Ya está a la venta "Jesús de Nazareth", el nuevo libro del Papa Benedicto XVI

Benedicto XVI afirma en su libro 'Jesús de Nazareth, desde el ingreso en Jerusalén hasta la resurrección', que sale a la venta este jueves, que "la violencia no instaura el reino de Dios, el reino del humanismo" sino que por el contrario "no sirve al humanismo sino a la deshumanización".

Además, el Papa sostiene en su nuevo libro que Jesús "no viene como revolucionario, como destructor sino con el don de la curación, se dedica a quienes a causa de la enfermedad son rechazados por la sociedad" y "muestra a Dios como a Aquél que ama y su poder como el poder del amor" por lo que "el asesinato de otros en el nombre de Dios no corresponde a su modo de ser".

El libro consta de 9 capítulos, además de un prefacio y un epílogo, a través de los cuales el Pontífice realiza un recorrido teológico por los cuatro evangelios de la pasión y resurrección de Cristo para tratar de conciliar el Jesús teológico de los Evangelios con el Jesús histórico. Según sostiene el Pontífice en el prefacio del segundo libro, espera que la obra "pueda ser útil a todos los lectores que quieren encontrar a Jesús y creer en El".

Esta es la continuación de su primer libro 'Jesús de Nazareth, desde el Bautismo hasta la Transfiguración' del cual el Pontífice ya prepara la tercera parte sobre la infancia de Jesús, como explica él mismo en el prefacio de la segunda parte "si para esto le darán todavía las fuerzas".

En este nuevo libro, el Pontífice subraya que "las teologías de la revolución" habían intentado legitimar la violencia como medio para instaurar un mundo mejor" pero advierte que "los resultados terribles de la violencia motivada de forma religiosa se presentan de forma demasiado drástica ante los ojos de todos" y recuerda las teologías "políticas" que se desarrollaron "en los años 60".

Por otro lado, en el segundo capítulo del libro, el Papa analiza el discurso escatológico de Jesús y el apocalipsis, en el que Benedicto XVI afirma que "otro elemento importante del discurso escatológico de Jesús es la advertencia sobre un pseudo-mesias y las fantasías apocalípticas" y asegura que "en este sentido es necesario la sobriedad y la vigilancia".

Asimismo, el Pontífice sostiene que el "fin del mundo puede llegar tan sólo cuando el Evangelio sea conocido por todos los pueblos" por lo que "en este sentido, la urgencia de la evangelización en la generación apostólica está motivada no tanto por la cuestión acerca de la necesidad del conocimiento del Evangelio para la salvación individual de cada uno, sino de todos los hombres".

No obstante, Benedicto XVI sostiene que el anuncio del Evangelio "estará siempre bajo el signo de la cruz" algo que "los discípulos de Jesús de cada generación deben aprender de nuevo" ya que la cruz "es el signo del hijo del hombre" y declara que "la verdad y el amor, en la lucha contra la mentira y la violencia no tiene otra arma que el testimonio del sufrimiento".

LA TRAICION DE JUDAS SE CUMPLE TAMBIEN EN LA IGLESIA

En los capítulos 3 y 4, Benedicto XVI recuerda el nuevo mandamiento de Jesús y la oración sacerdotal de Cristo, así como la traición de Judas, de la que el Papa recuerda que esta traición se cumple también "en la comunidad sacramental de la Iglesia, donde siempre de nuevo hay personas que comen 'su pan' pero lo traicionan". Según subraya el Pontífice, en la última cena Jesús "ha cargado sobre sí la traición de todos los tiempos y experimenta el sufrimiento de haber sido traicionados, soportando así hasta el final las miserias de la historia".

El Pontífice afirma en su nuevo libro que "Jesús debe experimentar la incomprensión, la infidelidad en la intimidad de sus amigos" para poder "cumplir las Escrituras" ya que "El mismo alude a su destino a través de las Escrituras" que insertan a Jesús en la lógica de Dios, en la lógica de la historia de la salvación".

