Valls propone reducir a la mitad el número de regiones francesas

Valls propone reducir a la mitad el número de regiones francesas

El primer ministro francés, Manuel Valls, propone reducir a la mitad el número de regiones del país y acabar con los consejos departamentales, dentro de una reforma estructural de la política local.

Al tiempo, el jefe del Ejecutivo aseguró que las regiones deben tener "todos las funciones, todas las competencias para ayudar al crecimiento de las empresas y animar las iniciativas locales".

En la presentación de su programa de Gobierno ante la Asamblea Nacional, Valls -nombrado la semana pasada primer ministro tras la debacle electoral socialista en las elecciones municipales francesas- planteó a las regiones que se fusionen para alcanzar el objetivo de reducir su número a la mitad.

En caso de que no lo acuerden, el Gobierno propondrá una nueva estructura regional el 1 de enero de 2017. Francia cuenta en la actualidad con 22 regiones metropolitanas y cinco de ultramar.

Valls también se comprometió a incrementar las relaciones entre ciudades colindantes para que compartan funciones, así como a clarificar las competencias de las diferentes administraciones locales.

El primer ministro propuso suprimir los consejos departamentales antes de 2021 para "responder al sentimiento de abandono que existe en los departamentos y territorios rurales".

En paralelo, Valls señaló que la presencia de los representantes del Estado central en los diferentes territorios se mantendrá y se adaptará "progresivamente" a la nueva situación.

"Es la garantía de un acceso equitativo de todos los ciudadanos a los servicios públicos", afirmó.

SUPRIMIRÁ COTIZACIONES PATRONALES PARA LOS CONTRATOS CON SALARIO MÍNIMO

El Gobierno francés anunció la reducción de las cargas sobre el trabajo en 30.000 millones de euros con una medida estrella que será la supresión de las cotizaciones patronales para los trabajadores con salario mínimo, quienes además verán disminuidas sus retenciones y ganarán así 500 euros más al año.

Manuel Valls dio algunos detalles del llamado "pacto de responsabilidad" prometido a finales de 2013 por el presidente de la República, François Hollande.

Valls explicó que las cotizaciones a la Seguridad Social que pagan las empresas por los trabajadores remunerados con el salario mínimo se suprimirán completamente a partir de enero del año próximo.

También bajarán, en un monto total de 4.500 millones, las cotizaciones patronales para los empleados que ganan entre una y 1,6 veces el salario mínimo (actualmente 1.445 euros brutos al mes y 1.128 euros netos).

Además, se bajarán desde 2016 en 1,8 puntos las retenciones para las ayudas familiares a los que ganan hasta 3,5 veces el salario mínimo, lo que equivale a otros 4.500 millones de euros.

Los trabajadores independientes y los autónomos se beneficiarán igualmente de una disminución de tres puntos en sus cotizaciones para las ayudas familiares, lo que representa 1.000 millones de euros suplementarios.

En total, las empresas se ahorrarán 30.000 millones de euros en las cargas salariales, que es el compromiso de Hollande con su "pacto de responsabilidad" con el que pretende mejorar la competitividad del país y, como dijo el primer ministro socialista, favorecer "la producción en Francia".

También en dirección del sector privado, Valls avanzó que en 2016 desaparecerá el aumento de los tipos del impuesto de sociedades decidido durante la anterior presidencia del conservador Nicolas Sarkozy (2007-2012).

El tipo normal de este impuesto que grava los beneficios de las empresas bajará al 28 por ciento en el horizonte de 2020. Valls hizo hincapié en que el "pacto de responsabilidad" lo es también de "solidaridad" y "debe mejorar el poder adquisitivo de los asalariados más modestos".

Por eso indicó que desde el año próximo se recortarán las cotizaciones salariales para los trabajadores con salario mínimo, que de esa forma verán incrementada su remuneración en 500 euros anuales. Esta ventaja se aplicará también hasta los que reciban 1,3 veces el salario mínimo.

Para financiar todo ese dispositivo sin incrementar otros impuestos, el Ejecutivo se ha marcado el objetivo de ahorrar 50.000 millones de euros en el gasto público en tres años, algo que debería precisarse en las próximas semanas.