Un ataque norcoreano contra una isla de Corea del Sur causa dos muertos y 19 heridos

Un ataque por sorpresa de Corea del Norte contra una isla surcoreana causó hoy la muerte a dos militares de Corea del Sur,y heridas a 19 personas- 15 militares y 4 civiles- en uno de los peores incidentes entre los dos países vecinos y enemigos desde el final de la Guerra de Corea en 1953. El Gobierno de Seúl calificó de "clara provocación militar" el lanzamiento de al menos cien disparos de artillería de Corea del Norte sobre una isla habitada surcoreana cerca de la tensa frontera en el Mar Amarillo (Mar Occidental), que fueron contestados por otros 80 obuses de Corea del Sur.

El Gobierno de Seúl calificó de "clara provocación militar" el lanzamiento de al menos cien disparos de artillería sobre la isla, cerca de la tensa frontera en el Mar Amarillo (Mar Occidental), que fueron contestados por otros 80 obuses de Corea del Sur. El régimen comunista norcoreano, por su parte, acusó a Corea del Sur de disparar primero y lo amenazó con más ataques "sin piedad" en caso de que persistan los ejercicios militares en la zona, escenario de enfrentamientos armados entre ambos países en 1999, 2002 y 2009.

Según fuentes militares surcoreanas, el ataque comenzó a las 14.34 hora local (05.34 GMT) y se prologó durante algo más de dos horas en las que los proyectiles de artillería norcoreanos cayeron en la isla surcoreana de Yeonpyeong, habitada por 1.700 civiles.

El balance hasta el momento es de dos marines surcoreanos muertos y 15 militares y cuatro civiles heridos de diversa consideración, de los que al menos cinco soldados están graves, según las autoridades de Seúl.

Los proyectiles sumieron a la isla de Yeonpyeong, que se encuentra en plena frontera marítima entre las dos Coreas, en el caos, al prender fuego a decenas de casas y producir un gran apagón.

Los residentes fueron evacuados inmediatamente a refugios, mientras que el Ejército surcoreano fue puesto en la máxima alerta pensada para tiempo de paz y desplegó cazas de combate en la zona.

El general Lee Hong-ki, de la Junta de Jefes del Estado Mayor surcoreano, calificó de "premeditado" el ataque norcoreano y dijo que la respuesta militar de Corea del Sur posiblemente causó "daños significativos" al Ejército norcoreano.

Este ha sido uno de los incidentes más graves entre las dos Coreas desde que en 1953 un armisticio puso fin a la guerra que los enfrentó desde 1950.

El Ministerio de Exteriores de Corea del Sur ha calificado lo sucedido como una "violación" de ese armisticio.

Los países vecinos, como China, Rusia y Japón, instaron a contener una posible escalada de tensión en la inestable península coreana, mientras el propio presidente surcoreano, Lee Myung-bak, abogaba por la contención.

Las autoridades surcoreanas señalaron, en todo caso, que si se produce otra provocación similar de Corea del Norte, habrá "una dura represalia" por parte de Seúl.

En un comunicado, un portavoz de la Casa Presidencial de Corea del Sur advirtió hoy de que otro incidente similar tendría una "dura represalia" y que "no se pueden tolerar más ataques con artillería contra civiles".

El Comando Militar norcoreano indicó a través de la agencia estatal KCNA que el ataque es una "medida militar firme" contra las maniobras que Seúl realizaba en aguas del Mar Amarillo (Mar Occidental) no muy lejos de la zona, con la participaban de unos 70.000 efectivos.

Los disparos norcoreanos coinciden además con un recrudecimiento de las críticas hacia Pyongyang ante la posibilidad de que haya ampliado su programa nuclear con el enriquecimiento de uranio.

Analistas surcoreanos se hicieron eco además de que el incidente coincide con el proceso de sucesión en marcha en Corea del Norte, que ha consagrado al hijo menor de Kim Jong-il, Kim Jong-un, como su posible heredero.

ESTADOS UNIDOS CONDENA EL ATAQUE Y CHINA EXPRESA PREOCUPACIÓN DEMANDA UNA VERIFICACIÓN

Estados Unidos condenó con firmeza el ataque norcoreano contra la isla surcoreana de Yeonpyeong e hizo un llamamiento al Gobierno de Pyongyang para que cese estas acciones beligerantes. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, reiteró en un comunicado el "firme compromiso" de Estados Unidos con "la defensa de nuestro aliado, la República de Corea, y con el mantenimiento de la paz y la estabilidad regional".

El gobierno chino, principal aliado del régimen norcoreano, expresó su "preocupación" por la situación creada entre las dos Coreas. "China expresa su preocupación sobre esta situación", señaló en rueda de prensa el portavoz de turno del ministerio de Asuntos Exteriores, Hong Lei, quien añadió: "La situación necesita ser verificada". Hong pidió a los dos países que "hagan más para contribuir a la paz y la estabilidad en la península coreana".

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el ataque de Corea del Norte contra territorio de Corea del Sur y así se lo transmitió al Consejo de Seguridad, cuyo presidente señaló que no se abordará este asunto en su reunión de hoy. "El ataque es uno de los más graves incidentes ocurridos desde el fin de la guerra de Corea" señaló Ban.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, condenó el ataque y subrayó la necesidad de hacer todo lo posible para calmar la situación. "Lo que ha ocurrido es condenable. Los que lo comenzaron y dispararon contra la isla surcoreana en la zona de la llamada 'línea divisoria' asumen sin duda una enorme responsabilidad", dijo Lavrov durante una rueda de prensa en Minsk.

El jefe del Gobierno japonés, Naoto Kan, convocó de emergencia a sus ministros competentes en seguridad ante el intercambio de disparos entre las dos Coreas y aseguró que su país debe prepararse para cualquier eventualidad. "He pedido (a los ministros) que busquen información y que estén preparados para una situación inesperada", apuntó el primer ministro nipón.

La responsable de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, ha condenado "firmemente" el ataque y ha pedido a las autoridades de Corea del Norte que frenen cualquier acción que avive el conflicto en la Península coreana. "Pido a las autoridades norcoreanas que no lleven a cabo ninguna nueva acción que conlleve un riesgo de una nueva escalada de violencia".

Por su parte, el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, condenó el ataque norcoreano y pidió al régimen de Pyongyang que se abstenga de hacer este tipo de ataques y respete el armisticio coreano (1953). "Ataques de este tipo sin provocación sólo llevarán a mayores tensiones en la península coreana. Instamos encarecidamente a Corea del Norte a que se abstenga de estos ataques y se adhiera al acuerdo de armisticio coreano".

Francia condenó "con la mayor firmeza" el bombardeo de Corea del Norte y pidió a Pyongyang que acabe con las "provocaciones". La ministra francesa de Exteriores, Michele Alliot-Marie, dijo que "Francia llama a Corea del Norte a terminar con las provocaciones y a abstenerse de cualquier nuevo acto susceptible de aumentar la tensión en la región", agregó.

El ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, se mostró "sumamente preocupado" por la escalada del conflicto en la península de Corea. "Esta nueva provocación militar amenaza la paz de la región", afirmó el jefe de la diplomacia alemana que reclamó "una actuación sensata de todos los implicados y celebro los esfuerzos del presidente surcoreano Lee para lograr que la situación se relaje".