El presidente rinde homenaje a los militares estadounidenses caídos en combate

internacional

| 13.01.2014 - 09:39 h
REDACCIÓN

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El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha rendido homenaje a los militares estadounidenses caídos en combate en el arranque de la visita que inicia este lunes a Washington, donde en unas horas será recibido por el presidente Barack Obama en la Casa Blanca.

Rajoy y el resto de la delegación que le acompaña en este viaje se han desplazado esta mañana al Cementerio Nacional de Arlington, una impresionante extensión de 252 hectáreas de verdes colinas donde reposan los restos de más de 250.000 militares caídos en combate y veteranos de guerra. Aquí está enterrado también el presidente John F. Kennedy, que sirvió como militar, y su mujer, Jacqueline.

Desde finales de los años 40, las lápidas blancas que identifican cada tumba son idénticas en forma y tamaño. Perfectamente alineadas, desde la distancia parecen fichas de dominó.

La llegada de Rajoy al cementerio a las 10.00 horas (16.00 en la Península) fue anunciada por 21 salvas de honor. El jefe del Ejecutivo, acompañado por una amplia delegación, ha sido recibido por una compañía de honores del III Regimiento de Infantería, conocido como 'la Vieja Guardia', que es el que está a cargo del cementerio.

Vestidos con su uniforme de gala, 50 miembros de este regimiento sostenían las banderas de cada uno de los Estados norteamericanos, y uno, con la bandera española, ha seguido los pasos de Rajoy durante todo el acto.

Tras la llegada del presidente, una banda de música ha interpretado una versión corta del himno español y el himno de EEUU. El jefe del Ejecutivo, acompañado del general Jeffrey S. Buchanan, responsable del cementerio, se ha dirigido luego hacia la tumba al Soldado desconocido, monumento que honra la memoria de un soldado norteamericano sin identificar fallecido en la Primera Guerra Mundial.

Rajoy ha depositado como ofrenda una corona de flores con los colores de la bandera de España mientras sonaba una trompeta interpretando un toque de silencio. A continuación Rajoy y el resto de la delegación han entrado en uno de los monumentos del cementerio, ya fuera de la vista de la prensa.

Coincidiendo con la ofrenda de Rajoy, en otra parte del cementerio estaba teniendo lugar un entierro. El ataúd, envuelto en la bandera de EEUU, iba trasladado en un carro negro que seguían en procesión los familiares.

REUNIÓN CON LAGARDE

De la Casa Blanca, Mariano Rajoy se dirigirá directamente a la sede del Fondo Monetario Internacional (FMI) para reunirse con la directora gerente del organismo, Christine Lagarde. El presidente del Gobierno insistirá en el mismo discurso de cambio de ciclo en la economía española días después de que la propia Lagarde haya valorado que España casi ha vuelto a la "situación anterior a la crisis".

La primera jornada del presidente en Washington se completará, a primera hora (antes de acudir a la Casa Blanca), con un breve paseo del presidente por el cementerio de Arlington, que terminará con un homenaje floral en la tumba del soldado desconocido.

A última hora, Rajoy presidirá en la Embajada de España la imposición de la Gran Cruz de Isabel la Católica al senador demócrata Bob Menéndez, al que está previsto que asistan congresistas y senadores, altos cargos de la Administración estadounidense, así como los presidentes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.

La jornada del martes también tendrá un marcado carácter económico. La agenda arrancará con una visita a la Organización de Estados Americanos para poner en valor la importancia de las relaciones entre España y América Latina.

ENCUENTRO CON EMPRESARIOS

Pero, sin duda, el acto principal del martes será el almuerzo al que Rajoy asistirá en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, la patronal más numerosa del mundo. En ese marco de poder económico, Rajoy insistirá en el punto de inflexión que vive la economía española y será sometido a preguntas de los asistentes.

Dentro de la apretada agenda de su viaje a EEUU, pero con el mismo mensaje de recuperación, el presidente del Gobierno también tendrá tiempo para "el Poder Legislativo" y para los empresarios españoles.

Tras el almuerzo, se reunirá primero en el Capitolio con los congresistas demócratas y republicanos que forman parte del Comité de Relaciones Exteriores y, después, mantendrá una reunión con el Consejo Empresarial para la Competitividad, organismo presidido por César Alierta, y creado con el objetivo de sumar "esfuerzos para mejorar la competitividad de la economía española y ayudar a la recuperación".