Localizada la segunda caja negra del avión siniestrado en Mali

Expertos de la misión de las Naciones Unidas para Mali (MINUSMA) han localizado la segunda caja negra del avión de Air Algérie que se estrelló el pasado jueves en el este de Mali con 116 personas a bordo, aseguró a Efe una fuente de esta misión de la ONU.

Los expertos de la MINUSMA llegaron ayer a la zona del siniestro situada en la región de Gossi, a un centenar de kilómetros de Gao, la principal ciudad de la zona.

El aparato, perteneciente a la compañía española Swiftair, se estrelló con 110 pasajeros a bordo y seis tripulantes españoles, entre los que no hay supervivientes, cuando volaba por una zona en la que se registraban condiciones climatológicas adversas.

El viernes fue hallada la primera caja negra que ya se encuentra en Gao, donde las autoridades han preparado un dispositivo para recibir a las familias de las víctimas, 54 de las cuales eran de nacionalidad francesa.

El MD-83, que realizaba el trayecto Burkina Faso-Argel, se estrelló en una zona de difícil acceso, lo que dificultó su hallazgo y entorpece la recuperación de los cadáveres y las investigaciones.

Según han apuntado distintos responsables, los primeros datos recabados sobre la tragedia apuntan a que el accidente se debió a las malas condiciones climatológicas que afectaban a la zona.

El jefe de la MINUSMA, Albert Gerard Koenders, indicó ayer que personal civil, militar y policial especializado de la misión se encuentra desplegado sobre el terreno para ayudar a las autoridades malienses y francesas en las operaciones de búsqueda y de recuperación de cuerpos.

Los cascos azules, que también participan en labores para asegurar la zona, han enviado dos helicópteros tipo Apache, según indicó Koenders.

Hoy se espera la llegada a Gossi de expertos franceses, españoles, argelinos y malienses para avanzar en las investigaciones sobre la causa del accidente.

Según indicó ayer el ministro de Transportes argelino, Amar Ghul, las cajas negras serán entregadas a la Agencia Internacional del Transporte Aéreo (IATA), con sede en Montreal y Ginebra, para intentar dilucidar las causas de la caída del avión.