Llegan a Holanda dos aviones con los restos de las víctimas del avión malasio

Llegan a Holanda dos aviones con los restos de las víctimas del avión malasio

Holanda recibió hoy con honores militares y en una jornada de duelo nacional los primeros féretros con las víctimas del vuelo MH17 de Malaysian Airlines, presuntamente derribado con 298 personas a bordo hace seis días en pleno vuelo sobre Ucrania oriental.

A la base aérea de Eindhoven, en el sur del país, y procedentes de la ciudad ucrania de Járkov llegó primero un Boeing australiano, con 24 féretros a bordo, y pocos minutos después lo hizo una aeronave militar neerlandesa, que ha transportado otros 50 cuerpos de los casi 300 fallecidos en la tragedia, según las imágenes retransmitidas en directo por la cadena pública holandesa, NOS.

Los reyes Guillermo-Alejandro y Máxima de los Países Bajos, junto con el primer ministro, Mark Rutte, y el resto del Gobierno, de luto riguroso, así como la ministra de Asuntos Exteriores de Australia, Julie Bishop, y otras personalidades recibieron los féretros, a pie de pista y se guardó un minuto de silencio.

En el exterior del recinto militar y en alguno de los puentes sobre la autopista que llega a la base se congregaron numerosos ciudadanos para rendir homenaje a las víctimas, pese a que las autoridades habían pedido por la mañana que se evitara hacerlo.

El tráfico de vehículos quedó suspendido unos kilómetros antes y después del acceso a las instalaciones militares.

En la base de Eindhoven ondean a media asta las banderas de las nacionalidades de todas las víctimas fallecidas en el siniestro del avión malasio, que se estrelló en el este de Ucrania, al parecer tras haber sido alcanzado por un misil presuntamente lanzado por separatistas prorrusos.

Además de las 193 víctimas holandesas, en el vuelo MH17 viajaban 27 australianos, 44 malasios, 12 indonesios, 4 belgas, 4 alemanes, 9 británicos, 3 filipinos, 1 canadiense y 1 neozelandés.

Las aeronaves fueron recibidas por un destacamento militar y varias unidades escoltaron los aviones a ambos lados, haciendo el saludo militar, mientras descargaban los féretros.

La banda militar neerlandesa hizo sonar el himno "Last Post", reglamentario de los ejércitos de los países de la Commonwealth para los fallecidos en combate.

JORNADA DE LUTO

Holanda vive hoy así una jornada de duelo nacional, lo que no se convocaba en el país desde 1962, cuando murió la reina Guillermina, abuela del actual rey Guillermo-Alejandro, y cuando en Harmelen se produjo un trágico accidente ferroviario que causó 93 muertos y 52 heridos.

Las banderas de todos los edificios públicos holandeses, las del gobierno central, así como regionales y locales y de otros lugares privados, ondean igualmente a media asta en señal de duelo nacional.

Al mismo tiempo que los aviones aterrizaban en suelo holandés, las televisiones conectaron con la ciudad de Utrecht, en donde repicó la campana de ocho toneladas de la catedral de la ciudad.

En La Haya, se unieron a los homenajes ciudadanos congregados en el Waalsdorpervlakte, lugar de recuerdo a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, además de que la Asociación Holandesa de Molinos de Viento y el Gremio de Molineros Voluntarios acordaron que los molinos históricos, símbolo del país, lucieran de luto.

Por otra parte, lugares de ocio como los parques de atracciones, los cines o los teatros detuvieron sus actividades y guardaron un minuto de silencio a las 14.00 GMT para mostrar su respeto a los restos de las víctimas que acababan de llegar a Eindhoven.

Muchas iglesias en todo el país abrieron sus puertas esta tarde para conmemorar a las víctimas, mientras que la programación en las diferentes cadenas de televisión y de radio neerlandesas se modificó con, por ejemplo, la supresión de anuncios y la emisión de música "apropiada" para el día de duelo nacional.

En la valla que rodea la base aérea de Eindhoven, ciudadanos colocaron flores en señal de respeto a las víctimas, cuyos féretros se van a trasladar por carretera en un convoy escoltado hasta la base militar de Hilversum, en el norte del país.

EN DONETSK, AUN QUEDAN RESTOS

En Hilversum comenzará el proceso de identificación forense de las víctimas, que según avanzó Rutte podría llevar varios meses hasta ser completado.

