio de Peres, fallecido el miércoles a los 93 años. Entre el gran número de personalidades que asisten al último adiós al expresidente y Nobel de la Paz israelí, cabe citar al Príncipe Carlos, heredero de la corona británica; el presidente francés, François Hollande y la Reina Beatriz de Holanda. Pero sin duda, parte de la atención la centra el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.

Al sepelio acuden 24 jefes de Estado y diez jefes de gobierno. Además de la presencia del Rey Felipe VI de España, y de los presidentes de México, Enrique Peña Nieto; Alemania, Joachim Gauck; y de Italia, Matteo Renzi, está también el gran duque Enrique, jefe de estado de Luxemburgo.

SOLEMNE CEREMONIA

Los restos mortales del expresidente israelí Simón Peres, fallecido el miércoles a los 93 años, han sido trasladados a primera hora desde el Parlamento al cementerio del Monte Herzl de Jerusalén, donde recibirán sepultura. El coche fúnebre escoltado por un convoy de vehículos policiales recorrió las calles de Jerusalén hasta llegar a su destino final, también un cementerio militar, situado en el suroeste de Jerusalén y donde se encuentran enterrados los "grandes de la nación".

El dispositivo de seguridad en torno a las exequias del antiguo mandatario israelí, bajo el nombre de "Ahora es mañana" es considerado el mayor de la historia del país e implica solo en Jerusalén el despliegue de 8.000 agentes en diversos puntos de la urbe. Importantes vías de la ciudad que rodean tanto el cementerio como los hoteles y puntos neurálgicos por donde pasarán las comitivas de políticos y dirigentes internacionales permanecerán cortadas desde primera hora hasta que concluya el sepelio pasado el mediodía.

Durante la jornada del pasado jueves más de 50.000 israelíes rindieron homenaje ante al féretro expuesto en el Parlamento israelí, cubierto con una bandera nacional y custodiado por una guardia de honor.