EEUU crea equipos de élite para controlar los hospitales con casos de ébola

Bajo observación 76 sanitarios que atendieron al fallecido por ébola en EEUU

Autoridades Atlanta

internacional

| 15.10.2014 - 07:30 h
REDACCIÓN

Estados Unidos creará equipos de élite que en cuestión de "horas" se presentarán en cualquier hospital del país donde se confirme un caso de ébola para tomar las riendas de la situación, anunció hoy el director de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Thomas Frieden.

Estos grupos, que Frieden llamó "equipos de respuesta al ébola de los CDC", estarán formados por "expertos mundiales que han dedicado sus vidas" a frenar esta enfermedad y a proteger a los trabajadores sanitarios expuestos al virus.

Entre sus miembros habrá "expertos en control de infecciones, en laboratorios, en trajes de protección personal, en terapias experimentales, en educación y en controles ambientales"."En cada hospital, en cualquier lugar del país que tenga un caso confirmado de ébola, pondremos un equipo en horas", afirmó el director de los CDC en rueda de prensa.

La creación de estos equipos es una de las primeras medidas adoptadas por las autoridades estadounidenses para evitar que se repita lo que pasó con la enfermera del Hospital Presbiteriano de Dallas (Texas), que se contagió de un paciente enfermo y que se encuentra en aislada y en "buen estado".

"Ojalá hubiéramos enviado un equipo de expertos a Dallas el día que el primer caso fue diagnosticado", dijo Frieden en alusión al liberiano Thomas Eric Duncan, que el pasado miércoles sucumbió al virus y contagió a la enfermera, Nina Pham.

Han pasado más de 48 horas desde que los CDC confirmaron la infección de Pham, la primera dentro de Estados Unidos, y las autoridades aún desconocen cómo pudo ocurrir. "No hay un error específico que se haya identificado", dijo en la misma rueda de prensa el comisionado del Departamento de Salud de Texas, David Lankey.

Por eso, las autoridades sanitarias han puesto bajo observación a los 76 trabajadores que, junto a Pham, atendieron a Duncan durante los diez días que estuvo ingresado.

Junto a los equipos de élite, los CDC han dictado nuevas normas en el protocolo a aplicar, que incluyen la creación de la figura de un supervisor para controlar el uso de los equipos de protección por parte del personal sanitario, así como limitar el número de médicos y enfermeros que atienden al paciente.

El objetivo es evitar nuevos contagios entre el personal sanitario y reducir las personas expuestas. Además, Frieden respondió a las quejas del National Nurse United, el principal sindicato de enfermeros de EE.UU., que el lunes alertó de que el 76% de los profesionales del sector aún no ha recibido instrucciones de sus hospitales sobre cómo actuar ante el ébola.

"He escuchado alto y claro que los trabajadores están preocupados porque no se encuentran preparados", dijo el director de los CDC. Por ello, al equipo de élite se unirán dos enfermeros del Hospital Emory de Atlanta, que ha tratado más casos de ébola en el país, para formar a sus compañeros.

En Texas, además de los 76 trabajadores que están bajo observación, hay 48 personas que tuvieron contacto con Duncan antes de ser aislado y que ya han superado el periodo "más crítico" de contagio tras permanecer más de dos semanas bajo observación. Los protocolos fijados por los CDC indican que la supervisión debe durar 21 días antes de descartar una infección.

Además, en la lista hay otra persona que estuvo en contacto con la enfermera, por lo que ya son 125 las personas en observación. Todas ellas "están bien" y no han mostrado síntomas de padecer el virus, según las autoridades.

El presidente estadounidense, Barack Obama, insistió hoy en que el mundo "no está haciendo lo suficiente" contra el ébola, y se mostró confiado en poder contener el brote del virus en Dallas y evitar que haya "réplicas" en otros lugares del país.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de infectados por ébola desde marzo se acerca a 9.000 personas, de las que 4.447 han fallecido, la mayoría en Sierra Leona, Liberia y Guinea Conakry.