Comienza la cumbre del G8 que apoyará las reformas árabes

internacional

| 26.05.2011 - 13:35 h
REDACCIÓN
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Los dirigentes de los países del G8 comenzaron hoy su cumbre de dos días en la localidad francesa de Deauville (noroeste), en la que su objetivo principal es apoyar las reformas en los países árabes.

El presidente francés y anfitrión de la reunión, Nicolas Sarkozy, dio la bienvenida en este pueblo costero de Normandía a los jefes de Estado y Gobierno participantes: los primeros ministros de Japón, Reino Unido, Italia, y Canadá, y la canciller alemana, Angela Merkel.

Los últimos fueron el presidente de EEUU, Barack Obama, y el ruso, Dmitiri Medvedev, que llegaron caminando juntos y se detuvieron para estrechar las manos con el público.

La reunión, que se celebra en medio de estrictas medidas de seguridad, comienza con un almuerzo de trabajo, que repasará la situación de la economía mundial, incluyendo la crisis de la eurozona, y los esfuerzos japoneses para recuperarse del accidente nuclear de Fukushima.

Los ocho dirigentes, cuyos países representan dos tercios del PIB mundial y el 50 por ciento del comercio, tratarán la fragilidad de la recuperación económica, y la crisis de la deuda de la eurozona, y probablemente, de manera informal, la sucesión en el FMI.

Antes del comienzo de la cumbre, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, afirmó hoy: "haremos todo lo posible para que no haya una suspensión de pagos" de Grecia.

También apoyó la candidatura a la dirección del Fondo Monetario Internacional (FMI) de la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, y pidió a los países emergentes que dejen de lado el hecho de que sea europea.

La primera sesión de trabajo tratará sobre la seguridad nuclear, las futuras políticas energéticas y el cambio climático.

Merkel exigió hoy ante el Bundestag elevados estándares internacionales para la seguridad de las centrales nucleares, cuyo funcionamiento en Alemania reconoció que tiene los días contados.

Propuso que el G8 asuma un papel protagonista en el uso seguro de la energía atómica y una verificación mundial de las centrales existentes o en construcción o proyecto.

Sarkozy ha encadenado al debate sobre política energética una sesión sobre cambio climático, para que los países como Alemania que renuncien a la energía nuclear expliquen cómo van a cumplir sus compromisos en reducción de emisiones contaminantes.

Merkel subrayó que Alemania pretende ser un ejemplo mundial en la producción ecológica de energía, ya que "pretendemos alcanzar de manera acelerada la era de las energías renovables".

Los dirigentes del G8 dedicarán por primera vez una sesión de trabajo a internet, y escucharán de ocho de los "gurús" de la red las conclusiones de dos días de intensos debates celebrados esta semana en París.

Estos concluyeron ayer con un llamamiento a los gobiernos para que sean "muy prudentes" en la regulación de su uso.

La cena de esta primera jornada se dedicará a la "primavera árabe" con un recorrido por la situación en Túnez, Egipto, Libia, Siria y Yemen.

Merkel declaró hoy ante el Parlamento alemán que espera de la cumbre del G8 adopte una serie de ayudas concretas para apoyar a los países reformistas del mundo árabe.

La canciller pidió hoy medidas de apoyo que deben ser concertadas con instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD).

La jefa del gobierno germano propuso además una "sociedad para el empleo" con países como Túnez y Egipto, con programas de formación y apoyo a la creación de pequeñas y medianas empresas (PYMES).

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo hoy que las ayudas a los países árabes están condicionadas a que acometan reformas y a la transición democrática.

Los dirigentes del G8 tratarán también los desafíos que plantea el régimen iraní y las consecuencias de la muerte de Osama bin Laden -sobre todo para Afganistán y Pakistán.