Cameron, irritado con dos de sus ministros que votarían por salir de la Unión Europea

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internacional

| 13.05.2013 - 08:18 h
REDACCIÓN

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La creciente revuelta "tory" contra la Unión Europea (UE) pone en aprietos al primer ministro británico, el conservador David Cameron, que hoy trata de contener las fisuras en su formación con concesiones al sector euroescéptico.

Cada vez son más los altos cargos del Partido Conservador que se manifiestan a favor de salir de la UE, entre ellos los titulares de Defensa y Educación, Philip Hammond y Michael Gove, respectivamente, lo que forzó hoy al primer ministro a defender su política europea antes de su visita oficial a Estados Unidos.

En declaraciones a los medios británicos en Washington, Cameron dijo que la actual situación de la UE es "inaceptable" y prometió que, una vez conseguida la reforma que busca, pedirá a los ciudadanos que voten si quieren quedarse o no en la Unión Europea, como manera de sintonizar con los "euroscépticos" y contener una rebelión.

Cameron, que el pasado enero ofreció una consulta si gana los comicios generales en 2015, no ocultó su irritación con sus dos ministros por declarar abiertamente que votarían por salir de la UE si hubiera mañana mismo un plebiscito.

Al serle preguntado cómo votaría si hubiera hoy una consulta y si había perdido el control de su formación, el primer ministro contestó, visiblemente molesto, que era una cuestión "hipotética".

Censuró además a exministros "tories" como Nigel Lawson (Economía) y Michael Portillo (Defensa) por querer salir de la UE antes de darle una oportunidad a las negociaciones sobre la reforma de la Unión Europea y dijo de ellos que intentan "tirar la toalla" antes de tiempo.

Su defensa a ultranza de la reforma de la UE es un claro intento de Cameron por controlar el tema de Europa, que en el pasado ha provocado serias dificultades a otros líderes conservadores, entre ellos el ex primer ministro John Major.

Para Cameron, lo importante es conseguir primero una UE "más flexible, más abierta, más competitiva", a fin de que los británicos decidan después en las urnas su futuro dentro de la Unión.

Aunque Cameron ha ofrecido este plebiscito para 2017, no parece haber satisfecho a los euroescépticos, que ven alarmados el avance en las urnas del Partido Independencia del Reino Unido (UKIP).

El éxito cosechado por esta formación antieuropea y antiinmigración en las recientes elecciones locales en Inglaterra ha empujado a ministros "tories" a declarar abiertamente su preferencia por abandonar la UE, como ha sido el caso de Hammond y Gove.

A esto se ha sumado el descontento de un centenar de diputados conservadores porque el Gobierno no incluyó en su reciente programa legislativo para el próximo curso parlamentario una referencia al prometido referéndum, por lo que buscan forzar una votación en la Cámara de los Comunes como manera de manifestar su protesta.

Estos parlamentarios confían en que el presidente de los Comunes, John Bercow, dé este miércoles luz verde para que la Cámara baja vote una moción acerca de la falta de legislación sobre el referéndum en el programa del Gobierno.

Cameron omitió una referencia legislativa a la UE porque los socios de la coalición gobernante, los liberaldemócratas, se oponen a la consulta, según los medios británicos.

Esta legislación sobre el referéndum cuenta con el apoyo del alcalde de Londres, el conservador Boris Johnson, amigo de Cameron y un político carismático en ascenso, que lo sitúa como posible futuro líder de la formación.

"Personalmente, apoyo la legislación ahora para asegurar que el referéndum sale adelante. Será algo bueno para todo el mundo porque todos nos vamos a concentrar, no en la disputa, sino en lo que es bueno para el país", indicó Johnson en un artículo publicado en el diario conservador "The Daily Telegraph".