Kiev difunde una grabación que incrimina a prorrusos y a Rusia en ocultar pruebas

El Servicio de Seguridad de Ucrania difundió en internet la grabación de una supuesta conversación telefónica entre dos jefes de las milicias prorrusas que de ser cierta incriminaría a los separatistas y también a Moscú en la ocultación de pruebas del derribo por el impacto de un misil del avión malasio.

En la grabación, una voz identificada por Kiev como el comandante del batallón "Vostok", Alexandr Jodokovski, pide al que sería uno de sus hombres, identificado como Alexéi, que supervise la ocultación de las cajas negras del avión "para que no caigan en manos ajenas, de toda esa gente que os visita, la OSCE y demás".

"El destino de las cajas negras es primordial. Deben estar bajo nuestro control (...). No es una petición mía, nos llega desde arriba, (...) y con esto me refiero a Moscú", dice el presunto comandante prorruso en el vídeo difundido a través de Youtube.

En otra conversación difundida por los servicios secretos ucranianos y grabada presuntamente hace dos días, al día siguiente del accidente, la voz identificada como Alexéi informa a su jefe de que sus hombres han encontrado "un barrilete naranja" que podría ser una de las cajas negras del avión.

Instantes después de que se conociera la existencia de la conversación grabada, los separatistas prorrusos reconocieron tener en su poder varios objetos que podrían ser las cajas negras del avión malasio.

"En el lugar de la catástrofe fueron localizados partes del avión parecidos a unas cajas negras. Están en Donetsk (...) bajo mi supervisión personal. Serán entregados a expertos internacionales en caso de que éstos lleguen", dijo hoy el primer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD), Alexandr Borodái.

Borodái, ciudadano ruso convertido en el líder político más destacado de los sublevados, subrayó que "estos objetos no pueden ser entregados a representantes de Ucrania".

"Se debe a que en tal caso su integridad sería probablemente violado para falsificar los resultados de la investigación" del accidente, dijo el dirigente separatista.

Otro de los líderes de los sublevados, el viceprimer ministro de la RPD, Andréi Purguín, aseguró hoy a la agencia rusa Interfax que los expertos internacionales en cajas negras podrían llegar esta misma noche al lugar de la catástrofe para empezar su búsqueda.

"Esperamos que primeros expertos en cajas negras puedan llegar a última hora de la tarde, empezar su búsqueda y valorar su estado", dijo Purguín.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, ha asegurado que Moscú no tiene ningún interés en hacerse con las cajas negras del avión "a pesar de lo que se diga desde Kiev".

El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, insistió hoy en que los milicianos prorrusos que custodian el lugar de la catástrofe -un descampado junto a la localidad de Grábovo, en la región de Donetsk- retiran las pruebas que demostrarían su responsabilidad en la tragedia, y se refirió en particular a las cajas negras del avión.

"Pero eso no los va a salvar, porque tenemos fotos de satélite desde el lugar del lanzamiento del misil, fotos y vídeo del sistema de defensa antiaérea (Buk) que demuestran que fue traído desde Rusia, grabaciones de conversaciones telefónicas de los terroristas y otras pruebas irrefutables", subrayó Poroshenko.

TRASLADO CADAVERES

Los 198 cuerpos localizados hasta ahora en el lugar donde cayó el avión malasio derribado serán trasladados hoy a hospitales de Donetsk, mientras aumenta la presión internacional para que el presidente ruso, Vladímir Putin, inicie una investigación sobre el siniestro.

Los cadáveres fueron cargados en cinco vagones refrigerados en la localidad de Torez tras ser supervisados por los observadores de la OSCE, según algunas fuentes, aunque otras afirman que los expertos aún no han podido inspeccionae los cuerpos.

Según la agencia rusa RIA Nóvosti, los expertos contabilizaron 198 cuerpos, aunque el jefe de la misión de la OSCE en Ucrania, el suizo Alex Hug, dijo al diario británico The Guardian que "inspeccionaron (el tren), pero no contaron el número de víctimas, argumentando que no podían sin los medios técnicos necesarios".

En cualquier caso, tres días después de que el avión fuera derribado por un misil los servicios de rescate ucranianos han retirado la mayoría de los cuerpos localizados en un campo junto a la localidad de Grábovo, donde cayó la mayor parte de los restos del avión malasio con 298 personas a bordo, según pudo saber Efe.

"Allí sólo quedan unas 20 bolsas con partes de cuerpos que no estaban enteros", dijo a Efe uno de los socorristas ucranianos entrevistado a pocos metros del centro de la tragedia.

Los separatistas prorrusos reconocieron hoy haber trasladado ya a Donetsk a varias decenas de cuerpos y que habría que sumar a los 198 localizados por los servicios de rescate ucranianos.

"Hemos recogido los restos esparcidos en las calles del pueblo, en los patios de las viviendas e incluso en alguna casa, donde atravesaron el tejado. Dejarlos allí era imposible desde el punto de vista sanitario", dijo Serguéi Kvartadze, uno de los líderes sublevados.

