Cuba achaca el accidente donde murió Payá al exceso de velocidad

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PAYA470.jpg |Telemadrid

El Gobierno de Cuba considera que el exceso de velocidad en una carretera en reparación, señalizada a tal efecto, la falta de atención del conductor y un frenazo brusco causaron el accidente en el que murieron los opositores Oswaldo Payá y Harold Cepero.

Según un comunicado del ministerio cubano del Interior, los investigadores consideran que el español Ángel Francisco Carromero, al volante del automóvil de alquiler, "debió conducir a una velocidad promedio superior a los 120 kilómetros por hora".

"Fueron su falta de atención al control del vehículo, el exceso de velocidad y la incorrecta decisión de aplicar los frenos de manera abrupta en una superficie resbaladiza, las causas que determinaron este trágico accidente", agrega la nota oficial.

Ese departamento indicó en un extenso comunicado, que fue leído en la televisión estatal, que la investigación y el proceso de instrucción penal sobre este accidente continúan.

La nota no menciona en ningún momento la filiación política de Carromero, dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid, ni de Jens Aron Modig, líder de las Juventudes Demócrata Cristianas de Suecia.

Según la investigación oficial, el vehículo de alquiler que conducía Carromero y en el que viajaban Payá, Cepero y Modig, salió de La Habana a las seis de la mañana del pasado domingo y se dirigió a Santiago de Cuba (a 860 kilómetros al este de la capital cubana).

Los opositores iban en la parte trasera del automóvil (Payá en el lado izquierdo y Cepero en el derecho) y no llevaban puesto el cinturón de seguridad.

El accidente ocurrió a las 13:50 horas del domingo cerca de la localidad de Bayamo (casi a 800 kilómetros de La Habana) en un tramo de carretera "en reparación" y que en dos kilómetros "no se encuentra pavimentada la superficie de rodamiento".

"Lo cual lo convierte en una especie de terraplén con abundante gravilla; por tanto, muy resbaladizo", añadió la nota.

Según el análisis pericial, "el lugar es una vía recta" de "buena visibilidad" y con una señal sobre la existencia de hombres trabajando en su mantenimiento, "precedida de otras similares que alertan a los conductores de los tramos en reparación".

La legislación cubana establece que en este tipo de situaciones la velocidad de los automóviles no puede exceder los 60 kilómetros por hora.

Tras entrar en ese tramo a exceso de velocidad y frenar de forma brusca, el conductor perdió el control de vehículo que giró por su costado izquierdo durante 63 metros hasta impactar contra un árbol en el borde derecho de la carretera.

Según el dictamen médico forense, Payá falleció "instantáneamente a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico", mientras que Harold Cepero murió en el Hospital Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo por un tromboembolismo pulmonar derivado de la fractura fragmentada de su fémur izquierdo.

El español Ángel Carromero, que se encuentra retenido en Bayamo, declaró, según la nota oficial, que no recordaba haber visto la señalización sobre el estado de la vía y no pudo precisar la velocidad a la que irrumpió al tramo donde se produjo el siniestro.

Por su parte el ciudadano sueco, que iba en la parte delantera al lado del conductor, declaró que él estaba dormitando cuando sintió el frenazo y el desplazamiento lateral del vehículo y que luego perdió la conciencia.