La Fiscalía confirma que Ariel Castro es el padre de la hija de Amanda Berry

El FBI descubre una carta de Ariel Castro que describe los abusos y captura de sus víctimas

internacional

| 10.05.2013 - 08:44 h
REDACCIÓN

El acusado de secuestrar a tres tres jóvenes estadounidenses durante una década, Ariel Castro, es el padre de la hija que Amanda Berry, una de ellas, tuvo durante su cautiverio en la casa del detenido en Cleveland, informó hoy la Fiscalía.

La Oficina del Fiscal General de Ohio, nordeste de EE.UU., precisó que las pruebas de ADN practicadas tanto a Castro como a la hija de Berry, que tiene 6 años, confirman la paternidad.

Las autoridades estadounidenses obtuvieron una muestra del ADN de Castro tras su arresto el lunes, y en las últimas horas han estado realizando pruebas para determinar la paternidad de la niña, así como si el hombre está implicado en otros delitos.

El fiscal general de Ohio, Mike DeWine, también señaló que el perfil de ADN de Castro fue comparado con los existentes en la base de datos CODIS, que almacena material genético recuperado de delitos cometidos en todo EE.UU., y que no se encontró ninguna equivalencia con casos ocurridos en Ohio.

DeWine añadió que todavía se está a la espera de los resultados a nivel nacional, búsqueda que lleva a cabo la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

Castro, de 52 años, y que está encarcelado en la prisión del condado de Cuyahoga, en el centro de Cleveland, nunca ha sido condenado por delito alguno.

Pero desde el rescate el lunes en su domicilio de Cleveland de Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús, tres jóvenes que desaparecieron en esa ciudad hace una década, los investigadores tratan de determinar si Castro está relacionado con otros casos de personas desaparecidas, asesinatos o delitos sexuales.

SECUESTRO Y VIOLACIÓN

El FBI ha descubierto una carta en la vivienda de Ariel Castro, acusado del secuestro y violación de tres jóvenes de Cleveland durante una década, en la que afirma que fue abusado sexualmente en su infancia y en la que describe la captura de sus víctimas.

La cadena de televisión estadounidense CBS dijo en su página web que la carta, que habría sido escrita en 2004, apuntaba a que Ariel Castro contemplaba suicidarse.

La carta fue recuperada por el FBI, según CBS, que en los últimos días ha estado registrando la vivienda en la que Castro supuestamente mantuvo cautivas a Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús, así como a la hija que Berry tuvo durante su cautiverio. En la carta, Castro relata los hechos más relevantes de su vida, incluidos los supuestos abusos que sufrió a manos de sus padres así como que uno de sus tíos lo violó cuando era un niño.

La cadena WOIO de Cleveland, que dijo que ha tenido acceso a la carta, señaló que en la misiva Ariel se identifica como "un depredador sexual" y expresa su necesidad de ayuda. Según WOIO, Ariel Castro también escribió que "están aquí contra sus deseos porque cometieron el error de subirse a un automóvil con un desconocido".

TEMOR DE QUE SE SUICIDE

Medios de información de Cleveland informaron en la noche de hoy de que las autoridades penitenciarias vigilan las 24 horas del día a Castro por temor de que se suicide. Castro está encarcelado en la prisión del condado de Cuyahoga, en Cleveland.

Según estos medios, un agente vigila constantemente a Castro quien se encuentra sólo en una celda y parece "abatido".

PETICIÓN DE PENA DE MUERTE

El fiscal del Condado de Cuyahoga, Thomas McGinty, ha revelado este jueves que solicitará la pena de muerte para Ariel Castro, el hombre acusado de secuestrar y retener y violar durante más de una década a tres mujeres en Cleveland.

En declaraciones a la prensa estadounidense, McGinty ha explicado que las leyes del estado de Ohio permiten que "los depravados criminales que han cometido homicidio agravado durante un secuestro" sean condenados a la pena de muerte, según ha informado la CBS.

El fiscal ha indicado que el cargo de homicidio agravado se apoya en los numerosos abortos que las rehenes sufrieron durante su cautiverio, bien a causa de las malas condiciones en las que se encontraban, bien a causa de las palizas recibidas.