Macron y Trump celebran la "fuerte reacción internacional" contra Rusia

Los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y de Estados Unidos, Donald Trump, valoraron hoy la "fuerte reacción internacional" contra Rusia por el intento de asesinato del exespía Serguéi Skripal con un agente químico, informó el Elíseo. "Las medidas adoptadas por Estados Unidos, la Unión Europea, la OTAN y varios Estados miembros de ambas organizaciones son una muestra de solidaridad con el Reino Unido y la condena, sin ambages, del uso del arma química", según una nota divulgada por la Presidencia francesa, al término de una conversación telefónica entre Macron y Trump.

La charla entre ambos mandatarios se produjo un día después de que Trump se uniese a las sanciones internacionales a Moscú y decidiese notificar la expulsión de 60 funcionarios rusos y el cierre del consulado en Seattle (estado de Washington).

Skripal y su hija están en estado crítico tras el envenenamiento cometido con un agente nervioso del tipo "Novichok" -sustancia química militar fabricada por Rusia- el 4 marzo en la localidad inglesa de Salisbury.

"El presidente de la República Francesa y el presidente de Estados Unidos se han congratulado por la fuerte reacción internacional después del ataque de Salisbury. Una amenaza de ese calado a la seguridad colectiva no podía quedarse sin respuesta", indicó el Elíseo.

La OTAN ha decidido expulsar a siete diplomáticos rusos en respuesta al envenenamiento del exespía Serguéi Skripal en Salisbury (sur de Inglaterra), del que el Reino Unido responsabiliza a Moscú, anunció hoy el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg. La Alianza, además, ha denegado las acreditaciones solicitadas a otros tres individuos.

MOSCÚ ATRIBUYE LAS EXPULSIONES DE SUS DIPLOMÁTICOS A PRESIONES Y CHANTAJE DE ESTADOS UNIDOS Y MEDITA SU RESPUESTA

Moscú atribuyó hoy a "presiones y chantaje" de Estados Unidos la masiva expulsión de diplomáticos rusos decidida por más de una veintena de países occidentales en represalia por el envenenamiento en el Reino Unido del exespía ruso Serguéi Skripal y su hija, mientras medita su respuesta."Claro está, cuando nos piden que salgan de algún país uno o dos de nuestros diplomáticos mientras nos susurran disculpas al oído, sabemos positivamente que es el resultado de una presión colosal, un chantaje colosal, que ahora lamentablemente es el principal instrumento de Washington en la arena internacional", afirmó hoy el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

Mientras se siguen sumando nuevos países a la larga lista de los que anunciaron este lunes su decisión de castigar a Rusia por su supuesta responsabilidad en el ataque químico en suelo británico, Moscú aún no ha decidido cuál será su respuesta, pero ha advertido de que está en ello. "Responderemos, no lo duden, nadie quiere aguantar groserías como esas, y nosotros tampoco las soportaremos", dijo Lavrov a medios rusos en Tashkent, donde asistía hoy a una conferencia sobre seguridad en Afganistán.

Para Lavrov, las medidas coordinadas adoptadas simultáneamente por mñas de la mitad de los 28 países de la Unión Europea y otros, como EEUU, Canadá, Australia, Noruega o Ucrania, demuestra que quedan pocos "países independientes". "Teníamos razón al afirmar en reiteradas ocasiones que en el mundo de hoy, en la Europa de hoy, quedan muy pocas naciones independientes", subrayó.

Tanto el Ministerio de Exteriores como el Kremlin siguen defendiendo la inocencia de Rusia en el intento de asesinato del espía doble Skripal y su hija Yulia en Salisbury (sur de Inglaterra), ocurrido el 4 de marzo.

Zajárova reiteró hoy que Reino Unido no ha proporcionado a Moscú ningún material del atentado que pruebe que éste se cometió con "Novichok", un agente nervioso de fabricación soviética que, además, el Gobierno ruso niega que exista como tal. Y Moscú acusa, además, a los socios europeos del Reino Unido y a los demás países occidentales de haberse dejado llevar por la "solidaridad" sin ver pruebas de la implicación rusa ni recibir explicaciones fundadas.

Según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, será el presidente ruso, Vladímir Putin, quien decida finalmente la respuesta rusa a la avalancha de expulsiones, una vez que estudie las propuestas que se le presenten.