Macron se prepara para una tensa vuelta de vacaciones

Segunda ronda de las legislativas francesas

internacional

| 11.08.2017 - 15:50 h

EFE

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Después de más de tres meses en el poder, el presidente francés, Emmanuel Macron, disfruta de las vacaciones con la mirada puesta en una vuelta a la vida política que se pronostica tensa, a causa de las reformas previstas.

Macron está en Francia y disponible "en todo momento", al igual que sus ministros, informó recientemente el Elíseo, pero antes de tomarse a partir de este miércoles unos días de descanso mantuvo varios encuentros con su gabinete para cerrar filas ante los errores cometidos en las últimas semanas.

Un comienzo de mandato marcado por traspiés como la reducción de la ayuda al alquiler, el pulso con el jefe del Estado Mayor del Ejército a causa del presupuesto o el debate sobre el estatus de la primera dama, que han provocado un desplome en su popularidad de casi diez puntos en un mes, hasta el 40 %.

A la vuelta de las vacaciones, a finales de agosto, Macron debe impulsar una serie de reformas que han suscitado preocupación entre los franceses y el rechazo frontal de algunos partidos de oposición.

Es el caso de la modificación del código laboral, que el Gobierno ultimará con las agrupaciones sindicales a partir del día 21, con la intención de que sea adoptada en septiembre.

Esta reforma se ha encontrado con la oposición frontal de la Confederación General de Trabajadores (CGT), el segundo mayor sindicato francés, que ha convocado una huelga para el 12 de septiembre, a la que seguirá una manifestación el 23 del mismo mes organizada por el partido izquierdista La Francia Insumisa.

En las próximas semanas se debe detallar igualmente el rol de la primera dama, una promesa de Macron durante la campaña presidencial que ha generado una polémica inesperada, tras la cual el Elíseo se ha visto obligado a precisar que se definirá con una "carta de la transparencia" y no con un estatus oficial.

Otras reformas anunciadas para este otoño incluyen la bajada de cinco euros al mes por persona de las ayudas al alquiler, lo que ha provocado las quejas de las asociaciones estudiantiles por considerarse un sector especialmente afectado, o la modificación del seguro de desempleo.

El 11 de septiembre próximo, cuando la Asamblea Nacional reanude sus actividades, una comisión examinará el proyecto de ley antiterrorista que comprende algunas disposiciones hasta ahora exclusivas del estado de emergencia, en vigor desde los atentados que sacudieron la capital francesa en noviembre de 2015.

A todas estas reformas se une la exigencia de las instituciones europeas de que Francia reduzca el déficit público por debajo del 3 por ciento del PIB este año.

El proyecto de presupuestos para 2018 llegará a la Asamblea Nacional el 2 de octubre, junto a medidas como la supresión del impuesto sobre los bienes inmuebles y la reforma de la tasa sobre la fortuna, entre otras, que obligará a la Administración a apretarse el cinturón para cumplir sus objetivos.

La reelección de una parte de los senadores, el 24 de septiembre, es vista como un test que determinará la vitalidad del movimiento La República en Marcha del presidente francés, que, junto a sus aliados del centrista MoDem, dispone de una cómoda mayoría de 350 diputados en la Asamblea Nacional.

Junto a esta actividad política en Francia, Macron cuenta con una agenda diplomática bien cargada para la vuelta.

El presidente visitará Austria, Rumanía y Bulgaria entre el 23 y el 25 de agosto, un viaje al que seguirá una cumbre franco-italiana el 27 del mismo mes en Lyon (este de Francia) que se augura tensa, debido al reparto accionarial de los astilleros STX France.

Este maratón diplomático continuará con un encuentro el 28 de agosto en París entre la canciller alemana, Angela Merkel; el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, y finalizará el 18 de septiembre con la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.