Rusia: la decisión de la OTAN de suspender cooperación recuerda a Guerra Fría

Rusia: la decisión de la OTAN de suspender cooperación recuerda a Guerra Fría

La decisión de la OTAN de suspender la cooperación militar con Rusia recuerda a los tiempos de la Guerra Fría, aseguró hoy Alexandr Lukashévich, portavoz de la Cancillería rusa. "La decisión del Consejo de la OTAN (...) deja la sensación de un déjà vu. El lenguaje utilizado recuerda a los altercados verbales de la época de la Guerra Fría", señaló Lukashévich, según las agencias locales.

El diplomático subrayó que ni Rusia ni la Alianza Atlántica saldrán ganando de cancelar su lucha conjunta "contra las amenazas de nuevo cuño y los desafíos a la seguridad europea e internacional". En concreto, agregó, "en ámbitos como la lucha contra el terrorismo, la piratería y las catástrofes naturales y tecnológicas".

"La decisión nos devuelve a los acontecimientos ocurridos hace seis años cuando Bruselas congeló las labores del Consejo OTAN-Rusia", destacó, en alusión a la suspensión de la cooperación tras la guerra ruso-georgiana por el control de Osetia del Sur (2008).

Entonces, recordó, "cómo acabó esa congelación es bien conocido", ya que "la OTAN regresó por iniciativa propia a la cooperación con Rusia". Mientras, el embajador ruso ante la Alianza, Alexandr Grushko, tachó de "infundadas e inventadas" las afirmaciones sobre los "supuestos planes agresivos de Moscú" que amenazarían a los miembros de la OTAN.

"Si hay peligro, sólo provendrá de las fuerzas nacionalistas y radicales en Ucrania en caso de una mayor degradación de la situación en ese país", subrayó. En su opinión, los planes adicionales para "defender a los miembros de Europa Oriental también carecen de todo motivo".

"El objetivo de esas maniobras es evidente: instigar los instintos de Guerra Fría y demostrar la importancia de la OTAN en las actuales condiciones de seguridad y, al mismo tiempo, arrancar a los contribuyentes más fondos para necesidades militares", apuntó. Sea como sea, advirtió, Rusia "tomará todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad".

Además, el jefe del Comité para Asuntos Internacionales del Parlamento ruso, Alexéi Pushkov, aseguró que los planes de la OTAN para incrementar su presencia militar en el Este de Europa, como respuesta a la incorporación de Crimea a Rusia no ayudarán a mejorar la seguridad en la región.

Calificó a la alianza de "cadáver político" y acusó a sus líderes de querer aprovechar la crisis de Ucrania para "meter sangre nueva" en una organización "que ha caído no ya al segundo, sino al tercer plano en el esquema de prioridades de los Estados europeos".

"Rasmussen entiende perfectamente que la OTAN es una organización que ha perdido a su enemigo externo. Los intentos de convertir en enemigo al terrorismo internacional han fracasado. Y ahora, algunos círculos creen que para revivir la organización (...) hay que resucitar la amenaza rusa", apuntó Pushkov.

Los ministros de Exteriores de la OTAN decidieron ayer desarrollar "con urgencia" medidas para reforzar su defensa colectiva, que podrían incluir despliegues o el refuerzo de efectivos militares en el Este de Europa.

Además, confirmaron la suspensión, ya acordada a nivel de embajadores, de toda la cooperación práctica civil y militar con Rusia, a pesar de que mantendrán abiertos los canales diplomáticos con Rusia.

EL PRIMER MINISTRO UCRANIANO PROPONE A MOSCÚ NEGOCIACIONES PARA RESTABLECER LAS RELACIONES

El primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, propus a Moscú entablar negociaciones para reanudar las relaciones bilaterales, aunque dijo que Kiev nunca reconocerá la anexión de Crimea por Rusia. "Nos gustaría mantener negociaciones sobre las relaciones ruso-ucranianas y pensamos que nuestros ministros de Exteriores deberían reunirse lo antes posible", señaló Yatseniuk, en un foro de inversiones en Kiev, citado por Interfax-Ucrania.

El jefe del Gobierno ucraniano, no obstante, señaló que su país jamás reconocerá la anexión de Crimea a Rusia, que fue promulgada por el presidente ruso, Vladímir Putin, el pasado 21 de marzo, cinco días después de un polémico referéndum en el que la mayoría de los habitantes de la península se pronunciaron por esa opción.

Pero dijo que "hay asuntos que los países deben discutir, entre ellos el comercio bilateral y las cuestiones de energía" y aseguró que Kiev está dispuesta a de celebrar negociaciones entre los ministros de Exteriores de ambos países.

A ese respecto, el gigante gasístico ruso Gazprom anunció ayer que elevaba en un 40 % el precio del gas que vende a Ucrania debido a los impagos de la parte ucraniana. Yatseniuk subrayó también que en cualquier negociación, Rusia debe reconocer que Ucrania es un país independiente así como sus aspiraciones de ingresar en la Unión Europea.