Hallan los cuerpos sin vida de 6 alpinistas desaparecidos en el Mont Blanc

  • Murieron tras una caída violenta de cerca de 250 metros

El Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña (PGHM) descubrió los cuerpos sin vida de seis alpinistas de nacionalidad francesa que se encontraban desaparecidos desde ayer por la noche en el Mont Blanc.

El grupo estaba compuesto por cinco personas y un guía y había partido hacia las cuatro de la mañana hora local (02.00 GMT) del martes con destino a la Aguja de Argentière, de 3.901 metros de altitud, en el marco de una excursión organizada por la Unión Nacional francesa de Centros Deportivos (UCPA).

MURIERON TRAS UNA CAÍDA VIOLENTA

Se trataba de un curso de perfeccionamiento de alpinismo de dos semanas de duración, y según informó la vicefiscal de Chamonix, Agnès Robine, su ruta era acorde a sus conocimientos técnicos. Los primeros elementos de la investigación apuntan a que murieron tras una caída "violenta" de cerca de 250 metros, pero se desconocen todavía los motivos que la provocaron.

El PGHM no sabe tampoco la hora exacta de las muertes, pero el lugar en el que se encontraron los cuerpos hace pensar que fallecieron entre las 11.00 y las 15.00 hora local (entre las 09.00 y las 13.00 GMT). La alerta sobre su desaparición fue dada a las autoridades competentes por parte de la responsable del refugio de Argentière, desde donde el grupo había partido.

La investigación judicial intenta determinar las causas del accidente y si hubo en el mismo alguna responsabilidad, así como si un solo guía era suficiente para un grupo de cinco personas en prácticas. Cuatro de los seis alpinistas, según la fiscalía, tenían entre 27 y 47 años de edad, y de ellos tres vivían en Francia y el cuarto en el extranjero.

En las labores de búsqueda se recurrió a la ayuda de helicópteros y de un equipo de agentes sobre el terreno, que vieron dificultado su trabajo por la mala meteorología El prefecto del departamento de Alta Saboya, Georges-François Leclerc, indicó que se trata del segundo accidente más grave en la zona en los últimos años, tras una avalancha en julio de 2012 en la que murieron nueve personas, dos de ellas españolas.