Prisión para los 4 detenidos por reclutar yihadistas y mujeres para el Estado Islámico

El juez Santiago Pedraz ha decretado prisión incondicional para los cuatro presuntos integrantes de una red de reclutamiento y adoctrinamiento para el envío de yihadistas y mujeres (captadas a través de un grupo de Whatsapp) para la organización terrorista Estado Islámico (EI) y que fueron detenidos el pasado martes en Melilla y Cataluña.

El juez de la Audiencia Nacional, que ha adoptado esta decisión a instancias de la fiscal Dolores Delgado tras tomar declaración esta mañana a los cuatro, les acusa de pertenencia a organización terrorista por realizar labores de proselitismo y adoctrinamiento a través de redes sociales, principalmente Facebook, han informado fuentes jurídicas.

A uno de los detenidos, cuya identidad no ha trascendido por estar la causa secreta, se le acusa también de gestionar un grupo de Whatsapp con el que se pretendía captar mujeres para el ejército islámico.

Los detenidos en Melilla son dos hermanos cuya hermana, menor de edad, fue arrestada el pasado diciembre en el marco de la operación Kibera -contra el envío de mujeres para el Estado Islámico-, que se saldó con la detención de siete personas; mientras que los otros dos que han ido hoy también a prisión fueron arrestados en Barcelona y Gerona.

Los dos hermanos, según el Ministerio del Interior, eran los responsables de la creación y administración de diversas plataformas de internet a través de las que difundían todo tipo de material propagandístico de grupos terroristas, especialmente el conocido como Daesh o Estado Islámico, que era editado y traducido al español por los detenidos para llegar a un mayor número de personas.

Además de hacer apología de tácticas terroristas, con especial hincapié en el acto de martirio, ambos se dedicaban también al reclutamiento de mujeres que tras el oportuno proceso de adoctrinamiento acababan integrándose en dicho grupo terrorista.

Las actividades de reclutamiento no se limitaban al entorno virtual sino que los dos detenidos se valían de reuniones privadas en domicilios donde mostraban a potenciales musulmanes captados los vídeos más actuales y mediáticos de Daesh con la finalidad de adoctrinarles para que finalmente se incorporaran al grupo terrorista en las zonas de conflicto.

Los otros dos detenidos en Cataluña -en Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) y Sant Feliu de Guíxols (Girona)- interactuaban en estas plataformas gestionadas por los arrestados en Melilla y desarrollaban una intensa actividad pro yihadista autónoma, y a su vez interactuaban en una página de Facebook administrada desde la ciudad autónoma.

En este caso, el perfil de los dos detenidos es diferente entre sí. Uno de ellos correspondería al de un dinamizador que editaba y difundía prolíficamente el material vídeo-gráfico diseñado para el reclutamiento de nuevos yihadistas, mientras que el otro se corresponde con un perfil prototípico de actor solitario, es decir, había pasado de consumir propaganda filoterrorista a realizar un intenso proselitismo de iguales características.

Él mismo se había definido en un reportaje de la cadena de televisión CNN sobre radicalización islamista como un simpatizante del Estado Islámico residente en una sociedad occidental.

Según informó el Ministerio del Interior, uno de los detenidos administró una comunidad virtual donde se editaba material propagandístico de Daesh, un portal web que llegó a tener más de un millar de seguidores y un gran impacto en zonas de España con alto índice de radicalización islamista.

En la red social Facebook también había multitud de partidarios fuera de España, en concreto en Latinoamérica y en otros países tan dispares como Bélgica, Francia, Pakistán, Marruecos, Arabia Saudí, Estados Unidos, Turquía y Túnez.

DESTRUYEN IMÁGENES DEL IMPERIO ASIRIO

Son militantes de Daesh, del autodenominado estado islámico. Es esta ocasión, sus víctimas son el arte y la historia. Destruyen estatuas y relieves, algunos pertenecientes al imperio asirio, y datadas en el siglo siete antes de cristo.

Su "justificación", que lo hacen para evitar la idolatría. Todo apunta a que este atentado cultural se cometió sobre piezas del museo de antiguedades de la ciudad de Mosul, invadida por fuerzas de Daesh el pasado mes de junio.