Los antieuropeos ascienden en los comicios locales en Inglaterra

Con el 23,5 de los votos, el Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) suma 136 concejales

Los laboristas, con el 29% de los votos, desplazan a los tories como la primera fuerza en los comicios locales

UKIP (UKIP)

internacional

| 03.05.2013 - 18:12 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El partido antieuropeo UKIP se afianzó en el panorama electoral británico con un destacado avance en las elecciones locales celebradas en partes de Inglaterra y Gales, en las que los laboristas obtuvieron también buenos resultados.

Con los votos escrutados en 32 de los 35 ayuntamientos y autoridades municipales en liza -solo uno de ellos se ubica en Gales-, la formación liderada por Nigel Farage registró el mayor progreso, en detrimento de los conservadores del primer ministro, David Cameron.

El Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) sumó 136 concejales, mientras que los "tories" perdieron 320 (se quedan con 1.076) y los liberaldemócratas cedieron 106 (hasta 338), en lo que supone un sonado revés para los dos partidos del Gobierno de coalición.

El Partido Laborista, en la oposición, sumó a su vez 260 concejales en las elecciones celebradas el jueves, hasta un total de 433, un resultado que el líder, Ed Miliband, valoró positivamente si bien reconoció que "queda trabajo por hacer".

LA EXTRAPOLACIÓN A LAS GENERALES DA LA VICTORIA A LOS LABORISTAS

Si se extrapolara el voto a unas elecciones generales -las próximas se celebrarán en 2015-, los laboristas obtendrían un apoyo del 29 %, seguidos de los conservadores, con un 25%, y -la novedad- del UKIP, que superaría con un 23% del voto a los liberales de Nick Clegg, que obtendrían un 14%, según cálculos de la BBC.

Farage, actualmente eurodiputado, cantó victoria por el despegue de su formación, que se presentó a estos comicios parciales con un programa antieuropeo, antiinmigración, antigay y a favor de una educación selectiva.

Según dijo, los resultados obtenidos dejan a su partido, que no tiene representación en el Parlamento británico, "en una posición muy fuerte" de cara a 2015, y observó que quienes les votan "rechazan el poder establecido".

Entre los logros más destacados en estas elecciones, UKIP ha ganado 16 puestos de concejal en la diputación del condado central de Lincoln y 15 en el oriental de Norfolk, en los que se convierte por primera vez en el primer partido de la oposición, según los resultados dados a conocer hoy.

Ante la caída de los conservadores, Cameron, que había desestimado al UKIP por ser "un partido de chiflados", prometió "trabajar duro" para recuperar el voto de derecha usurpado por la formación euroescéptica, cuyos votantes, puntualizó, "se merecen un respeto".

Debido al sistema electoral británico, los comicios de este jueves solo afectaron a 35 de las 348 autoridades locales que hay en Inglaterra y Gales, por lo que, aunque los resultados divulgados hoy son indicativos, no son representativos de todo el territorio.

En cualquier caso, los principales partidos del país, Conservador, Liberal Demócrata y Laborista, han reconocido respectivamente el gran salto dado por UKIP, al que habían descalificado anteriormente.

Con su avance en el terreno municipal, el partido de Nigel Farage se perfila como una fuerza política más potente de lo que se creía, capaz de hacerse con el voto descontento del resto de los partidos.

No obstante, es altamente improbable que pudiera ganar unas elecciones generales, debido al sistema electoral del Reino Unido, en el que gana en cada circunscripción electoral el candidato con más votos, lo que fomenta el bipartidismo y las victorias de los grandes partidos.

El UKIP fue fundado en 1993 en el centro universitario London School of Economics por miembros de la llamada Liga Antifederalista, constituida en 1991 para presentar candidatos opuestos al Tratado de Maastricht en las elecciones británicas de 1992.

Desde entonces había sido un partido minoritario dominado por conflictos internos y con el euroescepticismo como principal reclamo electoral, lo que en los últimos años le permitió ganar algún escaño al Parlamento europeo.

Con su entrada en los municipios, el UKIP cobra mayor importancia en la política británica, lo que se refleja en un programa electoral cada vez más diversificado que busca ampliar su base.