Portugal avisa a España del robo de granadas y munición de un depósito militar

Apartan de sus cargos a 5 comandantes lusos por el robo en depósito militar

Antonio Costa con Mariano Rajoy

internacional

| 02.07.2017 - 11:50 h
REDACCIÓN

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Las autoridades portuguesas han informado a las españolas del material robado en un arsenal militar en el municipio de Tancos, en el centro de Portugal, entre el que se encuentran decenas de granadas, centenares de cartuchos de 9 milímetros y disparadores. El Ejército portugués ha apartado de sus cargos a cinco comandantes como parte de la investigación abierta por el robo.

Según han informado a Efe fuentes de la lucha antiterrorista, en la relación de lo robado hay 1.450 cartuchos, 168 granadas de mano de diferentes tipos, así como otras 44 granadas cohete anticarro.

Las autoridades lusas también han informado a las españolas de que han sido robadas 22 bobinas de hilo usado para la activación por tracción de un disparador de descompresión, 24 de tracción lateral, 60 iniciadores, 264 velas PE4A y cargas de corte.

La decisión, dijo a la cadena lusa RTP el jefe del Estado Mayor del Ejército portugués, general Frederico Rovisco Duarte, se toma "por una cuestión de claridad y para que no interfieran en el proceso de averiguaciones hasta que se esclarezca".

"No quiero que haya obstáculos en las averiguaciones y decidí exonerar a los cinco comandantes de las unidades que de alguna forma están relacionados con estos procesos", agregó el general, quien subrayó que no hay "sospecha" de que estos uniformados tuvieran alguna participación directa en el robo.

Los militares apartados son el comandante de la Unidad de Apoyo de la Brigada de Reacción Rápida; el comandante del Regimiento de Infantería 15; el comandante del Regimiento de Paracaidistas; el comandante del Regimiento de Ingeniería 1 y el comandante de la Unidad de Apoyo de Material del Ejército.

Se trata de unidades que de alguna u otra forma tenían algún tipo de responsabilidad en la vigilancia y protección del depósito militar en el que tuvo lugar el robo, situado en el municipio de Tancos, en el centro de Portugal.

SE INFORMO EL PASADO JUEVES

El pasado jueves, el Ejército portugués admitió en un comunicado que el material había sido sustraído el día anterior de un depósito militar en el municipio de Tancos.

Los militares, que no revelan la cantidad robada para no entorpecer la investigación, sí dijeron que entre el armamento que falta hay "granadas de mano ofensivas y municiones de calibre 9 milímetros", además de granadas de gas lacrimógeno, explosivos y otro tipo de material bélico.

La Policía Judicial Militar estaba encargada de las investigaciones inicialmente en solitario, pero en las últimas horas se han unido a las pesquisas miembros de la Unidad Nacional de Contraterrorismo de la Policía Judicial, lo que ha dado una nueva dimensión al suceso.

Según dijo hoy a la cadena lusa SIC el jefe del Estado Mayor del Ejército portugués, el general Frederico Rovisco Duarte, los responsables del robo debían tener "conocimiento del contenido de los depósitos" para realizar un acto de estas características, por lo que reconoció que es posible que tuvieran información "interna".

FALTA DE VIGILANCIA

Asimismo, aseguró que se ha reforzado la seguridad en la zona, muy cuestionada después de que el propio Ejército dijera en un comunicado posterior que el sistema de vídeovigilancia en esa área de depósitos "está inoperativo".

El ministro de Defensa, José Alberto Azevedo Lopes, reaccionó asegurando que "no es admisible" este fallo de vigilancia y definió lo sucedido como una "situación grave" ante la que se tomarán medidas para evitar que se repita.

Por el momento, el ministro ha dado orden de avisar de este robo a la OTAN, "como no podía ser de otra forma", mientras se multiplican las críticas desde la oposición conservadora y hasta el Partido Comunista Portugués, socio parlamentario del Gobierno del socialista António Costa.

Por su parte, el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, declaró en Bruselas, donde participaba en un evento de promoción de productos agrícolas lusos, que "no es el momento adecuado" para pronunciarse sobre este asunto, sobre el que espera obtener más información al regresar a Lisboa.