Finalizada la tregua de 48 horas, las tropas del Consejo Nacional de Transición libio se lanzan de nuevo al asalto de Sirte, la localidad natal de Gadafi. En el cielo, visibles, los aviones de la OTAN que apoyan la ofensiva.

Durante todo el fin de semana miles de civiles han abandonado la ciudad, pero no todos disponen de coche o gasolina para hacerlo. La situación en Sirte es insoportable, según relatan los vecinos que asegura que no hay comida ni alimentos. "Hay gente que no pude salir porque hay combates y bombardeos"

Cruz Roja durante un breve espacio de tiempo ha podido acceder al principal hospital de la ciudad, donde ha constatado que los servicios santiarios trabajan en condiciones extremas. Según un portavoz faltan médicos, instrumental, bombonas de oxígeno e incluso agua.

En los alrededores de Sirte, los milicianos muestran misiles tierra-aire sam, abandonados por los gadafistas. Según la prensa alemana La OTAN está preocupada por que miles de misiles puedan ser objeto de contrabando y acabar en manos terroristas.

En Bengasi, los rebeldes destruyen públicamente cientos de ellos, tratando de demostrar que están plenamente comprometidos en el control del arsenal.