El Papa endurece las leyes contra los abusos a menores en el Vaticano

Papa Francisco
Papa Francisco

Con el objetivo de dar ejemplo a las Conferencias Episcopales de todo el mundo, el papa Francisco ha decidido reforzar las leyes contra los delitos de abuso de menores cometidos por miembros de la iglesia o en el Vaticano.

Entre las medidas se incluye la ampliación de la prescripción de los delitos a 20 años o la obligación de denunciar si se conoce algún caso, según ha informado el Vaticano.

"Se ofrecerá atención pastoral adecuada a las víctimas y sus familias"

El Vaticano ha publicado tres nuevos documentos relacionados con los abusos a menores: la reforma de la ley vaticana, cómo quedaría la norma tras los cambios y las 'líneas guía' para afrontar los casos en los que este delito sea cometido por religiosos residentes en la Ciudad del Vaticano.

Así, Francisco ha explicado su decisión de "fortalecer aún más el marco institucional y legislativo para prevenir y combatir los abusos contra los menores y las personas vulnerables por parte de la curia romana y en el Estado de la Ciudad del Vaticano".

Se introduce la obligación de denunciar los abusos a las autoridades competentes y cooperar

Con estas nuevas normas se introduce "la obligación de denunciar los abusos a las autoridades competentes y cooperar con ellos en actividades de prevención y cumplimiento de la ley".

De esta manera, se reforma la legislación del Estado de la Ciudad del Vaticano donde está aún vigente el Código Penal conocido como Zanardelli de 1889.

Las principales reformas

Se introduce por ello además una prescripción de 20 años para este tipo de delitos a partir de que la víctima cumpla mayoría de edad, pues hasta ahora era de cuatro años.

Desde este momento todos los delitos relacionados con el abuso de menores, no solo los de naturaleza sexual, sino también, por ejemplo, el maltrato, serán "punibles por ley", incluso en ausencia de una denuncia si se tiene constancia del caso.

Asimismo, "la persona condenada por abusar de un menor o una persona vulnerable será removida de su cargo" y se le realizará una rehabilitación psicológica y espiritual.

Otra novedad es la sanción para quienes omitan o retrasen la denuncia de casos de abusos a menores o personas vulnerables, excepto en casos de secreto de confesión.

Ayuda a las víctimas

Se creará también un servicio de acompañamiento para las víctimas de abuso, que será coordinado por un experto calificado, donde se podrán dirigir para pedir ayuda, recibir asistencia médica y psicológica, y donde se les dará a conocer sus derechos y cómo hacerlos cumplir.

Tal y como ha añadido el pontífice: "Se ofrecerá atención pastoral adecuada a las víctimas y sus familias, apoyo espiritual, médico, psicológico y legal adecuado y el derecho a un juicio justo e imparcial".