Sarkozy sugiere que Luxemburgo, país de la comisaria Reding, reciba a los gitanos

Francia ve "inaceptables" las palabras de Reding y rechaza que se le compare con la Alemania nazi

internacional

| 15.09.2010 - 16:45 h
REDACCIÓN

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El presidente francés, Nicolas Sarkozy, sugirió hoy que Luxemburgo, país de la comisaria europea Viviane Reding, quien criticó las expulsiones de gitanos desde Francia, reciba a miembros de esta etnia en su territorio.

El comentario fue hecho durante una reunión mantenida hoy por el presidente francés con senadores de la gubernamental Unión por un Movimiento Popular (UMP, el partido de Sarkozy), según informaron medios de comunicación galos.

"Dijo que nuestra política es la buena y que lo que es escandaloso, y lo explicará mañana (por el jueves), es que Europa se manifieste así sobre lo que hace Francia", precisó la televisión TF1, que citó las palabras del senador Bruno Sido.

"Dijo que únicamente se aplican los reglamentos europeos, las leyes francesas y que no hay nada que reprochar a Francia en la materia, pero que si los luxemburgueses quisieran recibirlos, no habría problema", añadió el senador en alusión a los gitanos.

La revelación sobre lo que dijo Sarkozy en esa reunión con miembros de su partido se conoció después de que el Palacio del Elíseo -sede de la Presidencia francesa- en París considerara "inaceptables" las críticas de la comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, a las expulsiones de gitanos desde Francia.

La comisaria luxemburguesa fue muy dura con esas expulsiones de gitanos y las comparó implícitamente con la deportación de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

BARROSO DEFIENDE A REDING

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha respaldado el anuncio de su vicepresidenta y responsable de Justicia, Viviane Reding, de que pretende expedientar a Francia por discriminación en las deportaciones de inmigrantes gitanos rumanos, pero ha aclarado que ésta nunca quiso comparar la actuación del Gobierno galo con la Alemania nazi.

En todo caso, Barroso ha dejado abierta la puerta al "diálogo" con el Gobierno francés antes de decidir en las próximas dos semanas si se lanza o no el procedimiento de infracción.

"Alguna de las expresiones utilizadas en el calor del momento puede haber provocado un malentendido. La vicepresidenta Reding no quería establecer ningún paralelismo entre lo que pasó en la Segunda Guerra Mundial y el presente", ha afirmado Barroso en declaraciones a la prensa.

"La posición de la Comisión está clara. La legislación comunitaria debe respetarse. La prohibición de la discriminación basada en el origen étnico es uno de los valores fundamentales de la UE y la Comisión Europea hará todo lo que sea necesario para garantizar el respeto de estos principios", ha insistido.

"La vicepresidenta Reding lo ha dejado claro. Y lo ha hecho con el pleno apoyo del colegio y con mi apoyo personal. La vicepresidenta Reding adoptó ayer (en referencia al martes) su posición tras consultar conmigo y con mi pleno apoyo", ha asegurado el presidente del Ejecutivo comunitario.

Barroso ha señalado que toma "buena nota" de que "Francia considera que este es el momento del diálogo" y que espera que "ahora podamos tener plena transparencia en este tema y que se haga todo lo necesario para garantizar el pleno respeto de la legislación comunitaria".

"La Comisión Europea hará todo lo que esté en su mano para hacer que la legislación comunitaria se respete. No es sólo nuestro derecho, es nuestra obligación de acuerdo con los Tratados", ha concluido.

En una comparecencia ante los medios el martes, Reding anunció que en las próximas dos semanas Bruselas expedientará a Francia por su política de expulsiones de gitanos rumanos y dejó claro su enfado por haber recibido unas explicaciones de las autoridades galas que luego, dijo, no se correspondían con lo que ocurría en París.

"Personalmente, estoy horrorizada por una situación que daba la impresión de que la gente estaba siendo expulsada de un Estado miembro de la UE sólo porque pertenecen a una determinada minoría étnica. Es una situación que pensaba que Europa no tendría que volver a ver tras la II Guerra Mundial", dijo la vicepresidenta.