Austria y Alemania dan entrada a más de 10.000 refugiados procedentes de Hungria

Austria espera aún a más de 1.800 refugiados que superan la capacidad de su frontera

Múnich da la bienvenida a varios centenares de refugiados

internacional

| 05.09.2015 - 09:57 h
REDACCIÓN

Las autoridades austríacas esperan aún la llegada desde Hungría de entre 1.800 y 3.300 refugiados en el paso fronterizo de Nickelsdorf, una cantidad que amenaza con superar la capacidad que tienen para alojarlos temporalmente, informó hoy la agencia APA.

Unos mil refugiados se encontraban esta tarde en el paso fronterizo y otros 800 se acercaban a pie por una carretera nacional húngara, según explicó Christian Stella, vicedirector de la Policía del estado federado de Burgenland, fronterizo con Hungría.

Se cuenta además con otras 1.500 personas que según informaciones oficiosas estarían viajando hacia la frontera en trenes. Las autoridades han liberado dos pabellones para adaptarlos a la acogida de los refugiados, pero ambos tienen una capacidad conjunta para 800 personas.

En la medida en que se acercaba la noche y ante la lluvia pronosticada por los meteorólogos, las autoridades intentaban decidir dónde pueden establecer instalaciones de alojamiento provisional adicionales.

Después de la llegada de 6.500 refugiados que fueron trasladados a Viena y Salzburgo para que continúen viaje hacia Alemania, de acuerdo al deseo de la mayoría de ellos, la estación de trenes Westbahnhof estaba esta tarde desbordada, por lo que tampoco tenía sentido seguir enviando allí a la gente.

Hacia las 16.00 hora local (14.00 GMT) más de 5.000 personas habían llegado a esa estación, de las cuales unas 3.000 habían continuado viaje. Solo una veintena de personas había optado por quedarse en Austria y pedir asilo en la república alpina, según informó el portavoz policial Roman Hahslinger.

Además de los refugiados y el público habitual de la estación, numerosos voluntarios habían acudido para prestar ayuda y ofrecer alimentos y ropa.

La ayuda llegó a ser tan cuantiosa que dos organizaciones caritativas pidieron que no se llevara nada más hasta nuevo aviso, y subrayaron que lo importante en ese momento era liberar un poco la estación para garantizar el libre movimiento de los refugiados.

Unos cien agentes policiales vigilaban la situación sin que hasta el momento se produjeran incidentes, dijo Hahslinger. La compañía de trenes austríaca ÖBB aseguró que continuará con el ritmo de transporte de refugiados a Alemania que ha mantenido durante la jornada de hoy.

La conexión de tren entre Nickelsdorf y la localidad de Hegyeshalom, al otro lado de la frontera, ha sido cerrada porque hay refugiados que caminan por las vías del tramo.

MÚNICH DA LA BIENVENIDA A VARIOS CENTENARES DE REFUGIADOS

Las autoridades de la ciudad alemana de Múnich, el cardenal Reinhard Marx y el líder de la iglesia protestante Heinrich Bedford-Strohm dieron la bienvenida a varios cientos de refugiados en la estación de tren, avanzadilla de un grupo que se espera supere hoy las 5.000 personas.

Marx y Bedford saludaron personalmente y cambiaron algunas palabras con algunos de los recién llegados, que fueron aplaudidos por muchos muniqueses en la estación.

"Podemos enfrentar este reto", dijo el alcalde de Múnich, Dieter Reiter, que también acudió a la estación de tren al igual que la ministra de Integración bávara, Emilia Müller.

Según datos del diario muniqués "Münchner Merkur", a mediados de la tarde habían llegado a Múnich, en varios trenes cerca de 850 refugiados procedentes de Hungría en trenes que habían viajado hacia Alemania a través de Austria.

"Teníamos que hacer frente a una situación de emergencia", dijo hoy un portavoz del Gobierno alemán, justificando la decisión de Viena y de Berlín de autorizar expresamente que los refugiados entraran a sus países.

En Múnich la gente reaccionó con una ofensiva de donaciones de ropa que hizo que por la tarde se anunciase que ya no eran necesarias y que lo que se requería eran voluntarios que ayudaran a repartirlas.

Muchos espontáneos se dieron también cita en la estación con letreros de bienvenida y aplaudieron a los refugiados cuando se bajaban de los trenes. Un militante neonazi, acompañado de un pequeño grupo, quiso pronunciar un discurso contra el flujo de refugiados pero fue silenciado por el resto de ciudadanos.

En total, la policía federal calcula que llegarán a Alemania entre 5.000 y 7.000 refugiados procedentes de Hungría, lo que triplicará el flujo de los días anteriores. "Es tres veces más que en los otros días. Poco a poco llegamos a los límites de nuestras capacidades", dijo el portavoz de la policía federal Ivo Priebe.

Las autoridades austríacas cuentan con que el curso del día cerca de 10.000 refugiados llegarán al país atravesando la frontera húngara.

En Alemania, la mayoría de los trenes procedentes de Austria con refugiados se encaminarán hacia Múnich, aunque algunos ya serán trasladados a campos de acogida en una escala en la ciudad bávara de Rosenheim.

Varios cientos de agentes de la policía federal, encargada de la seguridad en las vías ferroviarias, se ocuparán de asistir a los refugiados, registrarlos y trasladarlos a campos de acogida.

Alemania repartirá a los refugiados que llegan hoy a su territorio siguiendo el sistema de cuotas fijado la llamada Fórmula de Königstein, que tiene en cuenta tanto la población como los ingresos fiscales de los 16 estados federados.

Siguiendo ese sistema, actualmente el estado federado que más refugiados recibe es Renania del Norte-Westfalia, seguido por Baviera.

El sistema se creó originalmente en 1949 para fijar las aportaciones a la financiación de instituciones de investigación fuera de las universidades, pero posteriormente se ha aplicado a otros asuntos en los que hay que repartir las cargas entre los estados federados.

Desde 2005 la Fórmula de Königstein se aplica también para el reparto de refugiados entre los 16 estados federados.