La UE adoptará antes fin año la propuesta sobre fiscalidad del ahorro

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea concluyeron hoy la cumbre dedicada a la lucha contra la evasión y el fraude fiscal con el compromiso de adoptar antes de que acabe el año la revisión de la directiva sobre fiscalidad del ahorro.

Los líderes han logrado "un consenso para avanzar hacia su adopción (de la citada directiva) antes de final del año, estamos haciendo progresos en este área", anunció el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, al término de la reunión.

Austria y Luxemburgo se han comprometido así a levantar antes de fines de año el veto que desde 2008 imponían a la revisión de la directiva sobre fiscalidad de ahorros, que plantea un mayor intercambio automático de información entre los Estados miembros.

Los dos países quieren asegurarse de que antes se habrán hecho progresos en las negociaciones con países vecinos y no socios de la UE, como Suiza o Liechtenstein, para no quedar en desventaja.

"Es el momento de dar un paso adelante en la lucha" contra la evasión y el fraude fiscal, dijo por su parte el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que destacó la pérdida de "cientos de millones de euros" que suponen para las arcas públicas estas prácticas.

UNA CUMBRE CORTA CENTRADA EN LA LUCHA CONTRA LA EVASION

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE dedicaron hoy su cumbre de apenas cinco horas a avanzar en la lucha contra la evasión y el fraude fiscal y a potenciar políticas energéticas en apoyo de la competitividad, el crecimiento y el empleo.

Van Rompuy destacó que las noticias sobre fraudes y evasiones fiscales alimentan la "indignación pública".

También señaló que en el actual contexto en el que los países están haciendo esfuerzos de austeridad fiscal, luchar contra estas prácticas es "una cuestión de justicia y credibilidad".

Asimismo señaló que los líderes estuvieron de acuerdo en "acelerar" las negociaciones sobre la revisión de esa directiva "de modo que se puedan cerrar cuanto antes", lo que estimó que se puede producir antes de que acabe 2013.

Los Veintisiete han dado también luz verde al mandato para que la Comisión Europea negocie con Suiza, Liechtenstein, Andorra, Mónaco y San Marino de cara a revisar los convenios para aumentar el intercambio de información bancaria, como acordaron hace una semana sus ministros de Economía y Finanzas.

Van Rompuy subrayó la necesidad de actuar en ese ámbito de lucha contra el fraude y la evasión fiscal "porque es justo" y también "porque produce ingresos" a los fiscos de los Veintisiete, al tiempo que subrayó que ello es más necesario "ahora que en el pasado".

"Y si se pregunta qué es lo que ha cambiado, (la respuesta) es que es la crisis económica lo que hace la diferencia", agregó el político belga, que también destacó la importancia de que haya un mayor intercambio de información fiscal entre los países.

Van Rompuy consideró que "es un precedente, no podíamos hablar en estos términos sobre esto hace dos meses".

Por su parte, el presidente francés, François Hollande, explicó que el compromiso pactado con Luxemburgo y Austria, que bloquean la aprobación de la nueva directiva sobre fiscalidad del ahorro, pasa por entablar conversaciones con terceros países como Suiza, Liechtenstein, Andorra, Mónaco y San Marino sobre nuevos convenios en el ámbito de la información bancaria.

Sin embargo, dejó claro que no será "el resultado de esas negociaciones el que determinará la postura de Europa sobre la directiva del ahorro".

"Pase lo que pase se adoptará a final de año", subrayó, destacando el "movimiento general" que se organiza a escala internacional para luchar contra los paraísos fiscales.

RAJOY : 131.411 CONTRIBUYENTES DECLARAN BIENES EN EL EXTRANJERO

Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha avanzado que 131.411 contribuyentes han declarado bienes en el extranjero por valor de 87.700 millones de euros a través del procedimiento especial de identificación de cuentas en el extranjero, que se enmarca en la nueva Ley Antifraude y contempla sanciones de hasta el 150% del valor del bien no declarado.

El plazo para declarar cuentas, valores o bienes en el extranjero a 31 de diciembre de 2012 acabó el 30 de abril. Hacienda ya había dicho que esperaba que permitiera aflorar más de 40.000 millones, que fue la cantidad que la regularización tributaria especial --'amnistía fiscal'-- consiguió sacar a la luz. Sin embargo, según las cifras avanzadas por el presidente, la cifra finalmente aflorada ronda los 87.700 millones.

En concreto, Rajoy ha asegurado que 129.925 personas físicas han declarado cuentas y bienes en el extranjero por valor de 67.100 millones y 1.486 personas jurídicas han hecho lo mismo por valor de 20.590 millones de euros. "Son cifras muy relevantes", ha dicho el jefe del Ejecutivo, para quien esta información permite además a la Agencia Tributaria disponer de datos "más precisos" para mejorar la eficacia de la recaudación.

Esta nueva obligación no supone ningún pago adicional de impuestos, sino que se trata de una mera declaración informativa, con el fin de estrechar el cerco sobre los contribuyentes que tienen bienes en el extranjero sin declarar. De esta forma, si la Agencia Tributaria descubre que un contribuyente no ha informado de una cuenta en el extranjero, imputará ese bien como ganancia patrimonial en el IRPF, con lo que tributará al tipo marginal en cuestión, que puede llegar al 52%.

De acuerdo con la nueva obligación fiscal, quienes posean cualquier tipo de bien o derecho situado fuera de España deberán presentar, por medios telemáticos, el modelo 720 de 'Declaración informativa sobre bienes y derechos en el extranjero', con la limitación de que el valor del bien en concreto supere los 50.000 euros. Así, deberán ser declarados todas las cuentas situadas en entidades financieras, como todo tipo de bienes inmuebles y derechos sobre inmuebles, así como valores, derechos, seguros y rentas depositadas, gestionadas u obtenidas en el extranjero.

La información a suministrar incluirá, en el caso de cuentas abiertas en entidades financieras, los saldos de las mismas a 31 de diciembre y el saldo medio correspondiente al último trimestre del año. Esta información se referirá a cuentas corrientes, de ahorro, imposiciones a plazo, cuentas de crédito y cualesquiera cuentas o depósitos dinerarios con independencia de la modalidad o denominación que adopten, aunque no exista retribución.