Rusia desoye la petición de repliegue de la ONU y defiende su acción en Crimea

El Gobierno de Kiev, arropado por Occidente, dice que no entregará Crimea

El Gobierno de Crimea dice que 5.000 militares ucranianos se han pasado a su bando

Ban pide respeto para la independencia e integridad territorial de Ucrania

Kerry viajará a Kiev el martes para expresar apoyo de EE.UU. a Ucrania

internacional

| 03.03.2014 - 12:03 h
REDACCIÓN

Rusia desoyó en la sede de la ONU las acuciantes demandas internacionales para que cambie de postura y repliegue las tropas desplegadas en Crimea y se limitó a afirmar que sus acciones responden a la defensa de los derechos fundamentales de los rusos que residen en Ucrania.

"Los que han tomado el poder en Ucrania están imponiendo su victoria para atacar los derechos fundamentales de los rusos. Hay que defenderse de esta agresión", afirmó contundente el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, en la vigésimo quinta sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que comenzó hoy en Ginebra.

La defensa de los derechos fundamentales de los rusos, amenazados, según Lavrov, por las acciones de las nuevas autoridades ucranianas, fue el hilo conductor de su discurso, en el que no hubo lugar para la autocrítica o el matiz.

Lavrov defendió la bondad, necesidad y legalidad de la petición del Kremlin de pedir autorización al Senado para desplegar sus tropas en Crimea, provincia autónoma ucraniana de mayoría rusófona.

Crimea fue parte de Rusia hasta 1954, cuando el entonces líder soviético, Nikita Jruschov, se la regaló a Ucrania, y alberga en su territorio la base de la Flota rusa del Mar Negro.

El Senado ruso concedió la autorización y durante el fin de semana fuerzas militares rusas tomaron posiciones en Crimea.

Para el canciller, no hay ninguna duda de que los que gobiernan en Kiev son "radicales antidemocráticos" que han tomado el poder de forma ilegítima y por ello la Federación Rusa considera que tiene el deber de "defender" a los "hermanos rusos" residentes en Ucrania.

Y advirtió de que las fuerzas rusas permanecerán en Crimea "hasta que se respeten los derechos de los rusos y se normalice la situación política".

El poder en Ucrania está en manos de un Gobierno interino presidido por Alexandr Turchínov desde que una revuelta civil logró desbancar al anterior mandatario, Viktor Yanukóvich, el pasado 22 de febrero.

De nada sirvieron los discursos pronunciados en el Consejo por líderes occidentales, especialmente europeos, ni las peticiones explícitas del secretario general de la ONU, Ban Ki moon, que solicitó a Rusia que la "independencia, la seguridad, y la integridad territorial" de Ucrania fueran preservadas.

Estas palabras de Ban fueron pronunciadas en rueda de prensa, poco antes de que se reuniera a almorzar con Lavrov, para, entre otros temas, tratar la crisis en Ucrania.

De lo transmitido por los servicios de información de la ONU se desprende que Ban no tuvo suerte en sus intentos de convencer a Lavrov de la necesidad de "refrenarse" y de comprometerse con la vía del diálogo, tal y como aquel solicitó insistentemente.

En el encuentro con la prensa, Ban había confesado que su conversación del sábado con el presidente ruso, Vladimir Putin, tampoco había dado ningún fruto.

En nombre de la Unión Europea intervino Dimitris Kourkoulas, viceministro de Exteriores de Grecia, país que ejerce este semestre la presidencia protémpore del bloque, quien criticó abiertamente la intervención militar rusa.

"La Unión Europea está extremadamente preocupada por lo que ocurre en Ucrania. Estas acciones violan la Carta de las Naciones Unidas, a la que Rusia está sometida", dijo el ministro griego.

Kourkoulas aprovechó la ocasión para aplaudir "la comedida respuesta" del Gobierno interino de Ucrania "hasta la fecha" y dejar claro que la UE apoyará los esfuerzos que el país haga para estabilizar la situación y hacer las reformas necesarias "con respeto hacia los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales".

Más dramático fue el presidente de la Confederación Helvética, Didier Burkhalter, presidente de turno de la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE), quien afirmó que los acontecimientos en Ucrania demuestran que la paz y la seguridad en Europa "no están aseguradas".

El gran ausente de la jornada fue Estados Unidos, quien no participó en el segmento de alto nivel de la sesión del Consejo tal y como estaba previsto.

Inicialmente, la embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas en Nueva York, Samantha Power, debía intervenir hoy en Ginebra, pero su viaje fue cancelado sin aducir razones. No obstante,

El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, llamó al primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, para instarle a que Rusia "retire sus fuerzas" de la península ucraniana de Crimea, apoye el "despliegue" de supervisores internacionales e inicie un "diálogo" con el Gobierno ucraniano.

"El vicepresidente urgió a Rusia a retirar sus fuerzas, respaldar el despliegue inmediato de supervisores internacionales en Ucrania e iniciar un autébtico diálogo político con el Gobierno ucraniano", señaló el Gobierno estadounidense en un breve comunicado.

