Israel denunciará a Siria ante la ONU por el asalto a su frontera en el Golán

Más de un centenar de palestinos continuan apostados en la frontera de Siria con Israel para intentar entrar en territorio hebreo, tras los duros enfrentamientos de ayer que provocaron al menos 10 muertos, cifra que fuentes sirias elevan a 22. El gobierno judío denunciará a la dictadura siria ante la ONU por alentar esta provocación para distraer la matanza de más de 1.000 personas que ha causado el régimen de Al Assad.

Israel denunciará a Siria ante la ONU por la afluencia de cientos de sirios y palestinos ayer a la frontera en los Altos del Golán, que considera impulsada por Damasco para distraer la atención sobre las protestas contra el régimen que se registran en el país árabe. "Vamos a presentar una protesta oficial ante Naciones Unidas porque el Gobierno sirio fomentó, planificó y generó de forma deliberada incidentes violentos en la frontera y además impulsó una violación de la línea de desmarcación internacional vigilada por la ONU", dijo Igal Palmor, portavoz del Ministerio de Exteriores.

Palmor consideró "obvio" que el régimen del presidente Bachar Al Asad "está intentando crear una distracción para quitar el foco de lo que está pasando en su país", las protestas pro-democracia que se registran desde marzo y en las que han muerto más de un millar de sirios, según ONGs locales. En este mismo sentido se expresó el portavoz de la oficina del primer ministro israelí Mark Regev, que aseguró que "la violencia en la frontera está ocurriendo porque el régimen sirio está permitiendo que ocurra". "Uno tiene que preguntarse si están incrementando deliberadamente la tensión fronteriza para desviar la atención de los muy serios problemas a los que el régimen se enfrenta en casa", añadió.

Soldados israelíes dispararon ayer contra los cientos de sirios y palestinos que trataron de penetrar en el territorio bajo su control en la meseta del Golán (ocupada por Israel desde la Guerra de los Seis Días), durante la conmemoración de la "Naksa", que recuerda la derrota de los ejércitos árabes en esa contienda, en 1967.

Fuentes sirias aseguran que murieron 23 manifestantes sirios y palestinos, entre ellos un niño, y que otros 350 resultaron heridos por disparos de soldados israelíes cuando intentaban cruzar la frontera. Fuentes israelíes hablan de diez sirios muertos.

La situación se encuentra hoy en calma, aunque el Ejército israelí sigue en alerta y ha reforzado su despliegue en la zona.

"Hoy no se ha registrado ninguna actividad irregular. (Los manifestantes) se fueron anoche y las fuerzas israelíes están destacadas a lo largo de toda la frontera, porque estamos preocupados de que pueda haber otro estallido de violencia", dijo la portavoz militar israelí Avital Leivovitz. Esta teniente coronel asegura no poder precisar la cifra de fallecidos, puesto que estos fueron abatidos en territorio sirio, pero afirma que al menos "diez sirios murieron como resultado de su propia actuación, ya que lanzaron cócteles molotov en una zona en que había minas y las activaron".

Los soldados israelíes, explicó "no dispararon para matar a nadie, sino sólo para vencerles y solo después pasar mensajes a la ONU para intentar impedir las manifestaciones, advertirles en árabe pidiendo que no se acercasen a la verja, disparar al aire y usar gases lacrimógenos y bombas de estruendo para dispersarles". "Cuando todo fracasó, entonces tuvimos que dispararles con fuego real a los pies para herirles e impedir que se acercaran a la verja", aseguró.

Esta es la primera vez que el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, permite que lleguen a la frontera con Israel manifestaciones para conmemorar el día de Naksa (derrota en árabe), como se conoce a la Guerra de los seis días de 1967 en la que Israel ocupó parte de los Altos del Golán, Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este y el Sinaí egipcio.

El pasado 15 de mayo, dos personas murieron y otras 170 resultaron heridas, según la televisión siria, durante la celebración en este país del día de la Nakba (catástrofe en árabe), jornada en la que los palestinos recuerdan su exilio tras la fundación del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948.