Los mineros chilenos rescatados están en buenas condiciones, según el Gobierno

Piñera anuncia que rescate de los 33 mineros "podría terminar hoy"

Los mineros son trasladados en helicóptero al hospital de Copiapó

El inicio del rescate desata una explosión de júbilo y euforia en todo Chile

internacional

| 13.10.2010 - 07:25 h
REDACCIÓN

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Los mineros rescatados hasta el momento de la mina San José, en la región de Atacama, están en buenas condiciones de salud, según aseguró el ministro chileno de Salud, Jaime Mañalich. Los mineros rescatados se encuentran en diferentes fases, pero las condiciones de salud de todos es buena, declaró Mañalich en una rueda de prensa a las afueras de la mina. "Las cosas se están dando mejor que lo presupuestado. Los tiempos del traslado están siendo menores de los estimados, la cápsula no está sufriendo daños", añadió.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció este miércoles que el rescate de los 33 mineros atrapados en el yacimiento San José "podría terminar hoy". "Se han acortado los plazos, ahora estamos rescatando a tres mineros cada dos horas. Nos quedan veinte mineros, puede que terminemos hoy día", dijo Piñera al comparecer ante los periodistas junto al presidente de Bolivia, Evo Morales, quien viajó hoy a la mina siniestrada.

"Las cosas van extraordinariamente bien hasta el momento", indicó el ministro, quien precisó que incluso los trabajadores que aún no han sido rescatados "tienen una situación anímica tranquila", a pesar de que "están cansados y les quedan todavía largas horas de espera para salir a la superficie".

Todo esto se refiere a los resultados de las evaluaciones que han practicado a los mineros los dos rescatistas de la Armada, Roberto Ríos y Patrio Roblero, enfermeros que descendieron al fondo de la mina.

Según Mañalich, el "desafío más serio" lo presenta el minero Mario Gómez, que con 63 años es el más veterano de los atrapados, noveno en el turno de rescate, que padece silicosis e hipertensión.

Explicó que se han tomado precauciones especiales, como un tratamiento con bronco-dilatadores desde la noche del martes y una máscara especial, que cubre todo el rostro y le proporciona aire enriquecido con oxígeno. Creo que se han previsto los peligros y que debería irnos bien en este caso", agregó.

DOS DÍAS HOSPITALIZADOS

Mañalich dijo que todos los mineros han aceptado ser hospitalizados al menos dos días en la ciudad de Copiapó, en cuyo hospital ya fueron ingresados los primeros trabajadores evacuados de la mina, y consideró "poco probable" que alguno "se niegue a recibir esta medidas mínimas de precaución".Explicó que José Ojeda, el séptimo rescatado, que padece de diabetes, llegó con índices "relativamente normales".

También aseguró que el paréntesis de 48 minutos que se produjo después del sexto rescate (Osmán Araya) no se debió a un fallo de la cápsula de evacuación "Fénix 2", sino que el plan contempla detenciones preventivas para el mantenimiento del aparato. "Va a seguir ocurriendo el día de hoy, más o menos cada ocho viajes", avisó.

EL FINAL COMENZÓ DE MADRUGADA

El rescate de los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad en el norte de Chile arrancó con éxito esta madrugada, con la llegada a la superficie de los primeros trabajadores sanos y salvos.

Florencio Ávalos hizo historia cuando a las 0:10 horas locales (03:10 GMT) se convirtió en el primer minero en recuperar la libertad tras 69 días de encierro. Este joven de 31 años emergió de la cápsula "Fénix 2" tras un recorrido de apenas 15 minutos por el pozo que durante 33 días excavó la perforadora Scramm T-130, apodada "La Liebre" por los rescatadores, por la rapidez de su trabajo.

Miles de espectadores de todo el mundo tuvieron oportunidad de presenciar como Ávalos -con gafas negras para evitar la luz- mantenía una gran serenidad, a diferencia de su pequeño hijo Byron, quien le esperaba junto a su esposa, Mónica Araya, y su otro hijo, Alex.

Los familiares rompieron a llorar y se fundieron en abrazos con él, mientras una sirena alertó al campamento "Esperanza" de que el salvamento más milagroso de la historia de la minería había comenzado con éxito.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, lo acompañó hasta una camilla y fue conducido hasta un pequeño contenedor cercano al punto donde la cápsula alcanzó la superficie para ser sometido a un primer análisis médico.

Una hora después, Mario Sepúlveda, un electricista de 39 años, llegaba a la superficie desde las profundidades de la mina haciendo gala de un gran sentido del humor y un extraordinario dinamismo. Sepúlveda, que ofició de "animador" en los vídeos en que los atrapados describían las condiciones de su encierro, gritaba sarcásticamente desde la jaula "¡Ya, pueh!".

Los alaridos de Sepúlveda se escucharon nítidamente en la superficie y provocaron las carcajadas de los rescatadores y las autoridades, necesitadas a esa altura de la noche de una vía de escape de la tensión acumulada a lo largo de la jornada.

"¡VIVA CHILE, MIERDA¡"

Ya arriba, antes de abandonar la cápsula, gritó "¡Viva Chile, mierda¡" y empezó a regalar piedras que sacó de un morral que llevaba consigo desde el fondo del pozo. En un arrebato de espontaneidad, Sepúlveda comenzó a abrazar a todos los que le esperaban en la plataforma, e inadvertidamente dejó casi para el final al presidente chileno, Sebastián Piñera, a quien el corpulento minero "estrujó" en tres ocasiones.

Como Ávalos, Sepúlveda fue recibido con ansiedad y cariño por su esposa, Elvira Valdivia, y sus dos hijos, tras fue trasladado en camilla al lugar donde le practicaron el primer chequeo médico. Su padre dijo a los periodistas que estaba "contento, orgulloso y emocionado", y celebró que su hijo saliera con un estado anímico "muy bueno"."Si lo dejan libre en un rato andará por aquí", dijo en alusión a la vitalidad de la que hizo gala el segundo de los rescatados.

Antes de izar a los primeros mineros, la cápsula "Fénix 2" había sido sometida a una prueba de descenso que sirvió para revisar el trayecto con una cámara de vídeo y detectar eventuales anomalías. Posteriormente, el rescatador Manuel González subió a bordo de la jaula para llegar hasta el refugio de los mineros, a los que explicó el funcionamiento de cápsula, que cuenta con un complejo sistema de comunicación y está pintada con los colores de la bandera de Chile; blanco, azul y rojo.

Al ingresar en la cabina, los mineros se colocaron un casco con audífonos y micrófono inalámbrico, lentes que filtran toda la luz, un cinturón biométrico, un traje térmico impermeable e incluso un vendaje para evitar trombosis en las piernas.

LOS MINEROS, EJEMPLO DE UNIDAD

En una comparecencia de prensa improvisada a los pocos minutos de la salida de Ávalos, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, puso a los 33 obreros atrapados como ejemplo de unidad, coraje y perseverancia a seguir por sus compatriotas para superar los problemas del país.

"Al igual que las víctimas del terremoto y que los que trabajan en la reconstrucción, (los mineros) demuestran que cuando Chile se une en la adversidad somos capaces de grandes cosas. Ojalá que su ejemplo se quede siempre con nosotros", apuntó.

El mandatario anunció que en el lugar que hoy ocupa el llamado "campamento Esperanza" se erigirá un memorial para que las futuras generaciones recuerden esta hazaña.

Además, aseguró que el yacimiento San José y otras minas en donde se han repetido los accidentes laborales no volverán a operar "hasta que no garanticen que la vida y la seguridad de sus trabajadores están resguardadas".