La llamada se produjo después de las conversaciones mantenidas durante el fin de semana por Medvédev y el primer ministro interino ucraniano, Arseni Yatseniuk.

El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, viajará a Kiev este martes para expresar el apoyo estadounidense a las autoridades ucranianas ante la intervención militar rusa en Crimea, que Washington ha calificado de "acto descarado de agresión".

PRORUSOS IRRUMPEN EN EDIFICIOS OFICIALES DE DONETSK Y ODESSA

Por otra parte, manifestantes prorrusos irrumpieron hoy en la sede de la Delegación del Gobierno central de Ucrania en Donetsk y en el Parlamento regional de Odessa (Mar Negro), en el este y el sur del país.

En Donetsk, patria chica del depuesto presidente Víktor Yanukóvich, un centenar de manifestantes tomaron el patio interior de la Delegación mientras la Policía evacuaba a los periodistas por la puerta de atrás.

La Policía hizo un pasillo a los activistas prorrusos para permitir que accedieran de forma ordenada al edificio, según medios locales.

En Odessa, los asaltantes irrumpieron en la cámara cuando se estaba celebrando una sesión, armados con porras y protegidos con cascos, tras romper algunas puertas y ventanas.

Alrededor de 700 manifestantes exigieron a los diputados regionales que desobedezcan a las nuevas autoridades de Kiev, a las que acusan de haber tomado el poder en un golpe de Estado cuando depusieron hace nueve días al entonces presidente ucraniano Víktor Yanukóvich.

Los simpatizantes de la organización local "Alternativa Popular", convocante del mitin prorruso, arriaron la bandera ucraniana del edificio e izaron una rusa en su lugar.

Miles de personas se concentraron hoy frente a la administración regional del Estado en Donetsk para expresar su rechazo al nombramiento ayer del nuevo delegado del Gobierno central para esta región, Serguéi Tarut.

Tarut tenía previsto acudir hoy a la sesión de la Asamblea regional de Donetsk, cuyo presidente, Andréi Fedoruk, dimitió esta mañana de su cargo.

Los diputados regionales designaron en una votación secreta al exgobernador de Donetsk Andréi Shishatski como el nuevo presidente de la Asamblea.

Donetsk y otras ciudades rusoparlantes en el Este y Sur de Ucrania fueron ayer escenario de multitudinarias protestas contra la intervención rusa en Crimea.

El sábado, cuando Rusia no había declarado su intención de intervenir militarmente en Crimea, decenas de miles de manifestantes participaban en mítines prorrusos en esas mismas localidades.

EL PRIMER MINISTRO DE UCRANIA DICE QUE NO SE ENTREGARÁ CRIMEA A NADIE

Mientras tanto, el primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, aseguró hoy que la región autónoma de "Crimea no se entregará a nadie".

En una conferencia de prensa en Kiev, Yatseniuk advirtió a las autoproclamadas autoridades prorrusas de Crimea de que serán responsables ante la ley ucraniana por sus acciones.

Más de 5.000 efectivos de las Fuerzas Armadas de Ucrania se han subordinado a la república autónoma de Crimea, aseguró hoy un portavoz de las autoridades prorrusas de esta autonomía ucraniana, que niegan legitimidad al Gobierno central de Kiev.

"Los días 2 y 3 de marzo se pasaron voluntariamente al lado del pueblo crimeo 5.086 efectivos del Ministerio del Interior, la Guardia Fronteriza y las Fuerzas Armadas de Ucrania", dijo la fuente en declaraciones a la agencia rusa Interfax.

Agregó que hoy mismo, el grupo táctico "Krim" (Crimea), emplazado en la localidad de Dergachí, se puso a las órdenes del Gobierno autonómico.El primer ministro prorruso de Crimea, Serguéi Axiónov, al que Kiev no reconoce, anunció ayer la creación de la Marina de Guerra de esta república autónoma.

Axiónov indicó que el mando de la Armada lo tendrá el contraalmirante Denís Berezovski, que ayer mismo juró lealtad a la autonomía crimea tras desertar como comandante en jefe de las fuerzas navales ucranianas, cargo que había asumido el sábado.

LA TENSION PASA FACTURA AL RUBLO RUSO Y SU BOLSA

Rusia, en medio del chaparrón de críticas internacionales por su intervención militar en la república autónoma ucraniana de Crimea, sintió hoy las primeras consecuencias económicas de ese paso con el desplome de su bolsa y la depreciación del rublo, aunque insiste en la legitimidad de sus acciones.

La bolsa de Moscú cerró con un desplome del 12 por ciento en uno de sus dos índices, en una jornada en la que los títulos de algunas empresas públicas sufrieron pérdidas históricas, muy por encima del 10 por ciento del que era su valor en los mercados.

El rublo ruso cayó hasta mínimos históricos ante el dólar y el euro en la bolsa de Moscú (MOEX) en medio del gran temor de los mercados a la reacción internacional y las posibles sanciones por la ocupación de facto que ya está llevando a cabo Rusia en la península de Crimea, de mayoría étnica rusa.