Obama regresa a la Casa Blanca para buscar la unidad en un país dividido

Barack Obama ya esta de vuelta en la Casa Blanca tras celebrar la victoria en Chicago.

El presidente de los Estados Unidos se enfrenta a nuevos retos para los próximos 4 años. El principal: acordar antes de que finalice el año un pacto fiscal con los republicanos que dominan la camara de representantes.

Obama no tiene margen para celebraciones ya que la sombra de la recesión amenaza la euforia de la victoria y todo sigue igual.

El Congreso de los EEUU sigue en manos de los republicanos y eso obliga a Obama a llegar a acuerdos con los rivales porque el bloqueo de decisiones con carácter inminente para el país sería algo catastroso.

Demócratas y republicanos tienen que negociar el presupuesto y la reducción del déficit. Si no lo hacen antes del 1 de enero entrarán en vigor de forma automática recortes del gasto público y subida de impuesto, un paquete que en conjunto supondría unos 600.000 millones de dólares (unos 470.000 millones de euros).

Medidas que serían tan agresivas que llevarían al peor de los escenarios: Estados Unidos entraría en recesión y como rebote afectaría a todo el mundo.