El exitoso rescate de los 33 mineros chilenos puede concluir hoy

El exitoso rescate de los mineros iniciado la medianoche del martes en el yacimiento San José, en el norte de Chile, puede concluir hoy si continúa el ritmo de salidas del pozo. Doce horas después de que se comenzara a izar a los mineros, casi la mitad de los 33 habían sido rescatados tras haber permanecido 70 días a 622 metros bajo tierra. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, lo confirmaba. "Yo me voy a quedar aquí hasta que saquemos al último minero", recalcó Piñera, quien afirmó que "la gran riqueza de nuestro país no es el cobre, son los mineros; no son los recursos naturales, son los chilenos".

Aunque el plazo en principio era de 48 horas, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, presente en la salida de los trabajadores del yacimiento, dijo a los periodistas que el rescate "podría terminar hoy".

Hasta las 12.10 hora local (15.10 GMT) eran ya 15 los mineros izados a la superficie por la cápsula "Fénix 2", desde que a las 00.10 (03.10 GMT) salió el primero: Florencio Ávalos, de 31 años. El decimoquinto fue Víctor Segovia, 48 años, que para evitar el olvido escribió a modo de crónicas todo lo que ocurrió en la mina durante los 70 días de encierro.

"Nuestros trabajadores le han dado un ejemplo al mundo de un rescate que parecía muy difícil", añadió el presidente chileno en presencia de su homólogo de Bolivia, Evo Morales, a quien dio "la más cordial bienvenida".

El más elocuente y segundo en ser rescatado, Mario Sepúlveda, ilustró la experiencia vivida desde el 5 de agosto pasado al afirmar ya bajo el sol: "Dios y el diablo me pelearon y ganó Dios".

La cápsula "Fénix 2" ha tenido sólo una pausa en ese periodo, de 48 minutos, para labores de mantenimiento, según los encargados del rescate.

Millones de personas en todo el mundo han tenido la oportunidad de presenciar cómo los mineros, con gafas negras, cascos y cinturones especiales que supervisan sus funciones vitales, emergen del pozo, abrazan a sus seres queridos y saludan a las autoridades, sin poder ocultar sus emociones. "(Estoy) sorprendido e impresionado por el trabajo del presidente de Chile (Sebastián Piñera). Ésta es una gran acción humanitaria, especialmente por nuestro hermano Carlos Mamani", dijo el presidente de Bolivia, Evo Morales, también presente en la mina, a los periodistas tras su llegada a Copiapó, en el norte de Chile.

El minero boliviano Carlos Mamani, de 23 años, casado y padre de una bebé de un año y cuatro meses, fue el cuarto trabajador rescatado.

"Para el pueblo boliviano será inolvidable este esfuerzo (...), al pueblo chileno, muchas gracias por el rescate de nuestro hermano Carlos. Bolivia jamás va a olvidar, es un hecho histórico, inédito", declaró el gobernante.

El presidente chileno recibió llamadas de felicitación de los mandatarios de Argentina, Cristina Fernández, y de Venezuela, Hugo Chávez, asi como las felicitaciones del Rey de España.

CUANDO CHILE SE UNE EN LA ADVERSIDAD SOMOS CAPACES DE GRANDES COSAS

Piñera, que desde su llegada a la mina a última hora del martes compareció varias veces ante los periodistas, ha destacado a los 33 de Atacama como ejemplo de unidad, coraje y perseverancia que sus compatriotas deberían seguir para superar los problemas del país. "Al igual que las víctimas del terremoto y que quienes trabajan en la reconstrucción, (los mineros) demuestran que cuando Chile se une en la adversidad somos capaces de grandes cosas", sostuvo. "Ojalá que su ejemplo se quede siempre con nosotros", añadió, al anunciar que en el lugar donde se levanta el "campamento Esperanza" se erigirá un memorial para que las futuras generaciones recuerden esta hazaña.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, afirmó que los mineros rescatados están en buenas condiciones sanitarias y que los que aún no han sido rescatados "tienen una situación anímica tranquila". Confirmó que todos los mineros serán hospitalizados al menos dos días en Copiapó.

Las mayores precauciones se tomaron en la salida de Mario Gómez, de 63 años, el de mayor edad de los atrapados, afectado de silicosis e hipertensión, que, sin embargo, no presentó problemas aparentes tras abandonar la cápsula de evacuación.

Desde el comienzo del rescate, el júbilo y la euforia inundaron la mina y su entorno desde que un grito espontáneo de alegría surgió de todos los rincones junto con la salida del primer minero.

Con cantos religiosos, banderas chilenas y fogatas para aplacar la gélida noche del desierto, los familiares siguieron los pormenores del rescate apostados junto a periodistas y expertos en rescates ante las pantallas instaladas para seguir directamente el operativo.

El coste de la operación de rescate supera el monto de la deuda total de la empresa San Esteban, propietaria de la mina, cifrada en unos 19 millones de dólares, informó hoy el diario "La Tercera".

La estatal Corporación del Cobre (Codelco) ha gastado unos 15 millones de dólares en el rescate y las aportaciones de mineras privadas suman otros 7 millones, según los datos del diario chileno.