Una decena de ultras detenidos en Bruselas

Cientos de belgas se concentraron en la escalinata de la Bolsa

Cuatro personas interrogadas por terrorismo tras 13 registros más en Bélgica

Arrestan en Italia a un argelino que proporcionó documentos falsos a yihadistas

internacional

| 27.03.2016 - 12:00 h
REDACCIÓN

Cientos de belgas vencieron hoy el miedo y se concentraron en la Bolsa de Bruselas que se ha convertido en el lugar de homenaje a las 31 víctimas mortales en el doble atentado en la capital belga y de rechazo al terrorismo, un acto que se vio enturbiado por la irrupción de radicales de la ultraderecha.

La alfombra de flores, velas, peluches, cartas e incluso juguetes que depositan jóvenes, mayores y niños desde el martes en el suelo delante de la escalinata de la Bolsa fue de nuevo hoy escenario de un homenaje multitudinario a las víctimas de los atentados, pese a que las autoridades y los organizadores les habían instado a no acudir a la marcha contra el miedo por motivos de seguridad.

La policía estuvo en todo momento presente y un helicóptero sobrevolaba el centro de la ciudad, donde en el quinto día desde el ataque siguen incrementándose los mensajes escritos con tiza en paredes y suelo, las banderas de varios países y las personas que acuden con pancartas para transmitir al mundo que "los terroristas no tienen humanidad y ninguna religión", "no hay terrorismo en el islám, el islám es la paz" o "Bruselas mi amor, no morirás".

El imán Essan Secundar, que gestiona varias mezquitas de la comunidad musulmana Ahmadía en Bélgica, fue la persona que mostró la pancarta de que los terroristas no tienen humanidad, y dijo a Efe que "debemos unirnos todos contra ellos".

Los atentados contra la capital belga tienen además un claro vínculo con el ataque del 13-N en París. Laurent, un francés residente en Bélgica desde 1972, señaló a Efe que siente "pena sobre todo" por los atentados en el país que le acogió, pero también subrayó que no es algo que solo afecta a este país, y recordó el atentado contra el semanario galo "Charlie Hebdo", el de París, el de Londres o el del 11-M de Madrid...".

CAÑONES DE AGUA PARA DESPEJAR LA PLAZA

De repente, más de cien ultras, vestidos de negro y la mayoría con las cabezas rapadas, marchan desde De Brouckere con paso firme y aceleradamente hacia la Bolsa, gritando "Belgian Hooligans" y "estamos en nuestra casa". Algunos encienden bengalas. La tensión y el susto escrito en las caras de algunos ciudadanos fue palpable de inmediato y el desconcierto reinó unos segundos. No faltaron los saludos nazi y las cervezas en mano de los ultra.

Los neonazis se despliegan en fila delante de la alfombra de flores mirando como en un desafío hacia la escalinata de la Bolsa de enfrente, donde muchos musulmanes, entre ellos el imán y la familia marroquí con sus niñas abogaban un instante antes por la paz.

Requirió solo un minuto hasta que la ciudadanía comenzó a reaccionar y a abuchear a los ultra, tratando de elevar su voz para acallar los gritos de los hooligans.

Poco después, la mayoría de los ultra decidió "asaltar" la escalinata y desplazar a los ciudadanos de la escalinata, hasta que al final solo quedaban ellos en los escalones de la Bolsa. Los antidisturbios con sus escudos y cascos y porras fueron desplegados rápidamente al lugar.

Inmediatamente rodearon a los hooligans en la escalinata y en el otro lado de la alfombra, y les desplazaron para vaciar la plaza y echarlos del lugar de homenaje a las víctimas. La policía empleo cañones de agua para despejar la plaza ya solo repleta de neonazis. Una decena de ellos fue detenida.

Un portavoz de la policía de la zona de Bruselas-Ixelles dijo a la Agencia Belga que los ultras, que perturbaron la concentración en la Plaza de la Bolsa, destruyeron mobiliario urbano y lanzaron bengalas contra las fuerzas de seguridad.

Según la Policía bruselense, en torno a 340 seguidores violentos de diferentes clubes de fútbol se reunieron en Vilvorde, en el Brabante Flamenco, para trasladarse hasta esa plaza.

La Alcaldía de Vilvorde indicó, por su parte, que eran unos 450 personas y la de Bruselas habló de unos 400.

Las unidades antidisturbios intervinieron para despejar la plaza, primero rodeando a los ultras y después con cañones de agua.

CUATRO PERSONAS INTERROGADAS POR TERRORISMO

Por otra parte, la Fiscalía federal belga ha informado hoy de que cuatro personas son interrogadas tras trece nuevos registros en distintas ciudades de la provincia flamenca de Amberes y de la región de Bruselas, en los que fueron detenidas nueve personas en el marco de una investigación por terrorismo.

Cinco de las nueves ya han sido puestas en libertad tras un primer interrogatorio, mientras que las otras cuatro están a la espera de que un juez de instrucción decida si las pone en detención preventiva.

Los registros se produjeron esta mañana en las ciudades de Mechelen (4) y Duffel (1) -ambas en la provincia flamenca de Amberes-, así como en Bruselas centro (3) y en los distritos bruselenses de Molenbeek (1), Anderlecht (1) y Laeken (3), precisó la Fiscalía en un comunicado.

Esta operación tuvo lugar en el marco de caso de terrorismo, que la Fiscalía no ha precisado si está vinculado con los atentados de París o de Bruselas.

"No podemos comunicar nada por el momento en relación a los resultados de los registros", se limitó a señalar la Fiscalía.

ARRESTAN EN ITALIA A UN ARGELINO QUE PROPORCIONÓ DOCUMENTOS FALSOS A YIHADISTAS

La Policía italiana detuvo a un argelino en Sorrento, sur de Italia, sobre el que pesaba una orden de captura por parte de las autoridades belgas por formar parte de una red de falsificadores de documentos que fueron utilizados por terroristas implicados en los atentados de París y Bruselas.

Se trata de Djamal Eddine Ouali, de 40 años, y fue arrestado delante de la Iglesia de la localidad de Bellizzi, en la provincia de Salerno, informó la Policía en un comunicado.

Su nombre apareció en uno de los registros de un domicilio de falsificadores en Bruselas en octubre de 2015.

Según la orden de captura citada por la Policía italiana y emitida el 6 de enero de 2016, el argelino formaba parte de una red de falsificadores que proporcionaba documentos para que terroristas y otras personas pudieran entrar y salir de Europa.

En el registro de un domicilio en el barrio bruselense de Saint-Gilles se requisaron un millar de imágenes digitales para la elaboración de falsos documentos de identidad.

Entre ellas, añade el comunicado de la Policía, se encontraron fotos y documentación falsa "de tres de los terroristas del grupo que había proyectado y realizado los atentados de París del pasado 13 de noviembre y que habían utilizado esta red de falsificadores para obtener documentos de identidad".