Chavez y Castro no acudirán a la Cumbre Iberoamericana de Cádiz

Tampoco asistirá el presidente de Guatemala, debido al terremoto, ni los presidentes de Argentina y Paraguay

Comparecencia de Margallo en el Senado

internacional

| 12.11.2012 - 14:54 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
80.4%
No
19.6%

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-argallo, confirmó hoy que los jefes de Gobierno de Venezuela y Cuba, Hugo Chávez y Raúl Castro, no acudirán a la Cumbre Iberoaméricana que se celebrará este viernes y sábado en Cádiz.

En una entrevista en la Cadena Cope, Margallo hizo oficial lo que ya se esperaba: que Chávez y Castro no acudirían en persona a Cádiz, sino que enviarían a sus respectivos ministros de Asuntos Exteriores. A la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno faltará también el de Guatemala, Otto Pérez Molina, debido al terremoto sufrido por su país.

Estas ausencias se unen a la que anunció el pasado viernes la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en cuuyo nombre asistirán su vicepresidente y su ministro de Exteriores, y a la de Paraguay, único país que no acudirá a la Cumbre a petición de España y los gobiernos iberoamericanos, que no han reconocido al nuevo Gobierno surgido tras la deposición del expresidente Fernando Lugo por el Senado.

En cualquier caso, Margallo restó importancia a las ausencias y aseguró que la representación en la Cumbre será "muy lucida". Destacó que "lo importante es qué vamos a discutir", y en este sentido se refirió a la crisis de la deuda europea, a las infraestructuras en Iberoamérica y a las políticas en defensa de las pymes.

El ministro de Exteriores se propuso como objetivo establecer sinergias triangulares en las que España pueda servir de plataforma para las empresas latinoamericanas que quieran operar en Europa y el norte de África y para las empresas asiáticas que deseen invertir en América Latina. Además, quiere que ésta y España puedan hablar con "una voz común" en los temas candentes de los foros económicos internacionales.