Rompe su silencio la camarera que denunció haber sufrido una agresión sexual por parte del ex director del FMI

Ella prefería no salir en público, pero dice que no le quedaba otra. Nissatou Diallo, de 32 años, es la que va vestida con una camiseta blanca.

En la entrevista reconoce que rompe su silencio para recomponer su imagen, muy tocada, tras los últimos episodios del caso, aunque lo que más le duele es que la llamen prostituta. La camarera, de 32 años, se queja de que en solo unas horas ha pasado de ser víctima a acusada.

Su verdad no es la de Dominique Strauss Kahn que lo niega todo. Nissatou Diallo relata los 9 minutos que pasó en la habitación 2806 en la que se produjo la supuesta agresión.

Dice que preguntó si había alguien y que no obtuvo respuesta. Creía que estaba vacía y entró para limpiarla. En ese momento apareció el hombre de pelo blanco desnudo como un loco. No sabía quién era. Ella pidió disculpas.

Según su relato, cuando se iba a marchar, Strauss Kahn intentó agarrarle los pechos, le bloqueó el paso y la empujó hacia la cama diciendole que era muy guapa. La mujer, siempre según su versión, se opuso, pero él la atacó. Asegura que le obligó a mantener sexo oral. Le dejó marcas en el cuerpo y una lesión en el hombro izquierdo.

Al ex-presidente del FMI, que espera en libertad el desenlace del caso, le desea que acabe en prisión. Ella dice que los fiscales deben seguir adelante con el caso, aunque reconoce que ha cometido errores. Se supo que mintió varias veces y que llamó por teléfono a un amigo que está en la cárcel por tráfico de drogas.

Para los abogados de Strauss Kahn, volcados en salvar a su cliente, la entrevista es un último intento de la mujer de sacar dinero.