La Eurocámara aprueba la creación de un fondo de amortización de la deuda europea

internacional

| 13.06.2012 - 13:12 h
REDACCIÓN

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El Parlamento Europeo (PE) ha aprobado hoy dos propuestas que permiten controlar los proyectos presupuestarios y reforzar la supervisión de países con graves dificultades, e incluyen la creación de un fondo de amortización de deuda europea y una hoja de ruta para la introducción de eurobonos. Se trata del conocido como "two pack", dos propuestas comunitarias -sobre supervisión presupuestaria de los países del euro y de una supervisión reforzada para los países en dificultades- que ha aprobado hoy el pleno del PE aportando algunas modificaciones a la propuesta sobre la que los ministros de Finanzas ya habían adoptado una postura general en el Ecofin de febrero.

Entre las aportaciones propias más destacadas del PE aprobadas hoy figura la creación de un fondo de amortización de deuda europea que mutualizaría el porcentaje de todas las deudas nacionales de la eurozona superiores al 60 % del PIB (equivaldría a 2,3 billones de euros) y el pago de la misma a lo largo de 25 años. Eso permite dar tiempo a los países con deuda excesiva para acometer reformas estructurales y además baja los tipos de intereses para refinanciar la deuda.

Otra de las propuestas aprobadas en el pleno establece que la Comisión Europea tendrá que presentar un mes después de la entrada en vigor de las dos legislaciones una hoja de ruta para introducir los eurobonos y una propuesta para un mecanismo de crecimiento que movilizaría en torno al 1 % del PIB (100.000 millones de euros) para inversiones en infraestructuras a lo largo de 10 años.

El PE ha otorgado además al Ejecutivo comunitario poderes similares a los que prevé el capítulo 11 la ley de bancarrotas de EEUU, lo que le permitiría dar "protección legal" a cualquier país que esté al borde de una suspensión de pagos. Por esa "tutela" un país no podría ser declarado en suspensión de pago, sus acreedores tendrían que notificarse como tales ante la CE en un plazo de dos meses, no se podría calificar la deuda del país y se congelarían los intereses de préstamos.

Los ponentes de estas dos nuevas normas de supervisión en el PE son el conservador francés Jean-Paul Gauzès y la socialdemócrata portuguesa Elisa Ferreira. A partir de ahora se abre la negociación a tres bandas, entre la Comisión Europea (CE), el Parlamento y el Consejo para aunar los textos aprobados por el Ecofin y de la Eurocámara.

La versión del Ecofin prevé en la primera propuesta, para países bajo rescate y otros con problemas serios, supervisiones estrechas de la CE prorrogables cada seis meses, visitas periódicas al país e informes trimestrales sobre la situación. Si la CE concluye que se requieren nuevas medidas y que la situación financiera de un país amenaza la estabilidad de la eurozona, el Consejo por mayoría cualificada y a propuesta de Bruselas podrá recomendar un programa de ajuste macroeconómico.

El PE ha promovido en su texto un mayor uso de la mayoría cualificada inversa para los votos en el Consejo para que las decisiones se adopten con más facilidad. En la segunda propuesta para el control de los presupuestos y la corrección del déficit excesivo, los países del euro deben entregar cada año hasta el 15 de octubre su proyecto presupuestario.

Este proyecto y los planes nacionales a medio plazo deben basarse en previsiones macroeconómicas independientes. Los países tendrán que crear organismos independientes que supervisen el cumplimiento de las reglas presupuestarias relativas al equilibrio presupuestario. La CE emitirá un dictamen antes de cada 30 de noviembre sobre el proyecto presupuestario y si constata un incumplimiento especialmente grave de las obligaciones establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento pedirá al país que lo revise.

Los países tendrán que informar con antelación a la CE y al Eurogrupo de sus planes de emisión de deuda nacional y también de cualquier plan de reforma importante de la política presupuestaria.