El primer ministro irlandés reitera que su país no ha pedido ayuda externa

  • La UE y el FMI preparan un rescate para Irlanda que se centrará en el sector bancario
  • Van Rompuy dice que la eurozona atraviesa una "crisis de supervivencia"

El primer ministro irlandés, Brian Cowen, ha reiterado ante el Parlamento irlandés que su Gobierno no ha solicitado ayuda externa y subrayó que Irlanda ha asegurado ya sus necesidades financieras hasta mediados del próximo ejercicio. "Irlanda cuenta ya con la financiación que necesita hasta mediados de 2011", aseguró Cowen en una comparecencia parlamentaria en la que aseguró que su Gobierno quiere hallar una solución "creíble" y eficiente" a sus problemas deficitarios y de deuda.

Su comparecencia coincide con las reuniones que están manteniendo durante toda la jornada representantes de la UE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo para hallar una solución a la crisis irlandesa.

El primer ministro irlandés ha reconocido que los ministros de Economía de la zona euro reunidos en Bruselas estudian fórmulas para hacer frente a los elevados costes de financiación, aunque afirmó que los trabajos buscan solucionar cuestiones que afectan de manera general al bloque del euro. "Revierte en el interés de todos -explicó el primer ministro- que encontremos una solución creíble, eficiente y que, sobre todo, ofrezca confianza en los mercados".

El Gobierno de Dublín, a través de su ministro para Europa, Dick Roche, pidió hoy a sus socios que no se dejen llevar por el "pánico" e insistió en que su país no necesita ayuda económica de Bruselas o del FMI. "Existe un problema de liquidez con los bancos, pero no creo que la respuesta apropiada sea que cunda el pánico entre los ministros de Economía", dijo Roche.

Por otro lado, el premier Cowen aseguró ante el Parlamento que su Gobierno espera presentar la próxima semana un programa de consolidación fiscal a cuatro años.

Aunque Irlanda quiere evitar que la ayuda financiera que le han ofrecido sus socios de la zona euro sea empleada para sanear sus arcas públicas, sí podría aceptar un paquete destinado a rescatar su sector bancario, cuya factura final, estimada en 50.000 millones de euros, ha disparado el déficit público hasta el 32 por ciento del PIB. El Ejecutivo de Dublín podría evitar así que se pacte un duro paquete de reformas y condiciones con sus acreedores, que es el requisito asociado al empleo del mecanismo de asistencia financiera aprobado por la Unión Europea la pasada primavera, tras la crisis de Grecia.

LA COMISION EUROPEA TRABAJA CON EL BANCO CENTRAL Y EL FMI PARA BUSCAR SOLUCIONES

La Comisión Europea está trabajando con el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para buscar soluciones a los "graves problemas" del sector bancario irlandés, según ha anunciado el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, que ha resaltado que la supervivencia de la eurozona no está en riesgo.

Por su parte, el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker ha dicho que, si Irlanda pide ayuda del fondo de rescate de 750.000 euros para hacer frente a su crisis de deuda, sus socios no dudarán "ni un segundo" en concedérsela, y ha pedido al Gobierno de Dublín que se decida. "La Comisión está trabajando con el BCE, el FMI y las autoridades irlandesas para resolver los graves problemas del sector bancario irlandés. Espero que el Eurogrupo apoye este objetivo", ha indicado Rehn a la entrada de la reunión de ministros de Economía de la eurozona en la que se abordará el posible rescate de Irlanda y Portugal.

Rehn ha admitido que Irlanda es "el problema más urgente" pero ha destacado que el sector público irlandés está "bien financiado" hasta mediados de 2011. "Al mismo tiempo, los problemas reales están en el sector bancario. No obstante, ambas cosas están interconectadas, no se pueden separar completamente, y por ello discutiremos la situación global de la economía irlandesa prestando especial atención al sector bancario".

LA EUROZONA ATRAVIESA UNA "CRISIS DE SUPERVIVENCIA"

El presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha admitido este martes que la eurozona vive una "crisis de supervivencia" por los problemas de deuda que afectan a los países periféricos y ha avisado de que si la eurozona se hunde también lo hará la propia Unión Europea.

"Estamos en una crisis de supervivencia", ha dicho Van Rompuy en un discurso en Bruselas horas antes de que se reúnan los ministros de Economía de la eurozona para abordar el rescate de Irlanda.

"Tenemos que trabajar juntos para que la eurozona sobreviva, porque si la eurozona no sobrevive tampoco sobrevivirá la Unión Europea", ha proseguido el presidente permanente del Consejo Europeo, que no obstante se ha declarado "muy confiado" en la posibilidad de superar los actuales problemas.