En el capítulo 5 y 6 el Pontífice analiza la ultima cena y la oración en el huerto de los olivos, mientras que en el séptimo y el octavo capítulo, el Papa reflexiona sobre el proceso a Jesús y su pasión y afirma que "en la donación de sí mismo en la Cruz, Jesús pone todo el pecado del mundo en el amor de Dios y lo carga sobre sí".

EXIME A LOS JUDIOS DE LA MUERTE DE JESUS

En el capítulo 7, Benedicto XVI exculpa a los judíos de la muerte de Jesús ya que subraya que "no fue todo el pueblo" hebreo "como tal" quienes condenaron a Jesús a la Cruz, sino que "el verdadero grupo de los acusadores son los círculos del templo" y la "masa de los que apoyaban a Barrabás", mientras "los que apoyaban a Jesús estaban escondidos", algo que ya la Iglesia proclamó en la Constitución Apostólica 'Nostra Aetate' de 1965.

El Papa analiza también el momento en que Poncio Pilatos presenta a Cristo junto a Barrabás y afirma que la humanidad "se encontrará siempre ante esta alternativa". En el pasaje de Jesús ante Pilatos, el Papa afirma que Poncio Pilatos es la imagen del político "pragmático y realista" y subraya que "la pregunta sobre qué es la verdad" es la pregunta "también de la moderna doctrina del Estado" en la cual "está en juego el destino de la humanidad".

EL PAPA SOSTIENE QUE JESUS RESUCITADO "NO ES UN FANTASMA"

Además, el Pontífice sostiene que Cristo Resucitado "no es uno que ha vuelto en la normal vida biológica y que después, según las leyes de la biología tenga que volver a morir" ni tampoco es "un fantasma, porque no es uno que pertenece al mundo de los muertos" sino que es el encuentro "con una persona viva".

Benedicto XVI añade que la Resurrección de Jesús "va más allá de la historia y ha dejado su impronta en la historia, por ello puede ser atestiguada por los testigos como un evento totalmente nuevo".

De hecho, subraya el Papa "sólo un suceso real de una calidad completamente nueva era capaz de hacer posible el anuncio apostólico, que es inexplicable con experiencias interiores místicas o especulaciones".

Ser cristianos, afirma el Pontífice, significa "esencialmente la fe en el Resucitado, por lo que el papel particular del papel de Pedro es la confirmación del deber confiado de ser la roca sobre la cual está constituida la Iglesia" mientras que "el encuentro con el Señor resucitado es misión y da a la Iglesia primitiva su forma".

LA IMPORTANCIA DE LAS MUJERES EN LA IGLESIA

Benedicto XVI recuerda que en la Resurrección, las mujeres tienen "un papel decisivo" e incluso "tienen la preeminencia respecto a los hombres". Según explica Benedicto XVI, bajo la cruz "tan sólo se encuentran mujeres, junto a Juan" y a ellas "está destinado el primer encuentro con el Resucitado".

El Papa subraya en el libro que "la Iglesia, en su estructura jurídica está fundada en Pedro y los Once apóstoles, pero en la forma concreta de la vida eclesial son siempre las mujeres a abrir las puertas al Señor, a acompañarlo debajo de la cruz y poder encontrarlo así como resucitado".

Por último, el Papa subraya en el epílogo que "hoy la barca de la Iglesia, con el viento contrario de la historia, navega a través del océano agitado del tiempo" y "muchas veces se tiene la impresión de que se ahogará, pero el Señor está presente y viene en el momento oportuno" porque "esta es la confianza de los cristianos, esta es la razón de su alegría".

La Oficina de Prensa del Vaticano presentará el nuevo libro del Pontífice este jueves a las 17 horas en una rueda de prensa que contará con la presencia del Prefecto de la Congregación para los obispos, el cardenal Marc Ouellet y el escritor italiano Claudio Magris.

La segunda parte de 'Jesús de Nazareth' consta de 327 páginas y ha salido a la venta en siete idiomas, alemán, italiano, inglés, español, francés, portugués y polaco. La edición en español está a cargo de 'ediciones Encuentro'.