Merkel aboga por el multilateralismo frente a nacionalismos y al proteccionismo

Merkel aboga por el multilateralismo frente a nacionalismos y al proteccionismo

La canciller alemana, Angela Merkel, abogó hoy por hacer frente al auge del proteccionismo, "nacionalismos" y "aislacionismos" en diferentes países del mundo a través de la cooperación multilateral, una de las lecciones que se deberían haber aprendido tras la Segunda Guerra Mundial.

En una intervención en el Foro Económico de la localidad suiza de Davos, Merkel defendió sin matices el multilateralismo ante la presencia de "egoísmos nacionales", "populismos" y ante la "atmósfera polarizada" que reina en muchos Estados, entre ellos Alemania.

Para la multilateralidad se precisa "paciencia", recordó Merkel, y no caer en la tentación de lo aparentemente "más rápido", como son las políticas nacionales, y sostuvo que "el proteccionismo no es la respuesta adecuada".

Se refirió también al centenario del final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y, al respecto, consideró que hay que preguntarse "si hemos aprendido de verdad de la historia o no".

Como ejemplo de la apuesta alemana por el multilateralismo, se refirió a su pasada presidencia del G20, cuando apostó por la cooperación internacional en todos los ámbitos, la asociación con África, el comercio o la lucha contra el cambio climático. Aunque las conclusiones en este último capítulo fueron "lamentablemente" firmadas sin Estados Unidos, el cambio climático "sigue siendo un gran peligro", alertó.

Merkel reconoció que el problema del populismo y la polarización también existe en Alemania y lo vinculó con dos crisis: la del euro, primero, y, después, la de los refugiados.

RECLAMA UNA SOLA VOZ DE LA UNIÓN EUROPEA

La líder alemana admitió que el bloque comunitario seguía arrastrando déficit en cuanto a una política defensiva y exterior común, para ser capaz de responder "con una sola voz" a otros grandes actores globales, como China o Rusia.

Merkel insistió en el esfuerzo compartido, especialmente por Alemania y Francia, de avanzar hacia una política defensiva común y calificó la elección de Emmanuel Macron como presidente francés de "impulso añadido" en ese propósito. "Europa no ha sido hasta ahora lo suficientemente activa", reconoció y señaló: "Debemos asumir nuestra responsabilidad" sin más demoras, ante los grandes desafíos existentes "ante nuestras puertas", especialmente en materia migratoria.

Abogó por reforzar la eurozona, concluir la unión bancaria, preparar a los socios para posibles crisis futuras y convertirse en un territorio abierto a las inversiones. A su juicio, por muy "lamentable" que fuera la decisión del Reino Unido de dejar la Unión Europea (UE), ello ha dado "valor" a los socios comunitarios para seguir avanzando.

En clave de política interior, Merkel garantizó que en las conversaciones en marcha para formar Gobierno en Alemania se apuesta por seguir siendo un país que participa y contribuye a la solución de conflictos a nivel internacional. Cuatro meses después de las elecciones, Merkel reconoció que es importante que se forme ya un "Gobierno estable" y confió en conseguirlo en esta ocasión, con los socialdemócratas.

MACRON ABOGA POR PROTEGER A LOS OLVIDADOS DE LA GLOBALIZACIÓN

Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, abogó hoy en Davos por proteger a los olvidados de la globalización y, como hizo antes la canciller alemana, Angela Merkel, criticó a los partidos nacionalistas que ven como única solución el aislacionismo.

En una intervención en el Foro Económico de Davos, Macron abogó por promover la "competitividad y la innovación" a través de la educación y avisó de que no hay progreso quedándose fuera de la globalización. Según el jefe de Estado, no basta con el crecimiento económico, porque este ha dejado fuera a muchas personas, sino que ha de ser la búsqueda del "bien común", como la salud o la educación, la que guíe a los gobiernos. "¿Sabremos establecer un nuevo contrato global? Ese es el desafío al que nos enfrentamos ahora", expuso.

"Luché contra partidos nacionalistas que inyectaban muchos miedos", recordó el presidente francés, quien entendió que muchos votantes se inclinasen por la ultraderecha porque los gobiernos previos tuvieron resultados "muy malos" en campos como el empleo.

Macron incidió en su agenda proeuropea y aseveró que "Francia no tendrá éxito si Europa no lo tiene". "Vamos a rediseñar nuestra estrategia (europea) de aquí a diez años. Tenemos una responsabilidad frente a China y Estados Unidos", afirmó el presidente francés, quien defendió los valores de libertad y derechos humanos de Europa frente a potencias como China.

Subrayó que "Francia ha regresado y está de vuelta al corazón de Europa".

Defendió la lucha "contra la evasión fiscal" y demandó "una estrategia global" acerca de los impuestos a las empresas, para lo que conminó a Estados Unidos y China a coordinarse con Europa al respecto.

También aludió a la necesidad de que tributen correctamente los grandes conglomerados tecnológicos (Facebook, Apple o Google), a los que se acusa de evadir impuestos al tributar en países con tasas más bajas.

Macron criticó a los gobiernos que apuestan por "cerrar las fronteras", pues para luchar contra fenómenos como el terrorismo o la inmigración se requiere "cooperación internacional", y alertó de la perniciosa "fragmentación" que provoca el proteccionismo.

Asimismo, elogió el compromiso de potencias como China con el pacto contra el pacto climático firmado en París en 2015, del que la administración de Estados Unidos de Donald Trump anunció que se retiraba.