Las autoridades belgas buscan activamente a dos sospechosos fugados

Las autoridades belgas buscan "activamente" a dos sospechosos que se fugaron en la operación antiterrorista llevada a cabo en Bruselas en el marco de la investigación sobre los atentados del 13-N en París, informó hoy la Fiscalía federal. El portavoz de la Fiscalía Thierry Werts confirmó también que dos personas han sido detenidas en relación con la operación antiterrorista en Bruselas, que se saldó con un sospechoso muerto y cuatro policías heridos, aunque las investigaciones prosiguen para aclarar los hechos y su posible vinculación.

Se trata de un hombre que ingresó a última hora de la tarde en un hospital con una pierna rota, quien fue directamente operado y por el momento no ha sido interrogado, según el portavoz. La persona que le llevó hasta el centro sanitario se dio a la fuga antes de que la Policía belga llegara.

Una segunda persona fue detenida en otra investigación llevada a cabo durante la noche en la Chaussée de Neerstalle, también situada en Forest. "La implicación eventual de estas dos personas se está aún analizando, por lo que no se hará pública su identidad, y se decidirá a lo largo del día si permanecen detenidas", indicó Werts.

Otra tercera operación se ha llevado a cabo en la localidad de Sint-Pieters-Leeuw, situada en la periferia de Bruselas, aunque la Fiscalía optó por no dar detalles de su resultado. "La investigación se mantiene activamente noche y día y no se puede dar mas precisiones", dijo el portavoz.

Respecto al sospechoso que murió durante la operación antiterrorista llevada a cabo en el distrito bruselense de Forest, la Fiscalía confirmó que era un argelino que se encontraba de manera irregular en Bélgica y que había cometido un robo menor en 2014.

Ha sido identificado como Belkaid Mohammed, nacido el 9 de julio de 1980. Éste fue abatido mientras disparaba con un kalashnikov por una ventana a las fuerzas de seguridad que participaron en la operación, que posteriormente encontraron junto a su cadáver el arma y un libro sobre salafismo.

Las autoridades belgas también hallaron una bandera del Estado Islámico (EI) en el apartamento, así como once cargadores repletos para el kalashnikov y otra munición, aunque en el piso no se han encontrado explosivos. Tras el tiroteo, dos personas que "probablemente" se encontraban también en el inmueble se dieron a la fuga, las que ahora tratan de localizar las fuerzas de seguridad.