El comisario de Asuntos Económicos ha rechazado las palabras del presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en las que avisaba de que la eurozona vive una "crisis existencial". "No está en cuestión la supervivencia del euro, se trata de un problema muy grave en el sector bancario de Irlanda y tenemos que mantener la cabeza fría y trabajar con determinación para encontrar soluciones al sector bancario irlandés", ha replicado Rehn.

PRESIÓN DE LA EUROZONA

Los ministros de Economía de la eurozona presionarán a Irlanda para que acepte ayuda financiera del fondo de rescate de la UE de 750.000 millones de euros con el objetivo de frenar el contagio de su crisis de deuda a otros países de la eurozona, especialmente a España e Italia.

Aunque el Gobierno de Dublín se resiste a pedir la activación del fondo, los responsables europeos ven prácticamente inevitable el rescate de Irlanda -y también el de Portugal, que podría realizarse al mismo tiempo- y creen que España debe adoptar nuevas medidas de ajuste si quiere "alejarse del ojo huracán", según ha informado un alto funcionario europeo.

Responsables de la Comisión Europea y de los Estados miembros han mantenido contactos con las autoridades irlandesas a lo largo del fin de semana sobre el fondo de rescate. Dublín rechaza solicitar asistencia alegando que dispone de financiación hasta mediados de 2011. "Hay quienes creen que en esta situación es mejor utilizar el mecanismo que no utilizarlo. Sobre todo por la situación del sistema financiero" irlandés, que ha disparado el déficit público de este año hasta el 32%, ha explicado el alto responsable.

Dublín ha iniciado la liquidación ordenada del Anglo Irish Bank y los otros dos grandes bancos del país -Bank of Ireland y Allied Irish- también atraviesan graves problemas "que desbordan la capacidad del sector público".

EL RIESGO DEL CONTAGIO

"Los siguientes en la lista, aunque a distancia, son Italia y España. No tienen el mismo grado de contaminación. Pero cada vez que la fiebre irlandesa sube a 39 grados, la de España e Italia sube un poquito", apunta el alto funcionario. Así, en los mercados ya hay "dudas" sobre si España va a respetar el compromiso de reducir su déficit al 6% del PIB en 2011 y sobre "si los planes de fusiones frías y calientes (de cajas) se aplican con la dosis y la velocidad adecuadas".

Por ello, la UE considera que España necesita una "segunda ronda" de medidas tras las adoptadas en mayo. "Cuanto más creíbles y rápidas sean, más permitirán alejarse del ojo del huracán".

En concreto, Bruselas cree que el Gobierno debe "reforzar la credibilidad de la consolidación" con nuevas medidas de ajuste para que no haya dudas de que cumplirá el objetivo del 6%. Además, le pedirá acometer la reforma de las pensiones y acelerar la reestructuración del sector de las cajas de ahorros. Una reestructuración que pasa por "reducir la red donde hay solapamientos para ganar margen".

Además, las cajas deben salir cuanto antes al mercado a captar capital, tal y como permite la nueva ley de cajas. Las pruebas de estrés realizadas en junio ya mostraron que algunas cajas necesitan capital y además tienen activos que van a seguir depreciándose.

SALGADO: YA SE HAN TOMADO MEDIDAS

La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, que no ha asistido a la reunión del Eurogrupo para votar en el Congreso los Presupuestos, asegura que no existe "ninguna razón" para pensar que, suceda lo que suceda con Irlanda o Portugal, países a los que se ha mostrado partidaria de prestar "la máxima ayuda", la situación en España vaya a cambiar. "Nosotros adoptamos nuestras medidas en el mes de mayo y las estamos cumpliendo; las cifras de ejecución de los Presupuestos ponen de manifiesto que estamos cumpliendo nuestros objetivos de déficit, las cuentas públicas para 2011 van a ser aprobadas, nuestros ingresos y nuestra economía se están recuperando, aunque más lentamente de lo que nos gustaría", ha destacado.

Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, considera grave que el nombre de España aparezca cada vez que la UE tiene que hacer uso del Fondo de 750.000 millones que previó para casos como los de Grecia o Irlanda. A este respecto, en su intervención en el acto aseguró que, si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "hubiera actuado con equilibrio" y "hubiera presentado un plan a los españoles", ahora "no estaríamos aquí". "Se ha actuado con mucha frivolidad, se ha gastado el dinero que es de todos y de las generaciones futuras de una forma irresponsable", denunció. "Se creyó que se podría vivir eternamente de la herencia del PP, y si España pasa por una situación de dificultad es principalmente por eso".