Lejos del lugar de la tragedia, la comunidad internacional presiona a Putin para que se distancie de los separatistas e impulse una investigación independiente sobre lo ocurrido, después de que los servicios de seguridad ucranianos difundieran una supuesta grabación entre dos líderes prorrusos que incriminaría a Rusia de ocultar pruebas.

"El destino de las cajas negras es primordial. Deben estar bajo nuestro control. (...) No es una petición mía, nos llega desde arriba, (...) y con esto me refiero a Moscú", dice un presunto comandante prorruso en el vídeo difundido a través de Youtube.

Poco antes, el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, había comparado la tragedia del avión con los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y con el secuestro del vuelo de Pan Am por terroristas libios en 1988 en una conversación con su colega galo, Francois Hollande.

El mandatario francés se pronunció a favor de una exhaustiva investigación internacional y aseguró a Poroshenko que si se demuestra la implicación de Rusia en el suministro de armas a los milicianos se convocará de urgencia el Consejo de la Unión Europea.

En ese sentido, el ministro británico de Exteriores, Philip Hammond, acusó hoy a Putin de "obstruir" la investigación y pidió la "plena cooperación" de Moscú para esclarecer la tragedia.

En declaraciones a la BBC, Hammond dijo que Putin podría permitir su puesta en marcha, pero "no lo ha hecho".

"Los rusos tienen probablemente más información sobre el incidente que nosotros. Están muy cerca, están a pocas millas de la frontera rusa, tienen muchos aviones militares en la zona y no dicen nada. Lo que necesitamos es la plena cooperación de Rusia", dijo Hammond después de que el primer ministro británico, David Cameron, se mostrase a favor de sanciones a Rusia si no cambia su actitud.

ONU: RESOLUCION CONDENATORIA

Por su parte, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas está considerando la posibilidad de votar mañana una resolución condenatoria en la que se ratificaría que el vuelo MH17 de Malaysia Airlines fue derribado por un misil tierra-aire y por la que se instaría a los grupos armados a abstenerse de entrar en la zona del siniestro.

La ministra australiana de Exteriores, Julie Bishop, pedirá al Consejo de Seguridad de la ONU una resolución vinculante sobre la apertura de una investigación independiente acerca del avión abatido por un misil en el este de Ucrania.

Las potencias occidentales del Consejo de Seguridad denunciaron los supuestos obstáculos que las milicias prorrusas ponen a la investigación en la zona bajo su control en el este de Ucrania y reclamaron acceso inmediato y sin obstáculos al lugar.

Estados Unidos ha apuntado a los rebeldes ucranianos como responsables del suceso mientras que Rusia culpó a las autoridades de Kiev por permitir a aviones civiles sobrevolar una zona de conflicto.

El primer ministro australiano insistió en que "Rusia no se puede lavar las manos de todo esto" y volvió a exigir a Moscú que coopere para que pueda realizarse una investigación y recuperar los cuerpos de las víctimas.

Abbott admitió que todavía no ha hablado con el presidente ruso, Vladimir Putin, y que el ministro ruso de Exteriores aun no ha aceptado hablar por teléfono con Bishop.

Australia considera insuficiente que la reclamación de esta investigación se limite a un comunicado de prensa y exige acciones firmes al Consejo de Seguridad, donde necesitará el apoyo de Rusia.

"He hablado con nuestro representante en la ONU y entiendo que nuestra demanda sobre una resolución vinculante se debatirá a lo largo de la próxima semana", dijo a la cadena ABC, Bishop, que hoy viaja hacia Estados Unidos para liderar la demanda australiana.

Mientras, el primer ministro, Tony Abbott, dijo en una entrevista a la ABC que Bishop "estará ahí para liderar" el trabajo de Australia en la ONU y, añadió: "Para exponer nuestro punto de vista para que el mundo sepa la seriedad con la que Australia se toma este asunto".

EEUU INSISTE EN SEÑALAR A RUSIA MIENTRAS REVISA DATOS DE SATELITES

Por su parte, el jefe del Pentágono, Chuck Hagel, afirmó que el misil que, supuestamente, destruyó un avión comercial con 298 personas a bordo sobre Ucrania, "tuvo que venir de Rusia y la instrucción para operarlo tuvo que venir de Rusia".

El Gobierno de Estados Unidos insistió en que haya una investigación válida de los restos del vuelo MH17 de Malaysia Airlines, esparcidos en una región del este de Ucrania controlada por los rebeldes prorrusos.

Por su parte, los Gobiernos británico y holandés creen que la Unión Europea (UE) debe reconsiderar su relación con Rusia tras el siniestro del avión malasio en el este de Ucrania, en el que perdieron la vida 298 personas, 193 de nacionalidad holandesa, según informó el 10 de Downing Street.

El primer ministro británico, David Cameron, habló con su colega holandés, Mark Rutte, y los dos coincidieron en que el vínculo del bloque comunitario con Moscú debería ser revisado. Asimismo, Downing Street informó de que el embajador ruso en Londres, Alexander Yakovenko, fue convocado al Foreign Office.