En la región de Donetsk, las autoridades ucranias informaron de que han encontrado restos de cuerpos de al menos otras 16 víctimas, según NOS, que igualmente se analizarán sobre el terreno por el equipo de forenses neerlandeses que dirigen la investigación.

El ministro malasio de Transporte, Liow Tiong Lai, pidió hoy que se siga con la búsqueda de las víctimas aún no halladas del vuelo MH17 desde territorio ucranio controlado por los separatistas prorrusos. Malasia "urge a la búsqueda de las víctimas aún desaparecidas y pide que se hagan todos los esfuerzos posibles para recuperar los restos humanos" que aún no se han hallado, dijo Liow, mediante un comunicado, en el que también asegura que su Gobierno y Malaysia Airlines "seguirán dedicando todos los esfuerzos posibles a ese fin".

El Gobierno holandés ha insistido en que el objetivo prioritario era lograr la repatriación de los cadáveres desde Ucrania y realizar una investigación completa, para después hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a los responsables de la tragedia.

El ministro de Asuntos Exteriores holandés, Frans Timmermans, subrayó el martes ante los Veintiocho en Bruselas que su país quiere conocer todas las circunstancias en que el avión fue derribado y dijo que, para Holanda, "todas las opciones están abiertas en cuanto a sanciones" contra Rusia, el país que podría haber abastecido con el misil a los separatistas prorrusos.

MINUTO DE SILENCIO EN UCRANIA

Los primeros 16 féretros fueron introducidos en un avión Hércules C-130, que despegó poco después del mediodía con destino a Holanda, mientras las cajas negras serán enviadas al Reino Unido para esclarecer las causas de la tragedia del Boeing-777 de Malaysian Airlines.

Los presentes, entre los que figuraban representantes de los Gobiernos de Ucrania, Holanda, Malasia, Reino Unido y Australia, guardaron un minuto de silencio, tras lo cual cuatro de los féretros de madera fueron despedidos con honores militares.

Pausadamente, la guardia de honor ucraniana llevó a hombros las cajas hasta el aparato, estacionado en medio de la pista de aterrizaje, donde fueron recogidos por oficiales de la Fuerza Aérea holandesa.

Las autoridades de Kiev insisten en culpar a los rebeldes prorrusos del derribo del avión el pasado 17 de julio con un misil de fabricación rusa. "Fue un inhumano acto terrorista. Los culpables de este acto serán castigados", aseguró el viceprimer ministro Vladímir Groisman, jefe del comité de investigación de la catástrofe, durante el acto oficial.

En el aeropuerto se congregaron varias decenas de personas que deseaban expresar sus condolencias, entre los que figuraba una mujer que sostenía un cartel con la frase: "Juzgar a Putin en La Haya". "Es evidente, y todos los hechos así lo apuntan, que fue hecho por los milicianos criminales que aterrorizan el este de Ucrania. Putin instiga la guerra y les suministra armas. Putin es indudablemente el culpable", señaló Alejandra Járchenko, diseñadora de profesión.

SIGUEN LOS COMBATES

Mientras, en la vecina Donetsk proseguían los combates, durante los que los insurgentes derribaron dos aviones de combate a unos 20 kilómetros de donde cayó el Boeing-777, aunque las fuerzas gubernamentales siguen avanzando en un intento de sitiar la ciudad sublevada.

El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, ordenó hace dos días un alto de fuego unilateral en un radio de 40 kilómetros alrededor del lugar de la tragedia, mientras los rebeldes se comprometieron esta semana a acallar sus cañones en un radio de 10 kilómetros.

Pese a esos dos trofeos de guerra, el jefe de las milicias prorrusas, Ígor Strelkov, admitió hoy que sus destacamentos han entregado tres localidades en las afueras de Donetsk, así como en los alrededores del aeropuerto.

"Las pequeñas fuerzas que teníamos allí corrían el riesgo de ser cercadas y aniquiladas. El enemigo rompió el cerco en torno al aeropuerto de Donetsk y ha llegado hasta la periferia", dijo Strelkov, citado por la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti.

Aunque decenas de miles de personas han abandonado en las últimas semanas la capital minera, especialmente en los últimos tres días, por temor al bombardeo de la ciudad, el comandante insurgente descartó una incursión ucraniana.

"El enemigo no se internará en la ciudad. Si quieren meterse, bienvenidos sean", dijo Strelkov, quien destacó que los carros blindados son muy vulnerables en condiciones de combate urbano, como comprobaron los rusos en la guerra de Chechenia en 1994.