Mubarak dimite como presidente del Partido Nacional Democrático

internacional

| 05.02.2011 - 18:44 h
REDACCIÓN

El presidente egipcio, Hosni Mubarak, ha dimitido como presidente del gubernamental Partido Nacional Democrático (PND), según ha informado la cadena de televisión panárabe Al Arabiya.

Además la cúpula del Partino Nacional Democrático (PND) del presidente egipcio, entre cuyos integrantes se encuentra su hijo, Gamal, ha presentado su dimisión en pleno, según informó la cadena Al Yazira.

El nuevo secretario general del partido será Hosam Badrawi, miembro del "ala liberal" de la formación política, según es descrito por los analistas de la cadena.

Badrawi sustituirá en el cargo a Safwat El Sherif, considerado como uno de los elementos más afines al presidente egipcio.

Cambia la dirección del partido gobernante de Egipto

El gobernante Partido Nacional Democrático (PND) de Egipto anunció hoy el nombramiento del senador Hosam Badrawi como nuevo secretario general y jefe del comité político del grupo político.

Este comité estaba encabezado por Gamal Mubarak, hijo del presidente egipcio, Hosni Mubarak y quien se perfilaba en su momento como posible sucesor de su padre en la jefatura del Estado.

El relevo en la cúpula del partido fue anunciado por el PND en un comunicado. Badrawi reemplaza como secretario general a Safuat al Sharif, uno de los políticos más próximos al presidente Mubarak.

"Los miembros del consejo político del PND presentaron su dimisión hoy y se resolvió designar a Hosan Badrawi como secretario general del partido y también como jefe del comité político", dice el escueto comunicado.

La nota no explica las razones de ese cambio, pero se produce en medio de un fuerte deterioro de ese partido, el pilar político del régimen de Mubarak, cuya sede fue devorada por las llamas durante las protestas políticas de la semana pasada.

El nuevo líder del partido, Badrawi, médico de profesión, integraba el Consejo de Gobierno del PND y también era miembro del Consejo Nacional de Derechos Humanos, un organismo gubernamental.

El PND llegó a la crisis política que vive hoy Egipto con una imagen muy deteriorada por las denuncias de fraude durante las elecciones parlamentarias de noviembre y diciembre pasado.

Sólo ahora, cuando se han generalizado las protestas contra el régimen, Mubarak ordenó que sean revisadas con urgencia todas las impugnaciones presentadas por esos comicios, que dieron al PND una amplia mayoría de la cámara baja, la que estaba en disputa.

Los resultados oficiales otorgaron al PND 420 de los 508 escaños que se debían cubrir, pero también fueron elegidos como diputados 53 militantes de ese mismo partido que se presentaban como independientes, al margen de la lista oficial.