Portugal ya acumula la mitad del área quemada total en la UE este año

Incendios en Portugal

internacional

| 13.08.2016 - 18:09 h
REDACCIÓN

A pesar de que hoy ya solo queda un gran fuego por ser controlado, la oleada de incendios que ha arrasado Portugal en la última semana deja un dato devastador: el país acumula la mitad del área quemada total de la UE este año.

Durante la jornada de hoy, los esfuerzos de los bomberos y los voluntarios permitieron controlar tres de los cuatro grandes fuegos que todavía ardían en el territorio portugués, que está viviendo un verano especialmente dañino debido a los incendios, especialmente en la mitad norte del país.

Según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, desde enero ya se han calcinado en Portugal casi 102.000 hectáreas, más de la mitad de las 201.000 hectáreas de masa forestal que han ardido en todo el territorio de la UE en lo que va de año.

Estas cifras, que evocan a las de otros años fatídicos como 2003, 2005, 2010 y 2013, confirman un hecho que ya se venía observando en los últimos años, y es que Portugal es el país europeo más castigado por las llamas en la última década.

Los esfuerzos se centran ahora en dominar las llamas en Arouca (municipio de 22.000 habitantes en el distrito de Aveiro), donde más de 700 efectivos trabajan para sofocar el incendio que fue declarado el pasado lunes y que todavía tiene un frente activo.

Este incendio provocó otros fuegos en localidades vecinas, como es el caso del municipio São Pedro do Sul -ya en el distrito de Viseu-, donde las llamas alcanzaron durante hoy algunas viviendas y una docena de personas tuvieron que ser desalojadas.

A lo largo de la jornada fue controlado el otro incendio que ardía también desde el lunes en el distrito de Aveiro, el de la localidad de Águeda (48.000 habitantes), así como otros dos fuegos en los distritos de Viseu y Viana do Castelo.

Además de los medios locales, Portugal cuenta con refuerzos aéreos procedentes de España (dos), Marruecos (dos) e Italia (uno), a los que esta tarde se unieron dos anfibios enviados por Rusia.

En el archipiélago de Madeira, duramente castigado por los incendios esta semana y donde se produjeron tres muertos debido a las llamas y hay miles de desalojados, la situación está controlada después de que los bomberos sofocaran la pasada noche el fuego que ardía en la zona de Calheta.

El presidente regional de Madeira, Miguel Albuquerque, aseguró hoy en declaraciones a la prensa que la prioridad de su Gobierno es avanzar en el realojo de las familias que han tenido que dejar sus viviendas debido a los incendios.

En ese sentido, explicó que hoy estaba previsto el realojo de 10 familias y que el próximo miércoles estarán disponibles otras 40 viviendas.

Con la situación más controlada, las autoridades portuguesas se centran ahora en emprender las medidas necesarias para minimizar el impacto de futuros incendios y evitar que se vuelva a producir una oleada de fuegos como la de este verano.

Esta semana ya fue creado un grupo de trabajo interministerial que, según desveló el ministro de Agricultura, Luis Manuel Capoulas Santos, al semanario luso Expresso, está preparando una serie de medidas para la prevención y el combate de los incendios que deberán ser aprobadas en consejo de ministros el próximo octubre.

Entre estas medidas figuran el aumento del número de bomberos forestales profesionales (no voluntarios) hasta las 500 unidades -frente a las 267 actuales- y la cesión de las tierras abandonadas a los municipios, para que se encarguen de su gestión y eviten así la proliferación de fuegos en terrenos desatendidos.

La ministra de Interior, Constança Urbano de Sousa, se mostró hoy a favor de dar una "utilización comunitaria" a las tierras abandonadas, ya que la masa forestal portuguesa está muy dividida en pequeños terrenos de propiedad privada y deberían identificarse cuáles están abandonados.

"Tenemos también que revisar nuestro sistema de propiedad, porque si las personas abandonan sus tierras y no tienen interés en ellas, debemos encontrar una solución para que haya una utilización comunitaria", explicó a los periodistas.

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ya había abogado esta semana por una reordenación del territorio para avanzar en la prevención de incendios.