Mijaíl Mishustin se convierte en nuevo primer ministro de Rusia

Mijaíl Mishustin se convierte en nuevo primer ministro de Rusia
Mijaíl Mishustin se convierte en nuevo primer ministro de Rusia

Mijaíl Mishustin, hasta ahora jefe del Servicio Federal de Impuestos, se convirtió hoy en el nuevo primer ministro de Rusia tras la dimisión del anterior Gobierno ante la inminente reforma constitucional promovida por el presidente, Vladímir Putin.

"Las personas tienen que empezar a sentir los cambios a mejor a partir de ahora mismo", dijo Mishustin en un discurso ante los diputados rusos minutos antes de la votación.

El nombramiento de Mishustin como sustituto de Dmitri Medvédev al frente del Gobierno ruso fue apoyado en la Duma por 383 votos a favor, cero en contra y 41 abstenciones. Poco después Putin promulgó el respectivo decreto.

Al intervenir en el Parlamento, Mishustin prometió trabajar en las tareas planteadas por el líder ruso en su discurso sobre el estado de la nación de este miércoles.

El nuevo primer ministro ruso tendrá que rendir por primera vez cuentas al Parlamento a finales de abril, para cuando ya ha sido programada su intervención ante los diputados.

En la actualidad, su principal tarea es formar un gabinete en el que, según analistas, algunos ministros de Medvédev podrían conservar sus carteras.

Mishustin, que dirigía la agencia tributaria rusa desde 2010, no tiene experiencia política pero sí se ha ganado fama de buen gestor.

Es también considerado un amante de las nuevas tecnologías, lo que se enmarca en los planes de Putin de digitalizar la gestión estatal. "Es un hombre del futuro digital", dijo a Efe Andréi Koshkin, jefe del Departamento de Politología y Sociología de la Universidad Plejánov de Moscú.

El presidente ruso causó el miércoles un terremoto político al anunciar una reforma de la Constitución, redactada en 1993, que provocó la renuncia inmediata de Medvédev y todo su Gabinete.

Según los cambios anunciados por Putin, la Duma llevaría la voz cantante en el nombramiento del jefe de Gobierno y de los ministros sin necesidad de que estos reciban el visto bueno del Kremlin.